David Serrano, dueño de la finca en la que murió Julen, compareció este pasado martes ante los medios de comunicación en Málaga.

David Serrano, dueño de la finca en la que murió Julen, compareció este pasado martes ante los medios de comunicación en Málaga. EFE

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El dueño del pozo de Julen, antes de declarar: “Soy un desgraciado pero yo creo que no tengo la culpa"

David Serrano ha pedido que "en honor a ese niño que ya no está", se sepa toda la verdad sobre lo que ocurrió. "No deja de ser un accidente", ha justificado. 

Minutos antes de entrar al juzgado, David Serrano, el dueño de la parcela en Totalán (Málaga) en la que falleció el pequeño Julen -del cual era también su tío- tras precipitarse por un pozo de 71 metros de profundidad, ha insistido en su inocencia: "Soy un desgraciado porque me ha pasado esto, pero yo creo que no tengo la culpa. Confío en la Justicia".

El dueño de la finca donde se hizo el pozo ilegal por el que calló el niño el 13 de enero, declara este viernes en el Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga en calidad de investigado por un delito de homicidio imprudente. También acudirán al Juzgado a prestar declaración los padres de Julen, la mujer del dueño del pozo, los senderistas que dieron aviso a los servicios de emergencias tras lo sucedido, varios guardias civiles y el pocero que hizo la prospección en la finca, todos ellos en calidad de testigos. 

Visiblemente nervioso, David Serrano, en una entrevista con el Programa de Ana Rosa, ha explicado que "está un poco jodido" después de todo lo que ha sucedido, pero que, al mismo tiempo, "tiene ganas de que todo se solucione y de que salga toda la verdad". "En honor a ese niño que ya no está, que se sepa toda la verdad", ha comentado. 

El tío de Julen ha calificado todo lo que pasó aquel 13 de enero, en el que la familia había quedado en la finca de David Serrano para tomar una paella, como "un accidente". En este sentido, debido a esa situación accidental, como el mismo ha definido, se ha visto en esta situación judicial. "Debido a la desgracia que pasó me veo en esta situación. Es una situación difícil por la ausencia del niño que estaba jugando en mi casa". 

Respecto al cruce de acusaciones que tanto él como el pocero se han hecho desde que se hallase el cuerpo de Julen, en referencia a quién había cerrado el pozo y quién no, el dueño de la finca, ahora convertida en una explanada de tierra, ha señalado que no quiere nada malo para el pocero ni para él. "Ha sido un accidente y punto y creo que no debe haber ninguna parte afectada, que acabe y ya está y podamos dejar al pobre Julen descansar en paz".

En su primera entrevista, después de haber hecho hace varias semanas una rueda de prensa para todos los medios de comunicación, David ha pedido que se hagan las cosas como se deben hacer y ha insistido de nuevo en que "confía en la Justicia", y que aunque "es un desgraciado porque le ha pasado esto", él cree que no "tiene la culpa. "No deja de ser un accidente".