Fabrizio tras una detención

Fabrizio tras una detención Diario de Cádiz

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El trágico final de Fabrizio, el 'Hannibal Lecter' de las cárceles españolas: muerto en su celda de aislamiento

Fabrizio Silva Joao, que había sido condenado por asesinar a su novia y matar a golpes a un preso de la cárcel, ha aparecido muerto en el baño sin indicios de suicidio. 

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Frabrizio Joao Silva Ribeiro, uno de los presos más peligrosos en cárceles españolas y conocido como 'Hannibal Lecter', ha sido hallado muerto en su celda de la cárcel de A Lama (Pontevedra), han informado a Efe fuentes penitenciarias. Dada su peligrosidad, este interno, natural de Guinea Bissau, estaba solo en una galería, donde únicamente él ocupaba una de las celdas y en aislamiento.

Joao entró en la cárcel después de asesinar y violar a la que era su novia asentándola 25 puñaladas. Ocho años más tarde, en 2014, mató a puñetazos a un preso en la prisión de Córdoba.

Además, a mediados de 2018 la Audicencia Provincial de Cádiz le condenó a 19 años y medio por agredir con extrema violencia a varios funcionarios en junio de 2016, alcanzando en la yugular con un objeto punzante artesanal a uno de los empleados de la prisión de Puerto 3 (Cádiz).

Por todo ello, estaba calificado como preso de primer grado, el régimen más restrictivo del sistema penitenciario español. Por su condición violenta, solo podía salir al patio sin compañía y tiene casi completamente restringida la comunicación con terceras personas. Silva pasó por diferentes prisiones, como se hace habitualmente con este tipo de presos peligrosos debido a los incidentes que protagonizan, y desde enero estaba ingresado en A Lama.

No hace mucho remitió una carta a la dirección de la cárcel para advertir que desobedecería a los funcionarios y hace ocho días comenzó una huelga de hambre que hoy había abandonado. Las fuentes han precisado que Silva estuvo controlado por los servicios médicos, que no detectaron ningún problema de salud, y esta misma mañana su peso reflejó 107 kilos.

A falta de la autopsia, no se ha observado ningún indicio de posible suicidio. El preso ha aparecido muerto en el baño de la celda, en el suelo y con una herida en la cara, al parecer debido al golpe al caer. Hasta 2047 no hubiera salido de la cárcel.