Fernando S. S., de 53 años, detenido como supuesto autor del asesinato del cantaor flamenco Matías de Paula.
Fernando salió de prisión y mató al cantaor Matías de Paula "por celos" porque "se veía" con su expareja a la que maltrató
El supuesto autor del crimen del artista flamenco de Badajoz estuvo escondido 72 horas, pero salió a comprar droga y apuñaló 5 veces a un taxista antes de ser detenido. También han arrestado a su hijo y a su sobrino como cómplices.
Más información: Muere asesinado a tiros el cantaor flamenco Matías de Paula en un municipio de Badajoz
Fernando "había salido de prisión en abril", pero en su cabeza no se había apagado su aparente obsesión con la mujer a la que había maltratado y por la que acabó pasando una temporada entre rejas: Yolanda. Así arranca el prólogo del "crimen pasional" y por "celos" del cantaor flamenco Matías de Paula que investiga la Policía Nacional.
Todo ocurre a plena luz del día, cerca de la plaza Rafael Alberti de Villanueva de la Serena en Badajoz. Eran las tres y media de la tarde del pasado viernes 15 de mayo, cuando Fernando S. S. (1972) acudió armado al domicilio del cantaor flamenco que había triunfado durante dos décadas en los tablaos de Madrid y que llegó a actuar con artistas de talla internacional como Pitingo.
A sus 53 años, Fernando atesora "múltiples detenciones" por "diversos delitos" y tiene un perfil complicado en el que se mezcla su carácter violento con el consumo de drogas. Aquel viernes, llegó a la plaza Rafael Alberti dispuesto a saldar sus presuntas cuentas pasionales con Matías Corraliza Fernández: "Iba a matarlo".
Fernando no estaba solo, le acompañaba su hijo, Fernando, y su sobrino, Manuel. Los tres llegaron a bordo del mismo coche. Matías de Paula reside en un barrio cercano a la plaza Rafael Alberti de Villanueva de la Serena y recibió una llamada telefónica de Fernando, la expareja de la mujer que a la misma vez había sido la novia del cantaor flamenco durante su juventud.
Así lo ha podido saber EL ESPAÑOL, a través de fuentes de total solvencia que conocen las circunstancias que rodearon al asesinato del cantaor Matías de Paula. “La víctima salió con un palo de su casa, por lo que se sospecha que Fernando lo amenazó para que saliera". "La víctima sabía que iban a buscarlo, pero no se imaginaba que llevaran armas de fuego".
Una ambulancia en la zona donde fue asesinado a tiros el cantaor flamenco Matías de Paula en Villanueva de la Serena.
La investigación está declarada bajo secreto de sumario, pero este diario ha podido saber que la Policía Nacional trabaja con el móvil de que Fernando actuó guiado por los "celos". La dificultad del caso consiste en aclarar el guion de este "crimen pasional" porque hay varias versiones de lo sucedido.
Una: "Fernando fue a matar a Matías porque se enteró de que el cantaor se veía con su 'ex' mientras él estaba en prisión". Dos: "Matías y Yolanda fueron novios de jóvenes y ella quería volver con él tras romper su relación con Fernando". Tres: "Matías quedó con Fernando para hablar porque Yolanda le acosaba para retomar su relación y no quería problemas".
Lo que está claro es que Fernando tenía antecedentes por violencia de género y llenó de plomo -supuestamente- a Matías de Paula, por no aceptar que mantuviera ningún tipo de relación con su expareja. "Fernando y Yolanda llevaban tiempo separados por temas de malos tratos".
En el barrio donde se produjo el asesinato, algunos vecinos afirman que Fernando estuvo en el lugar del crimen junto a su hijo, Fernando junior, y su sobrino, Manuel, los cuales "colaboraron" en la muerte del cantaor flamenco. "Los vecinos hablan de varias armas de fuego".
La investigación policial deberá aclarar cuál fue el grado de colaboración de Fernando y Manuel, si fue simplemente en la logística, en el desplazamiento en coche y en proveer la pistola para la ejecución, o si incluso alguno de ellos llegó a abrir fuego contra el artista porque en la barriada se produjeron "muchos" disparos. "Hay varios impactos de bala en una pared".
Una de las heridas mortales que sufrió el cantaor flamenco resume el guion de este presunto triángulo amoroso: "El tiro que recibió en la cabeza denota el desprecio del asesino hacia la víctima". El crimen de Matías de Paula se produjo en un parque contiguo a la plaza Rafael Alberti.
El difunto artista Matías de Paula.
Después de producirse el tiroteo, Fernando, su hijo y su sobrino, se dieron a la fuga en el mismo coche en el que llegaron a la plaza Rafael Alberti, dejando a Matías de Paula desangrándose como a un perro.
