Fotografía de archivo del 2 de junio del 2025 en la que se muestra a Wlliam Jofre Alcívar, más conocido como el 'Negro Willy', en un juzgado español.

Fotografía de archivo del 2 de junio del 2025 en la que se muestra a Wlliam Jofre Alcívar, más conocido como el 'Negro Willy', en un juzgado español. Efe.

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Ecuador acusa a España de "ayudar a un narcoterrorista" tras dejar libre al 'Negro Willy', jefe de su banda más criminal

La Audiencia Nacional lo ha dejado en libertad tras "vencer el plazo legal para que el país andino acreditara garantías penitenciarias exigidas para su entrega".

Fuentes del Gobierno ecuatoriano niegan haber incumplido los requisitos y exigen a España reactivar el proceso de extradición "de inmediato".

Más información: Noche de violencia en Ecuador con el asalto armado a un canal de TV: al menos diez muertos.

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El 9 de enero de 2024, Ecuador asistió en directo a una escena inédita. Trece hombres armados irrumpieron en el plató de TC Televisión, en Guayaquil, mientras se emitía un informativo en vivo. Las cámaras no se apagaron.

El país entero vio cómo los periodistas eran encañonados con fusiles, cómo se gritaban consignas y cómo uno de los asaltantes hablaba por teléfono móvil en mitad del caos.

Al otro lado de la línea, según reconstruyó después la Policía ecuatoriana, estaba William Joffre Alcívar Bautista, alias Negro Willy o Comandante Willy. No estaba en Ecuador. Dirigía la operación desde España.

Dos años después de aquel asalto —que marcó un punto de inflexión en la crisis de seguridad del país— Alcívar Bautista ha quedado en libertad en territorio español.

Una decisión que ha desatado un profundo malestar en Quito y que el Ministerio del Interior de Ecuador atribuye directamente a una "ayuda" al crimen organizado. "Están dejando libre a un narcoterrorista", denuncian fuentes gubernamentales a EL ESPAÑOL.

'Negro Willy', en una imagen de archivo difundida a los medios por la Policía Nacional del Ecuador.

'Negro Willy', en una imagen de archivo difundida a los medios por la Policía Nacional del Ecuador. E. E.

El motivo formal es jurídico: la expiración del plazo legal para que Ecuador presentara ante la Audiencia Nacional las garantías exigidas para autorizar su extradición. Pero para el Gobierno ecuatoriano, el desenlace tiene una lectura política y de seguridad mucho más grave.

El jefe de Los Tiguerones

El Negro Willy es señalado por las autoridades ecuatorianas como el principal líder de Los Tiguerones, una de las organizaciones criminales más violentas del país andino.

A su estructura se le atribuyen secuestros extorsivos, asesinatos por encargo, atentados con coches bomba y el control territorial de zonas clave para el narcotráfico, especialmente en Guayaquil y en la provincia fronteriza de Esmeraldas.

El asalto a TC Televisión tuvo consecuencias inmediatas. Ese mismo día, el presidente Daniel Noboa declaró por primera vez un "conflicto armado interno", decretó el estado de excepción, impuso toques de queda y entregó a las Fuerzas Armadas el control de la seguridad ciudadana.

España había sido el refugio de Alcívar desde 2022. Según la Guardia Civil, entró con documentación colombiana falsa y llevaba una vida de alto nivel económico.

Fue detenido el 23 de octubre de 2024 en Calafell (Tarragona), en una operación conjunta con la Policía ecuatoriana, junto a su hermano Alex Iván Alcívar, alias Ronco, considerado también cabecilla de Los Tiguerones.

Ambos están vinculados, además, con el asesinato del fiscal que investigaba el asalto a la televisión pública, acribillado pocos días después del inicio de las diligencias.

El cabecilla de los Tiguerones, detenido por la Guardia Civil.

