Ariel, tomando una copa de vino en el residencial Mosa Trajectum, junto a una imagen de su videoclip: 'Giulia'.

Ariel, tomando una copa de vino en el residencial Mosa Trajectum, junto a una imagen de su videoclip: 'Giulia'. Badía

Reportajes

El timador que la cárcel convirtió en cantante: Capi es ahora Ariel y estrena videoclip en El Español

En junio fue encarcelado por la supuesta estafa de un millón de euros en ventas de coches y en el penal de Murcia I cantaba a capela para los presos.

22 julio, 2022 02:43
Baños y Mendigo

Ariel vivía hasta este martes como su colección de pájaros de la especie australiana diamante mandarín: entre rejas. "Nadie está preparado psicológicamente para la cárcel", reflexiona Ariel, sentado en el salón de su casa, en el elegante residencial Mosa Trajectum, mientras paladea una copa de buen vino, una de sus dos grandes pasiones, junto a la música, de la que también vuelve a disfrutar tras salir del Centro Penitenciario Murcia I, donde ingresó como supuesto cabecilla de un grupo organizado que estafó un millón de euros en operaciones de compraventa de coches de alta gama.

"No me considero un delincuente", subraya Fernando Ariel Olivares Taggiasco, gerente de La Bodeguita del Desierto, conocido por sus amigos como 'Capi' y como Ariel en los clubes de Italia donde actuaba con su inseparable guitarra antes de ser detenido. Ahora también le conocen por su nombre artístico en la prisión Murcia I donde ha causado sensación entre funcionarios y reclusos para los que Ariel ha cantado a capela. "Los presos se sabían de memoria 'Giulia': mi primer single".

Este empresario vitivinícola, con labia de truhan y alma de músico, acaba de recuperar la libertad gracias a su abogado, Vicente Sanmartín, y al pago de una fianza de 10.000 euros. El horizonte de Ariel no es sencillo porque debe ser juzgado en un proceso que sigue bajo secreto de sumario y por el que se puede enfrentar a penas de cárcel, pero ahora se aferra a los acordes de su guitarra para no volver a desafinar en su vida personal.

['Capi', el empresario del vino en Murcia acusado de estafar un millón de euros en coches de alta gama]

Prueba de ello es que se ha buscado al productor José Ramón Soler Cuadrado [Joserra] para trabajar en su primer álbum y en breve publicará en redes sociales su primer videoclip, cuyas imágenes cede a EL ESPAÑOL para dar a conocer el tema que le ha aupado al 'top' carcelario: 'Giulia'.

- ¿La protagonista de su single es real?

- Ariel: A Giulia la vi en el Bar Radetzky de Milán: me estaba tomando un Aperol spritz y me enamoré al verla. La busqué por Instagram y resulta que es influencer y modelo. La letra la escribí inspirándome en las calles de Milano y las mezclas me las hizo Sabino Cannone: conocido como MoReVox. El videoclip lo grabé en el Arco de la Paz y lo iba a publicar justo antes de ser arrestado por la Policía Nacional en Murcia.

Ariel, en su primer videoclip grabado en el Arco de la Paz de Milán, interpretando el tema 'Giulia' que cantaba a capella para los presos del Centro Penitenciario Murcia I.

- ¿De dónde viene su alias de 'Capi'?

- Mis amigos me llaman así porque soy carismático, como si fuera el capitán.

Y no va de farol este pibe, nacido en Buenos Aires en 1977, cuyo carisma y locuacidad le permitieron convertir el registro que la Policía Nacional estaba realizando a su dúplex, en una cata improvisada, donde 'Capi' le explicó a los agentes las bondades de los vinos argentinos que almacena en su domicilio. Ni un policía probó una gota de tinto, pero siguieron atentos la lección antes de ponerle los grilletes y llevárselo de cabeza a los calabozos de la Comisaría de Murcia por los delitos de estafa, apropiación indebida, falsificación y pertenencia a grupo organizado.

Esta situación ocurrida en pleno operativo policial, y confirmada por su letrado, es solo un botón de muestra del torrente de personalidad de un tipo capaz de venderle hielo a los esquimales. Tal y como hizo en su momento en las tiendas de telefonía que regentó cuando se instaló en Murcia o con los vinos argentinos, italianos y franceses de La Bodeguita del Desierto.

"Yo residía en Huelva y acabé en Murcia por unas vacaciones en La Manga: me llamaba la atención lo de los dos mares, el Mediterráneo y el Mar Menor, y cuando viene sentí atracción por el carácter de los murcianos porque el calor es insoportable", apunta risueño, mientras enseña al periodista la piscina de la urbanización Mosa Trajectum, en la pedanía murciana de Baños y Mendigo, hasta donde siguieron sus pasos un grupo de policías nacionales desplazados desde Alicante.

- ¿Cómo se produjo su arresto?

