Un coche patrulla de la Guardia Civil acompaña a una grúa que traslada la furgoneta intervenida que usaban los ladrones, el pasado 19 de diciembre.

Un coche patrulla de la Guardia Civil acompaña a una grúa que traslada la furgoneta intervenida que usaban los ladrones, el pasado 19 de diciembre. Cedida

Reportajes

Los ladrones asaltan dos veces Porkytrans: la empresa donde los empresarios descuartizaron a dos africanos por timarlos

EL ESPAÑOL accede a imágenes y denuncias de los asaltos denunciados por Paco, uno de los testigos clave que ayudó a la Guardia Civil a localizar a Jean y Siaka, asesinados por estafar 200.000 euros con el timo del 'wash-wash'.

Más información: Los dos africanos asesinados a puñaladas y de un tiro en 2024 en Librilla timaron 200.000 € por 'wash-wash' a 2 empresarios

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La historia de la base logística de Porkytrans en Librilla podría dar para el guion de una película, pero de terror.

Las instalaciones vivieron el auge y la caída empresarial de Juan M. S. dentro del sector del transporte. Después, la Guardia Civil localizó los cadáveres descuartizados de los dos africanos desaparecidos, Jean y Siaka, dentro de un depósito de aceite usado. Y en diciembre ha sido el escenario de dos robos, debido a que el complejo alberga remolques de camiones, cámaras frigoríficas, talleres...

En resumen, un material valorado en un potosí y que está al alcance de los amigos de lo ajeno, tras la entrada en concurso de acreedores de la mercantil y el estallido de la investigación del doble crimen dentro de su base logística.

"La juez que instruye el caso del doble crimen debe ordenar el cierre de la base logística con medidas de seguridad", subraya Paco Simancas (Mérida, 1962), testigo clave del asesinato de Jean y Siaka porque vive en una casa anexa a Porkytrans y que ha denunciado sendos robos, ocurridos entre el 19 y el 30 de diciembre.

"La puerta principal de entrada a la base logística solo tiene el precinto judicial y la Guardia Civil dice que ellos no pueden hacer nada para asegurar las instalaciones, salvo que lo ordene la juez". La cosa tiene miga porque Porkytrans, por poner un ejemplo, alberga "unos 16 remolques frigoríficos" que están valorados en 960.000 euros -cada uno en 60.000 euros-.

"En el primer robo, cuatro ladrones entraron con una furgoneta por la puerta principal de las instalaciones como Pedro por su casa". 

La Guardia Civil durante el arresto de dos ladrones que estaban desvalijando Porkytran.s, el 19 diciembre.

La Guardia Civil durante el arresto de dos ladrones que estaban desvalijando Porkytran.s, el 19 diciembre.

En la denuncia que Paco presentó en la Guardia Civil expone que el primer robo se produjo el viernes 19 de diciembre, pasadas las dos de la tarde, cuando este exempleado de Porkytrans notó movimientos extraños en la base logística mientras se encontraba en la casa que hay en el restaurante que antaño daba el 'rancho' a los camioneros.

“Manifiesta que reside en la empresa, como autorizado en una vivienda de las instalaciones y que está con permiso de su consejero delegado Andrés Narváez […]”. “Sobre las 14.10 horas, escucha ruidos, los cuales provienen del interior del recinto de la empresa y también observa desde su casa, que se encuentra a unos 100 metros de distancia, una furgoneta blanca y a varios varones […]”.

Paco reside en Porkytrans porque el consejero delegado vive fuera de la Región de Murcia y escogió a este extrabajador, para tener en Librilla a una persona de su confianza, para controlar los movimientos que hacía en las instalaciones su socio minoritario, Juan M.S., de 71 años, y su sobrino, Jesús P.M., de 42 años, tras la entrada de la mercantil en concurso de acreedores. 

- ¿Qué hizo usted al detectar la presencia de extraños dentro de las instalaciones?

- Paco Simancas: Me asomé porque escuché unos golpes y vi a gente en la parte trasera del taller. Estaban desmontando motores de los remolques, material de las cámaras frigoríficas y quitando cables para quedarse con el cobre. Me acerqué por la valla exterior y les pregunté: '¿Qué hacéis ahí?' Y me contestaron: 'Tú, vete a tomar por culo'. Entonces, llamé a la Guardia Civil.

Así lo refleja la denuncia: “[…] Llamó por teléfono al 062, diciendo lo que pasaba y que una patrulla iría al lugar de los hechos. Sobre las 14.30 horas, el dicente llega a la empresa y se encuentra en el interior a una patrulla de Alhama de Murcia, encontrándose ellos con los supuestos autores que estaban vaciando la furgoneta de materiales diversos que habían sustraído del interior”.

La Guardia Civil pudo arrestar a dos de los cuatro sospechosos. "Un par de ellos se escaparon a la carrera por donde están haciendo las obras para la llegada del AVE". A continuación, se movilizó una grúa para intervenir la furgoneta blanca que estaban cargando los ladrones y analizar la procedencia del vehículo.

