María Rosa Durán

María Rosa Durán Cedida

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La proeza de María Rosa Durán, la profesora que utiliza las matemáticas para 'adivinar' si el cáncer de un niño está curado

Está desarrollando un algoritmo para evitar la recaída en esta enfermedad.

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Las matemáticas se aplican en muchos aspectos de la vida, desde contar dinero hasta tocar instrumentos musicales. Aunque es odiada por muchos, también es la solución a muchos problemas. Esta disciplina puede incluso salvar vidas, y eso es lo que está intentando María Rosa Durán con el algoritmo que está desarrollando.

María es matemática, especializada en oncología matemática, pero lo compagina con su trabajo de profesora en la Universidad de Cádiz. “Mis dos grandes pasiones siempre han sido las matemáticas y ayudar a los demás”, ha contado María Rosa Durán en una entrevista telefónica con EL ESPAÑOL.

María describe el proyecto en el que está trabajando junto a un equipo de la siguiente manera: “Con los datos de diagnóstico y seguimiento de niños que han padecido cáncer, estamos desarrollando algoritmos basados en métodos matemáticos que puedan ayudar a buscar diferencias entre niños que han recaído en la enfermedad”.

Es decir, cuando un niño ya ha terminado su tratamiento y ha pasado un tiempo desde entonces, es cuando se sabe que no ha recaído y está libre de enfermedad. Combinando los datos del diagnóstico inicial y la información biológica, les ayudará a saber si va a recaer o no.

“Es igual que los modelos matemáticos del tiempo. Detrás de la predicción hay unas ecuaciones matemáticas que se aplican con los datos de cada parte del mundo. Entonces queremos hacer lo mismo pero aplicado a la leucemia infantil, que es el cáncer más frecuente en la infancia”, explica María.

Desde hace 10 años

Todo esto empezó hace casi 10 años, cuando en 2016 María defendió su tesis doctoral, donde ya aplicó las matemáticas a la oncología. “Conocí a una hematóloga que me dijo que tenía datos de niños con cáncer y así fue como empecé a estudiar la leucemia”. Junto con el laboratorio de Ciudad Real y el investigador Salvador Chulián, fueron pidiendo los datos que necesitaban por los hospitales referentes en cáncer infantil.

Pero el camino no ha sido sencillo: “Que una matemática quiera encontrar financiación para resolver un problema que no es para lo que suelen usar las matemáticas, generó muchas críticas entre mis compañeros de profesión”. En el colegio enseñan a los niños que las ‘mates’ sirven para saber cuántas manzanas me quedan si tengo 10 y me quitan dos, no para nada relacionado con el cáncer.

Es por eso que hasta que no consiguieron financiación, muchos hospitales no confiaban en ellos. “Realizamos un crowdfunding en 2018 y batimos un récord, en tres meses nadie superó los 86.000 euros que conseguimos. Eso fue lo que nos dio la posibilidad de empezar el proyecto y que los hospitales comenzaran a darnos los datos”, comenta María.

María con su grupo de investigación

María con su grupo de investigación Cedida

Desde entonces, han recibido financiación de distintos proyectos y fondos de inversión, lo que les ha permitido continuar con la investigación. “La financiación es muy importante, porque la ciencia no se puede parar, y la gente no se puede ir al paro, eso crea una gran incertidumbre. Además, según avanzamos, más hipótesis surgen y más gente necesitamos”, comenta María.

En lo que trabajan hoy en día es en actualizar la base de datos que comenzaron en 2018. Después les presentan sus avances a los compañeros y así validar conjuntamente los algoritmos, para saber cuáles son las necesidades. María asegura que “trabajar de manera conjunta con los médicos y los biólogos que trabajan en el hospital es necesario”.

Esta investigación también la lleva a las aulas, ya que da clases en la Universidad de Cádiz en el grado de Matemáticas. “Genera inquietud en los alumnos y así saben que dentro de las matemáticas se pueden dedicar a muchas cosas. Hay muchos que salen contratados sin haber terminado la carrera. También tengo alumnos que colaboran en nuestro grupo de investigación”, asegura María.

Las matemáticas y las ciencias son un mundo dominado por los hombres. Por lo que para una mujer puede resultar complicado en algunos aspectos. “He tenido problemas por ser mujer y liderar mi propio proyecto. Una vez que fui a recoger unos datos y el hombre que me los iba a dar mandó a una persona para que me dijera que se tendría que reunir antes con mi jefe”, recuerda María. Sin embargo, las críticas no han logrado que María deje de disfrutar su trabajo.

Pero no todo han sido malas pasadas para María, ya que ha tenido la suerte de contar con compañeros que le han dado el lugar que merece. “Hay hombres que todavía te ponen la zancadilla por ser mujer, pero también hay otros maravillosos que te dan tu sitio. Eso es lo que más valoro”.

La buena coordinación entre todas las personas del equipo hará que el proyecto pueda llegar a aplicarse en todos los hospitales. “Queremos que sea una herramienta que esté integrada en todos los hospitales y que haya expertos que lo puedan tener en cuenta para adecuar el tratamiento de cada paciente sin equivocarse”, finaliza María. Sin embargo, aunque le gustaría que fuera lo antes posible, no sabe cuándo estará disponible: "puede ser en dos o en cinco años".