- En Italia me esperaban para hacer una cata de vinos muy caros para la familia Panerai: propietarios de boutiques de moda y de una marca de relojes. Era un buen negocio porque me iba a ganar unos 8.000 euros. Estaba preparando ese viaje cuando me arrestaron el miércoles 1 de junio. Salía de mi casa, pasadas las seis de la tarde, y me quedé 'shockeado' porque un coche se acercaba hacia mí a toda velocidad. Pensé que me iban a raptar, a robar o que habían mandado a alguien para darme una paliza. Cuando vi que las personas que se bajaban llevaban una placa: no corrí. Me quedé quieto y me identifiqué a los agentes. La Policía Nacional me trató muy bien.

Aquel 1 de junio se acabó el carro de vida que Ariel disfrutaba con viajes frecuentes a Milán para comprar vino, organizar catas y actuar en clubes donde daba a conocer sus temas, como el pegadizo 'Giulia', mientras se hospedaba en buenos hoteles y disfrutaba de restaurantes exclusivos.

"La verdad es que tengo que decir que es denunciable la comida que dan en los calabozos de la Comisaría: estuve tres días sin comer, solo tomé zumos, agua y galletitas", critica con deje de pibe argentino. "Cuando 'abrís' la comida sale un olor a podrido y 'vomitás', no sé si lo de la comida lo hacen a propósito para asustar a la gente y no estoy pidiendo que ofrezcan ningún lujo, pero la comida es terrible con lo bien que se come en España".

- ¿Qué sintió al ingresar en el Centro Penitenciario Murcia I?

- Ariel: Estaba aturdido emocionalmente. Sentía mucha pena: solo pensaba en mi familia y en mis amigos. Estar preso es una experiencia única porque cuando entras a prisión te das cuenta de que pierdes los privilegios de cualquier ser humano: pasas a ser un robot, al que asignan un número de identificación. La habitación es del tamaño de una cáscara de nuez, el colchón es de gomaespuma, no hay ventilador, ni televisión, la comida es incomible, la fruta está podrida… Esa comida no cuesta ni 2 euros diarios por persona. Yo he perdido ocho kilos de peso.

Me parece una barbaridad que en la cárcel no haya ni una plantita ni un solo árbol, que solo sea cemento y patio: eso genera más ansiedad. Yo sentía que el aire no circulaba y para evadirme pensaba en los aromas de una cata de vinos. Esa cárcel de Sangonera la Verde es inhumana: estoy seguro de que no cumple con los reglamentos de la Unión Europea.

Ariel, este miércoles, entrevistado por EL ESPAÑOL en su casa del residencial Mosa Trajectum, junto a unas cajas de vino de La Bodeguita del Desierto.

- Usted es lo que se denomina en el argot policial un ladrón de guante blanco, con cara de no haber roto un plato en su vida, gracias a sus características 'gafapasta'. Básicamente, era carne de cañón en el penal. ¿Ha sufrido alguna agresión o amenaza por parte de otros reclusos condenados por delitos de sangre?

- No, porque cuando se publicó en EL ESPAÑOL la noticia de mi detención, se enteró la mitad de la cárcel de que era músico y que tenía fans por Italia. Los familiares de los reclusos leyeron el reportaje y empezaron a contarles que había ingresado uno que era cantante, al que llamaban 'Capi'. Gracias a eso me respetaron mucho [y por eso le cede el videoclip a este periódico].

- ¿Cómo terminó cantando en la prisión?

- Solicité tener acceso a un instrumento musical, pero me lo denegaron porque decían que era peligroso. Un día exploté del estrés y me puse a cantar a toda máquina 'Giulia'. Desde entonces, dos funcionarios me dijeron que podía cantar a capela en el patio cuando quisiera: era un lujo. Los presos cantaban el estribillo de la canción por la noche y a mí se me ponían los pelos de punta. Se volvieron locos con 'Giulia' porque la he compuesto con un estribillo que resuena como la música de un estadio.

La música le ayudó a no derrumbarse en su 'chabolo' del Módulo 1. "Estaba siempre disponible para trabajos de limpieza, cuando tenía acceso a informática me ponía a jugar al ajedrez y todos los días corría veinte minutos en el patio, antes de regresar a la celda, para desgastarme y poder dormir, sin necesidad de tomar medicación".

- Usted disfrutaba de una notable vida social en la calle. ¿Para quién fue la primera llamada que pudo realizar desde la cárcel?

- Para mi madre: Liliana. La quiero mucho: la llamo 'Coquerina' por sus perritos. Pobrecita. Le dije: 'Coquerina, no te preocupes, estoy en la prisión de Sangonera la Verde. Tengo un buen abogado y todo va a salir bien. Ya te explicaré las razones por las que me han detenido'.

Es lo mejor que pudo hacer porque iba a consumir todo el tiempo de la llamada en contarle que la Policía Nacional le tenía en la diana de una organización, que supuestamente operaba de forma similar a la trama desmantelada en torno al productor de televisión: José Luis Moreno. A 'Capi' le detuvieron como el supuesto cerebro de un entramado de empresas fantasma, empleado para facturar más de un millón de euros en la venta de vehículos, previamente adquiridos con operaciones de leasing y renting financiadas por bancos que no han cobrado 'un duro'.