La Policía Nacional empezó a buscar a Fernando S. S. (1972) desde ese mismo viernes, por las declaraciones de testigos, y como el -supuesto- pistolero no quería volver a prisión, se escondió junto a su hijo, Fernando, y su sobrino, Manuel. Pero sus vicios le llevaron a cometer un error: el lunes salió del 'búnker' para "buscar drogas" y pidió un taxi.
Parece ser que Fernando estaba escondido a 7 kilómetros de Villanueva de la Serena en La Haba: un pueblecito con 1.200 habitantes, de calles amplias y casas de una planta. Allí circulaba en un taxi.
“Se subió a un taxi a comprar droga, el taxista cogió su móvil y Fernando pensó que era para llamar a la Policía Nacional porque estaba en busca y captura. Al creer que lo iba a delatar, le propinó cinco puñaladas al taxista", tal y como detallan las citadas fuentes de total solvencia.
EL ESPAÑOL ha accedido a un audio de WhatsApp de una familiar del taxista que corrobora la brutal agresión que protagonizó Fernando, sumando otro delito de sangre a su turbio historial. "¿Habéis escuchado en las noticias lo del asesinato de un cantaor en Villanueva de la Serena?"
"El autor se había dado a la fuga, se subió en el taxi de mi familiar y cogió el móvil antes de arrancar. Entonces, ese tío le dijo que 'no' cogiera el teléfono porque se pensaba que iba a llamar a la Guardia Civil y lo apuñaló".
"Ese tío le quería quitar el taxi a mi familiar, se sentó delante, pero mi familiar consiguió meterse otra vez en el taxi y huyó. Llegó sin fuerzas a las urgencias del ambulatorio, casi para desmayarse. Le pegó 5 puñaladas de la nada. Lo tuvieron que operar". Este taxista se llama Diego y ya está fuera de peligro tras la intervención.
Este diario ha podido saber que la vida del taxista Diego fue salvada por un vecino de la localidad de La Haba: un jubilado. A pesar de su elevada edad, al ver la brutal agresión que estaba sufriendo Diego, a manos de su cliente Fernando, se dirigió al coche y lo defendió a bastonazo limpio.
Eso permitió al taxista zafarse y llegar conduciendo hasta el Centro de Salud de Don Benito desde el que lo trasladaron de urgencia al hospital: Diego iba desangrándose. Parece ser que hay grabaciones de las cámaras de seguridad del centro de salud que acreditan esa situación y de otros conductores que captaron la huida a pie de Fernando tras apuñalar al taxista.
Desde el centro de salud se informó a la Comisaría de Policía Nacional de que un taxista había sido atacado con un arma blanca, por un hombre cincuentón, cuyos rasgos físicos y su característico pelo blanco cuadraban con la descripción de Fernando: en busca y captura por el crimen del cantaor.
La Comisaría de Don Benito-Villanueva de la Serena.
"Fernando se fuga a la carrera y la Policía Nacional le arrestó en la carretera de La Haba a Magacela". "Durante la detención opuso resistencia". Al parecer, Fernando vendió caro su arresto porque iba "puesto" de lo que hubiera consumido y eso le daba 'energía extra' a su temperamento.
Este terrible asesinato pone de manifiesto la necesidad de dotar de más medios a la Policía Nacional en Extremadura, y en particular, a la Comisaría de Don Benito, ya que en esta comunidad autónoma se ha producido un repunte de los delitos de sangre y los agentes lidian con este panorama con recursos escasos.
Prueba de ello es que en la detención de Fernando participaron mandos policiales que cambiaron el despacho por hacer trabajo de calle, para atajar la alarma social que ha generado la muerte a tiros de Matías Corraliza Fernández, de 52 años.
Miedo a represalias
El afamado artista, conocido como Matías de Paula, pertenece a la familia de 'Los Chucarros' y es hermano del guitarrista Diego de Paula y de la bailaora Sandra Fernández. La tensión por la barriada de la Plaza Rafael Alberti se palpa, por el "miedo" a represalias entre familias.
De hecho, entre los familiares de Fernando y de su expareja, Yolanda, hay personas vinculadas con el mundo de las drogas. De forma que los testigos están aportando información desde el anonimato y protegidos por el secreto de la investigación.
"La gente del barrio quiere que todo quede tranquilo". Tanto es así que 24 horas después del arresto de Fernando S.S., la Policía Nacional le ha echado el lazo a su hijo, Fernando junior, y a su sobrino, Manuel, ambos mayores de edad.
El viernes está previsto que pasen a disposición judicial para que este trío aclare su grado de participación en el 'crimen del cantaor'.