El cabecilla de los Tiguerones, detenido por la Guardia Civil. Guardia Civil

Dos extradiciones aprobadas

Alcívar Bautista tenía abiertos en España dos procesos de extradición, ambos aprobados por la Audiencia Nacional en un auto fechado el 23 de junio de 2025. Uno por un caso de extorsión y otro directamente relacionado con el asalto a TC Televisión.

Sin embargo, el tribunal condicionó su entrega a que Ecuador aportara garantías "suficientes y verificables" sobre el respeto a la vida y a la integridad física del detenido en prisión, en línea con las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Ecuador arrastra desde hace años una grave crisis penitenciaria. En el último lustro se han producido más de una docena de masacres en cárceles del país.

Solo en 2025, al menos 600 presos murieron por tuberculosis, hambre o falta de atención médica en la Penitenciaría del Litoral, según el Comité de Derechos Humanos de la ciudad.

La justicia española concedió a Ecuador un plazo de tres meses para presentar esas garantías. Al no recibirlas dentro del tiempo estipulado, y tras permanecer en prisión provisional desde octubre de 2024, Alcívar Bautista fue puesto en libertad el pasado 29 de diciembre.

"El plazo establecido por la ley se ha cumplido", señalaron fuentes judiciales españolas, que subrayan que el requerimiento fue reiterado en varias ocasiones.

Entre Madrid y Quito

La decisión ha provocado un choque diplomático y político entre ambos países. El ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, acusó públicamente a España de dejar "libre a un terrorista en territorio español" y negó que su Gobierno incumpliera los requisitos exigidos.

Reimberg sostiene que las garantías fueron enviadas el 12 de junio de 2025 y denuncia que las autoridades españolas "seguían extendiendo y extendiendo el pedido de más información". "¿Con qué fin?", se preguntó, insinuando que el resultado estaba decidido de antemano.

Desde Quito, la Cancillería asegura que Ecuador cumplió con todas las exigencias del tratado bilateral de extradición firmado en 1997 y que incluso entregó documentación adicional solicitada por España.

Aun así, las autoridades españolas volvieron a reclamar ampliaciones sobre las garantías, cuyo cumplimiento efectivo no quedó acreditado a tiempo ante el tribunal.

El ministro de Interior de Ecuador, John Reimberg, en una fotografía de archivo.

El ministro de Interior de Ecuador, John Reimberg, en una fotografía de archivo. EFE/ José Jácome.

Símbolo del narcoestado

Antes de convertirse en uno de los criminales más buscados de Ecuador, Negro Willy fue guardia de la Penitenciaría del Litoral, el mayor y más violento centro penitenciario del país. Allí escaló dentro del mundo criminal y tejió alianzas con otras bandas.

Su relación con Los Choneros se rompió tras el asesinato de su líder, Jorge Luis Zambrano, Rasquiña, en 2020. Desde entonces, Los Tiguerones, junto a otras bandas como Los Lobos o Chone Killers, disputan el control del crimen organizado en la costa ecuatoriana.

El Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado ha documentado cómo, bajo su liderazgo, la banda logró infiltrarse en instituciones públicas, desde el sistema judicial hasta cuerpos policiales y administraciones locales.

Un precedente incómodo

El Gobierno ecuatoriano ha anunciado que hará "todo lo necesario" para que Alcívar Bautista sea localizado y extraditado. Reimberg denunció incluso amenazas directas contra su vida por parte del entorno del criminal. "Sabe que no voy a dar marcha atrás hasta que venga a pagar todo lo que ha hecho", afirmó.

Expertos en derecho internacional advierten de que el caso sienta un precedente delicado: otros reclamados por Ecuador podrían alegar falta de garantías penitenciarias para evitar su entrega, y tribunales europeos podrían elevar aún más el listón en futuros procesos.

Mientras tanto, uno de los hombres que simbolizan la deriva violenta del Ecuador contemporáneo vuelve a estar libre. Esta vez, en suelo español.