Básicamente, el presunto 'modus operandi' de la organización consistía en comprar mercantiles que seguían inscritas en el registro, con su tarjeta de identificación fiscal, de forma que maquillan los balances contables y le diseñaban una web para proyectar una buena imagen corporativa. A partir de ahí, solicitaban créditos a los bancos que nunca devolvían y que les permitían adquirir coches de alta gama para venderlos con rapidez.

- ¿Qué me dice del papel que le atribuye la Policía Nacional en la supuesta estafa de un millón de euros?

- Soy una persona que ha cometido errores. Hay cosas que se han magnificado a gran escala, pero lo que he hecho mal lo he admitido y lo que no hice lo he negado. Esa es la verdad. Las autoridades saben que yo no he sido beneficiado del dinero que ellos piensan. Soy una persona de recursos empresariales modestos: no soy millonario.

- Entonces, ¿usted solo es un eslabón dentro de una organización tipo mafia italiana?

- No, italiana, no. que es verdad que hay gente implicada de otros países, pero Italia no tiene nada ver con esto. Para mí Italia es amistad, los vinos con los que trabajaba y música porque allí empecé a tocar como 'telonero' de Marco Tasia: un cantante especializado en hacer 'live covers' en restaurantes y clubes de Milán, Brescia, Forte dei Marmi...

- ¿Va a colaborar con la investigación judicial?

- Siempre estaré dispuesto con las autoridades. Y lo que las autoridades pidan de mí, yo colaboraré con la autoridad en lo que corresponda. 

De momento, este martes, sobre las ocho de la tarde, un mes y veinte días después de haber ingresado en prisión de manera provisional, Ariel volvió a respirar aire fresco. En la puerta de la cárcel de Sangonera la Verde le esperaba su madre, Liliana, con la que se fundió en un emotivo abrazo que un amigo filmó en el vídeo que aparece en este reportaje.

Liliana, la madre de Ariel, este martes, esperándole a su salida de la prisión situada en la pedanía murciana de Sangonera la Verde.

- ¿Qué es lo primero que hizo al recuperar la libertad?

- No me lo creía. Mi madre vino de Huelva para recibirme y fue muy emocionante. Me fui a El Corte Inglés de Murcia a comprar Aperol spritz y nos tomamos un aperitivo en casa (risas).

En el Centro Penitenciario Murcia I dejó a su amigo y compañero de celda: José Luis. A este hombre, la Policía Nacional le señala como el supuesto lugarteniente de 'Capi' en esta trama de empresas fantasma y paradójicamente, también aparece en el videoclip, vestido como uno de los policías que detienen al chico que está enamorado perdidamente de 'Giulia': encarnada por la bella modelo Laura Morelli.

'Capi' compartió con José Luis 'vistas' a la verja del Módulo 2 y la amenaza diaria de recibir un negativo si hablaban o hacían cualquier señal con la mano a sus vecinos carcelarios. "Vamos a sacarlo pronto de ahí", afirma tajante 'Capi', al tiempo que trata de ordenar las cajas de vino que tiene acumuladas por toda la casa, debido a que La Bodeguita del Desierto no ha tenido actividad la temporada que este argentino ha pasado a la sombra.

Ahora le tocará currar legalmente para vender sus botellas del Piamonte, de la DO Barbera d'Asti, o los vinos Malbec, elaborados tras pasar dieciocho meses en barricas de roble en la ciudad argentina de Mendoza. "El secreto de un buen comercial es ser carismático, pero 'tenés' que dar algo porque si 'vendés' y no 'respondés', solo 'vendés' una vez y a mí me gusta llevar buenos productos para que la gente se sienta feliz".

Vicente Sanmartín, letrado que ejerce la defensa de Ariel, aclara que su cliente ha quedado en libertad como investigado, pero sin medidas cautelares: "Puede viajar a Italia a comprar y vender vinos, no le han retenido el pasaporte ni tiene que ir a los juzgados a firmar periódicamente". El conocido abogado murciano remarca que "la clave ha sido demostrar que ejerce una actividad empresarial y no tenía antecedentes".

El abogado murciano Vicente Sanmartín, ejerce la defensa de Ariel.

El abogado murciano Vicente Sanmartín, ejerce la defensa de Ariel.

Sanmartín avanza que de cara a lo que queda de instrucción judicial y a la vista oral "vamos a tratar de buscar una conformidad para rebajar la pena al grado mínimo, con el objetivo de que mi cliente no vuelva a entrar en prisión". Ariel tiene allí a muchos seguidores, pero admite que "sueña" con actuar en espacios más abiertos. 

- ¿Cómo termina un empresario y supuesto estafador en el mundo de la música?

- Ariel: He aprendido los acordes de guitarra de oído y de forma autodidacta en internet. En 2004 le puse música, desde el principio hasta el final, a 'Me gusta cuando callas', de Pablo Neruda, y a partir de entonces empecé a componer canciones. Tengo 14 temas y espero tener mi primer disco en octubre, con Joserra como productor. Mi objetivo es volver a hacer la vida que llevaba antes y no salirme del guion: vino y música.