Francisco Javier Terrón junto a su mujer, María Eugenia Tébar, en Málaga un día antes del accidente.

Francisco Javier Terrón junto a su mujer, María Eugenia Tébar, en Málaga un día antes del accidente. E.E.

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El dolor de Eugenia tres meses después de sobrevivir a Adamuz y perder a su marido: "Ocultan información, nos manipulan"

Las Víctimas de Adamuz sienten "abandono" por parte del Gobierno y reclaman que "asuman responsabilidades y pidan perdón".

Más información: Adif confía en su aseguradora para amortiguar posibles responsabilidades por Adamuz tras perder 193 M€ en 2025.

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Eran las 19.43h de la tarde del 18 de enero y María Eugenia Tébar y su marido Francisco Javier Terrón viajaban en Iryo después de pasar un fin de semana "muy bonito y estupendo" en Málaga.

Iban en el vagón 8. En ese momento, "sucedió lo que sucedió", cuenta Tébar a El ESPAÑOL.

"Cuando todo empezó a temblar, estaba apoyada en el reposabrazos, me agarré a él como si me fuera la vida en ello, precisamente", recuerda emocionada.

En esos segundos su cabeza empezó a pensar: "No, no, no...esto no está pasando. Pero, estaba pasando", lamenta.

Los vagones descarrilaron a su paso por el puesto de banalización de Adamuz, invadieron la vía contraria y un Alvia en sentido contrario chocó contra ellos a alta velocidad.

Cuenta que fueron 14 segundos, un tiempo que se le hizo "eterno hasta que paró".

Una vez todo en calma y en mitad del desconcierto de esos primeros instantes, lo primero que pensó fue: "Estoy viva, ya ha pasado, estoy viva".

María Eugenia Tébar, víctima del accidente de Adamuz en un viaje.

María Eugenia Tébar, víctima del accidente de Adamuz en un viaje. E.E.

En mitad del caos, la desorientación, en esos segundos posteriores, lo primero que pensó fue en ir a buscar a su marido.

"Me quité lo que tenía encima, no recuerdo lo que era, solo quería encontrar a mi marido", relata a El ESPAÑOL.

Lo primero que hizo fue intentar ponerse de pie, pero no podía porque se había fracturado la pelvis por tres sitios: "Agarrándome lo conseguí y empecé a buscarle. Estaba sentado a mi lado pero no lo encontraba", cuenta.

"Después de un rato moviéndome, buscándole, conseguí ver dónde estaba. Él salió disparado y murió en el acto", recuerda casi reviviendo la angustia de ese momento esta vecina de Rivas (Madrid).

Desde aquel 18 de enero María Eugenia ha estado en reposo absoluto, no pudo ir al funeral de su marido y asegura emocionada que han sido "los peores meses" de su vida.

Acusan a Adif de "manipular pruebas"

Tres meses después del accidente las víctimas piden que "se sepa la verdad de lo que pasó".

"Que Adif deje de manipular pruebas, de robar raíles, de cambiar firmas y fechas en documentos", clama Tébar.

Esta madrileña asegura que "está claro que algo tienen que esconder y están manipulando todo para que no se sepa realmente la verdad".

Recriminan que no se estén depurando responsabilidades: "El presidente de Adif dijo en una Comisión de Investigación en el Congreso que la vía no estaba rota 22 horas antes. Eso es una falacia que contradice a la propia Guardia Civil", recrimina Tébar.

"¿Por qué Óscar Puente permite que siga ahí?¿Por qué no le hace dimitir o es que recibe órdenes del ministro? Ahí está la pregunta", se cuestiona.

Lo peor para ellos es que además de tener que afrontar un duelo y la pérdida de sus seres queridos, se sienten "totalmente abandonados".

Por eso, lo único que piden es "que se sepa la verdad" y que les traten "con dignidad", que les "apoyen y pidan perdón", sentencia.

"Gestión negligente" del Gobierno

El Gobierno "no se está portando bien", lamenta María Eugenia.

Piden que "pidan perdón y que asuman la responsabilidad de que ha sido una gestión negligente de las infraestructuras".

Para ellos es tan sencillo como "dejar de manipular, pedir perdón y asumir la responsabilidad" porque aunque "las ayudas y el dinero está muy bien" lamentan que eso no les va a devolver a sus seres queridos.

Eso sí tratan de huir de una "instrumentalización política" de las víctimas del accidente y piden que no se les "utilice".

Aunque reconocen que son "incómodos" para el Gobierno porque "las cosas están muy mal hechas" y son "la cara visible de una gestión muy negligente".

Pero además de todo eso, les gustaría que se esclareciese en qué se ha gastado el dinero que la Comisión Europea dio a España.

En concreto, 111 millones para mejorar la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, pero "que se haga con una auditoría para ver qué se ha invertido y qué no", sentencia.

Reclaman que asuman responsabilidades

Con respecto a si se está contando toda la información disponible, María Eugenia tiene claro que les están "manipulando".

"Seguro que ocultan información y hay muchísima más viendo todo lo que ha salido a la luz con toda la manipulación y lo que han falseado, imagínate lo que no vemos", lamenta esta víctima.

Pero para María Eugenia y los familiares de las otras 45 víctimas "esto tiene que tener alguna consecuencia penal".

"No es posible que hagan lo que quieran y se vayan de rositas. Eso no puede ser", lamenta esta madrileña de 52 años.

Aunque para ella el máximo responsable es el presidente de Adif, pide que Puente dimita. Al igual que "ocurrió en Grecia cuando dimitió el ministro poco después de producirse un accidente de tren".

Sin embargo, lamenta que aquí no se depuran responsabilidades y que lo único que se encuentra es con el ministro tratándoles con "chulería, diciendo que él no ha soldado las vías".

Una batalla "hasta el final"

Lo que tienen claro es que aunque el duelo pesa, "hay que luchar porque se haga justicia" y por reparar la memoria y dignidad de los que fallecieron en el accidente.

"Me puede más la injusticia que la tristeza", asegura María Eugenia que lleva tres meses en silla de ruedas tratando de recuperarse del accidente y sobrellevando el duelo por la pérdida de su marido y el shock del haber vivido este trágico accidente.

Tres meses después ven "con terror" que ahora los trenes estén funcionando con total normalidad.

"En noviembre se avisó que había una anomalía en ese punto, nadie hizo nada. 22 horas antes hubo una caída de tensión y nadie unió esos dos puntos", relata.

Por eso, mira con temor que se reanude con tanta ligereza el transporte ferroviario "porque puede volver a ocurrir en cualquier momento con cualquier otro tren", asegura con tristeza.