La 'muerte gris', la nueva droga de moda de Estados Unidos.

La 'muerte gris', la nueva droga de moda de Estados Unidos. Policía de Luisiana

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La 'muerte gris', la droga de moda que puede matar con solo tocarla: la piel la absorbe y causa sobredosis

Esta sustancia puede producir "una sobredosis casi automática", según las autoridades de Estados Unidos, país que ha registrado unas 100 muertes.

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Los peligros de las drogas no conocen límites. La nueva droga de moda en Estados Unidos se denomina 'muerte gris'. Y, al parecer, es tan fuerte que puede matar a las personas con tan solo tocarla, según han desvelado varios medios de comunicación de este país. Lo más peligroso es su composición: heroína de base mezclado con fentanil, carfentanil -un sedante para grandes animales- y un opiáceo sintético llamado U-47700. Esto da lugar a una sustancia de textura dura, que si se manipula se vuelve polvo.

La 'muerte gris', además, puede consumirse de todas las maneras imaginables: se traga, se esnifa, se fuma e, incluso, se inyecta. Y siempre produce efectos altamente nocivos para la salud. Pero, ¿por qué puede matar solo con tocarla? Esta droga puede ser absorbida por los poros de la piel. De ahí que con tan solo manosearla, una persona puede sufrir una sobredosis.

Pero lo que trae de cabeza a las autoridades de Estados Unidos no solo es la composición de la sustancia, sino que está cobrando gran éxito y se extendiendo de manera rápida por todo el país. En principio, su consumo se disparó en los Estados de Alabama, Ohio, Georgia y Pennsylvania desde 2017. Ahora la policía de Luisiana ya ha detectado algunos casos. Se han registrado hasta un centenar de muertes causadas por esta sustancia.

"Realmente odiarías ver a alguien inocente tocar esto sin saber lo que es, o a un niño tocarla sabiendo lo que es", ha expresado con preocupación David Spencer, portavoz de la oficina del sheriff de St. Mary Parish. Según estas autoridades policiales la droga puede producir "una sobredosis casi automática".

"Es una de las mezclas más aterradoras que he visto en casi 20 años de análisis de drogas químicas", según ha indicado Deneen Kilcrease, una científica de la Oficina de Investigación de Georgia.