Los pasillos del crucero Diamond Princess.

Los pasillos del crucero Diamond Princess.

Reportajes

La vida en el 'crucero virus': 3.600 pasajeros sanos encerrados 21 días con 130 infectados

El Díamond Princess está atracado en un puerto japonés. Un viajero explica a EL ESPAÑOL su día a día.

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Nueve de la mañana, hora del desayuno. Tostadas con huevos, tomate y jamón, un cruasán, una magdalena, dos piezas de fruta, yogur, zumo y café. Todo bien cerrado en envases higiénicos y llevado hasta la puerta del camarote. Así empieza el día a bordo del Diamond Princess, el crucero en cuarentena atracado en el puerto de Yokohama (Japón) con 130 infectados de coronavirus en su interior. 

Este enorme barco de bandera inglesa partió el 20 de enero desde el mismo puerto donde está ahora. Hace una semana se declaró la cuarentena que mantiene a 3.700 personas (entre pasajeros y tripulación) atrapados en este crucero de lujo. Actualmente, este barco es el segundo mayor foco de coronavirus en el mundo, después de la ciudad china de Wuhan. Japón tiene 150 casos confirmados, de los que 130 están a bordo del Diamond Princess. 

Los pasajeros no pueden abandonar su camarote sin permiso. Por suerte, tienen acceso a internet para comunicarse con el exterior y la tripulación reparte a diario sudokus y otros pasatiempos para hacer más llevadera la cuarentena. "Son muy profesionales y educados (...) Yo estoy sano, pero tengo que estar metido en la habitación y sólo puedo salir si me dan permiso", afirma un pasajero anónimo en conversación con EL ESPAÑOL, que lleva más de tres semanas encerrado en este barco. 

El Diamond Princess atracado en el puerto de Yokohama.

El Diamond Princess atracado en el puerto de Yokohama. Reuters

Este japonés cuenta que este lunes pudo salir una hora a la cubierta para estirar las piernas y tomar el aire. Hay habilitados ceniceros para los fumadores, pero los pocos que fuman se quedaron sin tabaco hace tiempo. 

A las 12 llega el primer comunicado del capitán por megafonía. Este martes se unieron a la tripulación 45 médicos, 55 enfermeros y otros 45 farmacéuticos. "Gracias, Japón", tuitea el estadounidense Matthew Smith, otro atrapado en el navío que se toma con bastante humor su confinamiento. 

El Diamond Princess es un enorme navío de 290 metros de eslora, 36 de manga y 8,53 de calado. Fue construido por Mitsubishi Heavy Industries y botado en 2003. Tiene bandera inglesa y pertenece a una de las muchas marcas de Carnival Corporation, la mayor operadora de cruceros del mundo junto con Royal Caribbean. Este barco está especialmente orientado la clientela nipona. Tiene saunas, un jardín japonés en la cubierta, mucho feng shui y una amplia oferta de sushi. A todo lujo. 

Dos de la tarde. Comida. De aperitivo hay una mousse de salmón ahumado. Para el plato principal hay tres opciones: 1) Albóndigas suecas con puré de patata y verduras; 2) Ravioli de ricotta con salsa de nueces; o 3) Arroz frito al estilo indonesio con gambas y pollo. De postre, tarta. De nuevo, todo traído hasta la puerta del camarote perfectamente envasado.  

Escala en Hong Kong

El coronavirus nCoV llegó a bordo del Diamond Princess de la mano de un ciudadano de Hong Kong que desembarcó en la ciudad autónoma y subió al crucero infectado del fatídico virus. Allí, el agente patógeno campó a sus anchas hasta infectar al 4,8% de los embarcados.

Mientras tanto, en China, el virus ya se ha cobrado más de 1.000 vidas y ha infectado a más de 42.000 personas. Ya supera las cifras de su primo mayor, el SARS. La buena noticia: 4.000 personas ya han superado la infección, según las cifras del Gobierno de Xi Jinping. 

Vista de una de las cubiertas del crucero.

Vista de una de las cubiertas del crucero. Reuters

A 10.000 kilómetros del barco, 400 expertos en diferentes ramas de la medicina se encuentran reunidos en la sede de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginegra (Suiza) para estudiar cómo enfrentar esta pandemia.

"Este brote de coronavirus nos está poniendo a prueba de muchas maneras", ha declarado el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, que considera la amenaza "muy grave". Según lo expertos, pasarán meses antes de que haya una vacuna contra este coronavirus.

Mucho antes de que llegue una vacuna, los pasajeros del Diamond Princess podrán salir de su confinamiento flotante. Está previsto que salgan de ahí el próximo miércoles 19 de febrero. Hasta que llegue ese día, seguirán trayéndoles estos manjares a los camarotes.

Siete de la tarde. Hora de la cena. De aperitivo hay pato ahumado con salsa de arándanos. Para el plato principal hay, de nuevo, tres opciones: 1) Cerdo al curry con arroz y verduras; 2) Bacalao asado con beicon y aderezo balsámico; o 3) Quiche vegetal con caponata y patatas hervidas. Que aproveche.