La secuencia de la intervención de la patrulla de la Guardia Civil en Porkytrans.

La secuencia de la intervención de la patrulla de la Guardia Civil en Porkytrans. Cedida

En esta denuncia, Paco ya recalcaba que la base logística está sin seguridad: “Manifiesta que Porkytrans se encuentra sin actividad, por estar en concurso, y que en otras ocasiones ya ha denunciado actos vandálicos en la empresa”. Pero a pesar de tal advertencia, solo once días después se produjo otro robo.

"El martes 30 de diciembre, estaba con mi hija en la casa de Porkytrans y ella me dijo que habían sacado una escalera de los talleres para ponerla en los remolques de los camiones. Estaban desmontando las carcasas de los remolques para llevarse los motores frigoríficos".

Por segunda vez, los cacos lo tuvieron fácil porque solo tenían que retirar el precinto judicial. Así lo refleja la denuncia: “Rotura de precintos en puertas. Desmontan los motores frigoríficos de los remolques y desvalijan el interior del taller, almacén y oficinas”.

De ahí que Paco pida públicamente al juzgado de Totana, que asume la investigación del doble crimen de los africanos, que emita un auto judicial, para establecer medidas de seguridad en Porkytrans y la visita periódica de patrullas porque la base logística y su contenido tienen un fuerte valor económico.

"El administrador del concurso de acreedores no adopta medidas preventivas y mi compromiso con el consejero delegado de Porkytrans es vigilar las instalaciones", sentencia Paco, consciente del riesgo al que se enfrenta a diario, pero que no le pilla de sorpresa porque esa labor de vigilante le convirtió en uno de los testigos clave que ayudaron a la Guardia Civil a localizar los cadáveres de Jean y Siaka en la base logística de Librilla.

Prueba de ello es que Paco presentó otra denuncia ante la Guardia Civil, por una visita extraña dentro de las instalaciones, sin saber que eso ayudaría a dar un giro de 180 grados a la búsqueda de Jean Mirabeau (Camerún, 1973) y Siaka Coulibaly (Costa de Marfil, 1987), los cuales estaban desaparecidos desde el 14 de diciembre de 2024.

Jean Mirabeau, camerunés de 52 años, y Siaka Coulibaly, Costa de Marfil, de 38 años, junto a uno de los puntos de alcantarillado de Porkytrans en Librilla donde han buscado sus cadáveres.

Jean Mirabeau, camerunés de 52 años, y Siaka Coulibaly, Costa de Marfil, de 38 años, junto a uno de los puntos de alcantarillado de Porkytrans en Librilla donde han buscado sus cadáveres.

"El día 15 o 16 de diciembre, no lo recuerdo, vi a gente de color en el interior de la nave, entre el foso y los camiones. Creo que fue sobre el mediodía porque era mi hija, menor de edad, la que me comentó que vio a gente en el interior de las instalaciones", tal y como recogía esa denuncia presentada por Paco Simancas -en diciembre de 2024-.

"Yo me asomé a la terraza de la vivienda y vi merodeando a un hombre de aspecto fuerte. Iba desde las oficinas, al foso y los camiones. Allí se encontraba Juan porque es habitual que esté en la base logística".

"Normalmente, desde el mes de diciembre, escucho ruidos por la noche, como chillidos o golpes de maquinaria y desconozco el motivo. Incluso veo luces de alguna linterna o de un móvil, en el interior de las oficinas, por donde se suele mover Juan M. S. porque se queda a dormir".

Por aquel entonces, Juan, socio minoritario de Porkytrans, se atrincheró con una escopeta en las oficinas, estrangulado por las deudas que mantenía con su sobrino Jesús y el consejero delegado de la mercantil, Andrés Narváez. Parece ser que por el camino de tío y sobrino se cruzaron Jean y Siaka, con antecedentes por estafa, los cuales se hicieron pasar por hombres de negocios interesados en comprar los camiones de la base logística.

200.000 euros

Durante las negociaciones, les acabaron ofreciendo invertir en una operación de lavado de dinero que en realidad era el timo del 'wash-wash'. Jesús P.M., de 42 años, y su tío, Juan M.P., de 71 años, llegaron a pagar supuestamente 200.000 euros, por una fórmula química inexistente que hacía emerger los billetes, al aplicarla sobre papel negro sacado de África para burlar la aduana.

Jean y Siaka acabaron descuartizados, dentro de un depósito de aceite usado de Porkytrans y los empresarios terminaron en prisión. Esos eran los gritos que escuchó Paco y que ahora clama medidas para acabar con los robos en la mercantil: "Estoy en situación de vulnerabilidad, no tengo empleo y no puedo marcharme de esta casa. Es una pena que la situación causada por el crimen, le reste interés a los inversores para comprar o alquilar la base logística, para recuperar la actividad".