Los agentes han podido identificar a los jóvenes gracias a la colaboración ciudadana.

Los agentes han podido identificar a los jóvenes gracias a la colaboración ciudadana.

Reportajes

Tres jóvenes detenidos por la muerte de David, el profesor asesinado por negarse a dar tabaco

Los presuntos agresores tienen entre 18 y 23 años y se encuentran en las dependencias policiales de la comisaría de Oviedo.

La Policía Nacional ha detenido a tres jóvenes de entre 18 y 23 años como presuntos autores de la brutal paliza sufrida por un hombre de 33 durante las fiestas del barrio ovetense de La Florida en la madrugada del pasado martes y que ayer acabó con su vida.

Los tres jóvenes, de nacionalidad española y que fueron detenidos anoche, se encuentran en los calabozos a la espera de prestar declaración ante los agentes, han informado a Efe fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Asturias. La víctima, David Carragal, falleció a primera hora de la tarde de ayer, lunes, en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde permanecía en estado crítico desde que sufriera la agresión en la madrugada del pasado martes.

Según testigos presenciales, la víctima fue abordada por varios jóvenes que le pidieron tabaco y, tras señalarles que no tenía, le propinaron una paliza que le causó un traumatismo craneoencefálico. Las mismas fuentes han apuntado que la colaboración ciudadana ha contribuido a la identificación y detención de los tres jóvenes como presuntos autores de esta agresión mortal, si bien han precisado que las diligencias de investigación siguen abiertas.

David era sano y deportista: no fumaba

David procede de una familia muy querida en el acogedor pueblo de Cudillero. La suya era una especie de gran tribu, con muchos hermanos y con gran representación. Allí había trabajado como monitor de natación años atrás. Había estudiado en el Colegio Los Cabos y en el IES Selgas.

David tenía pensado mudarse a Pensilvania (EEUU) para dar clase en un colegio.

David tenía pensado mudarse a Pensilvania (EEUU) para dar clase en un colegio.

Tenía 33 años, era un tipo sano y deportista. Acababa de conseguir un contrato de un año para trabajar como profesor en un colegio de Pensilvania. Era licenciado en magisterio. Vivía en Oviedo desde hacía un año, muy cerca de su Cudillero natal. Le encantaba viajar. Según sus más allegados, era una persona "encantadora". Había decidido marcharse de nuevo al inicio del próximo curso.