Llegada de un coche fúnebre al Instituto de Medicina Legal y Ciencias de Córdoba, este lunes.

Llegada de un coche fúnebre al Instituto de Medicina Legal y Ciencias de Córdoba, este lunes. Europa Press.

Reportajes

Caras "irreconocibles" y cuerpos "desmembrados": la dificultad para identificar a los cadáveres que siguen en los vagones

Al cierre de esta edición se han contabilizado 40 fallecidos, pero fuentes de emergencias reconocen que "todavía hay cuerpos" dentro de los trenes.

Una forense explica a EL ESPAÑOL que, con el método del ADN, se tarda mínimo "dos o tres días" en identificar a las víctimas mortales.

Más información: El maquinista Pablo, de 27 años, la familia Zamorano, un policía o dos periodistas: la identidad de los fallecidos en Adamuz

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40 fallecidos. Es el número de víctimas mortales del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) contabilizadas al cierre de esta edición. Cada una de ellas tenía un nombre, unos apellidos, una vida… Una vida que se resquebrajó a las 19:45 del pasado domingo.

El problema al que se enfrentan los médicos forenses precisamente es ese: devolver a cada víctima mortal su nombre y sus apellidos. Identificar los cadáveres del siniestro se ha vuelto una misión de extrema dificultad porque las caras están “irreconocibles” y los cuerpos “desmembrados”.

Así lo han confirmado a EL ESPAÑOL fuentes de la Policía Local de Adamuz. En el terreno se aprecia que el amasijo de hierro y los restos de los trenes Iryo 6189 y Alvia 2384 siguen sin revelar un número más certero de víctimas mortales.

Según ha podido saber este diario por parte de los servicios de emergencias, “todavía se estima que hay cuerpos en el interior de los vagones”. La cifra concreta, de momento, aún se desconoce.

Lo que sí se sabe es cómo ha percibido la Guardia Civil la situación. La ha descrito como un “escenario de guerra”. Estas fuentes del Instituto Armado confirman que “probablemente hasta este martes no se puedan extraer todos los cadáveres de los vagones que salieron despedidos”.

Para ello han enviado grúas y maquinaria pesada para levantar los vagones y, luego, “con el mayor cuidado posible”, buscar víctimas o supervivientes.

Identificar los cuerpos

El siguiente paso es identificar a cada una de las víctimas, un proceso difícil a causa del estado de los vagones y, sobre todo, porque hay muchos cuerpos incompletos.

Pero con esta coyuntura es con la que deben trabajar los médicos forenses. “Al ser un accidente con víctimas múltiples, han acudido profesionales de otras provincias porque un suceso así supera la capacidad de hacerse cargo de la situación”, explica a este medio una forense del Cuerpo Nacional de Médicos Forenses.

Por ello hay un total de 27 forenses identificando a las víctimas mortales: los 16 que componen el equipo base del Instituto de Medicina Legal de Córdoba, además de otros venidos desde Granada, Jaén, Sevilla, Málaga y Huelva. Todos ellos pueden hacer uso de tres formas distintas de identificación.

“La necrorreseña es la que se intenta al principio. Se hace en colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Es la más fácil porque, en un principio, todos los españoles tenemos la huella dactilar cogida y entonces se compara con la del fallecido y se le identifica. Cuando no hay extranjeros es lo más rápido y lo mejor”, explica la misma fuente.

Un grupo de médicos forenses accediendo este lunes al  Instituto de Medicina Legal y Ciencias de Córdoba.

Un grupo de médicos forenses accediendo este lunes al Instituto de Medicina Legal y Ciencias de Córdoba. Europa Press

Aun así, la médico forense reconoce que si los cuerpos están muy desfigurados, desmembrados o quemados, como es el caso, la necrorreseña como forma de identificación “es muy limitada”. Para ello, tendría que usarse el segundo método: el ADN.

“Lo bueno del ADN es que es rápido y, además, tenemos una lista cerrada de los que pensamos que se han podido morir. Esto no pasó en el 11-M o no ocurre cuando hay una explosión en la calle. Aquí sabemos los nombres y los apellidos de las personas que estaban en el tren porque están registrados. Entonces, eso facilita las labores de identificación”.

Esta es la razón por la que desde el pasado domingo las autoridades están solicitando muestras de ADN a los familiares de las potenciales víctimas. Para, así, poder identificar los cadáveres. “Con este método y, si se desarrolla todo con mucha prisa, se pueden identificar las víctimas en dos o tres días, como poco”, desarrolla la forense.

Si no bastara con los dos primeros métodos, los forenses, de acuerdo con el protocolo contemplado en el Real Decreto 32/2009, podrían activar la identificación mediante los estudios odontológicos.

“Esto tarda bastante más. Y, sobre todo, tienes la limitación de que necesitas la información odontológica previa a la muerte de la víctima. Así, se pueden comparar los trabajos que se han hecho en los dientes y si hay alguna malformación o alguna cosa característica”, añade la experta.

La entrega de los cuerpos

Pese a todo, detrás de cada fallecido contabilizado hay un rostro humano; una persona que viajaba hacia Madrid o hacia Huelva; una mujer, un hombre o un niño que no llegó a su destino.

Cada uno tenía su nombre, pero, de momento, son pocos los que han trascendido. No hay un protocolo que obligue a las autoridades a cómo devolver a los familiares los cuerpos de los fallecidos.

“Lo pueden hacer uno por uno, lo cual alivia la preocupación de sus familias, porque dejan de estar en la incertidumbre, o lo pueden hacer una vez estén todos los cuerpos identificados. Sospecho que han decidido efectuar esta segunda forma, más conservadora, porque no se quieren cometer errores con un suceso tan grave”, culmina la experta.

Un vehículo de la UME entrando en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias por la parte trasera.

Un vehículo de la UME entrando en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias por la parte trasera. Julio César R. A.

Mientras eso ocurre y, según ha podido comprobar este periódico sobre el terreno, no sólo se están trasladando los restos de las víctimas mortales al Instituto de Medicina Legal y Ciencias de Córdoba mediante coches o furgonetas funerarias. También, hay efectivos de la UME que están dando su apoyo en esta labor.