Vicente (de negro) es arquitecto y escritor, mientras que Iñaki (de blanco) es auxiliar de vuelo.

Vicente (de negro) es arquitecto y escritor, mientras que Iñaki (de blanco) es auxiliar de vuelo. E.E.

Reportajes

Iñaki y Vicente, la pareja a la que un casero negó un piso de alquiler al enterarse de que eran gays

  • Este comportamiento es constitutivo de "infracción grave" según la Ley de Protección LGTBi de la Comunidad de Madrid.
  • El dueño no quería "dar explicaciones en las reuniones de propietarios".
  • El tuit de alarma ha sido compartido más de 3.000 veces.

Iñaki Velasco y su pareja, Vicente Monroy, buscan un piso de alquiler en Madrid. Tras dos semanas sin encontrar ninguno de su agrado, dan con un anuncio que les llama la atención. Se trata de una vivienda exterior de 125 metros cuadrados en el barrio Adelfas, al sur del distrito de Retiro. Tiene una habitación y es un primer piso con ascensor. El propietario pide 875 euros al mes.

Iñaki -que brinda ahora este relato a EL ESPAÑOL- habla con el dueño por teléfono y queda con él para ver el inmueble. Acude solo y se refiere a Vicente como “su pareja”. En un primer momento, el arrendador no necesita demasiadas garantías de solvencia más allá de “dos meses de fianza”.

El joven queda “encantado” con el piso y, tras transmitirle su opinión a su novio, deciden firmar. El propietario no les pone traba alguna y les pide la documentación. Iñaki, que debe volar a Alicante por trabajo aquella semana, encarga a su pareja cerrar el acuerdo con el dueño, al que informa del cambio mediante un mensaje de texto. En este momento todo se tuerce.

“Le llamará mi pareja, Vicente”, escribe Iñaki. El propietario, al enterarse de que se trata de dos homosexuales, según denuncian, llama inmediatamente al joven para negarse a alquilarle la vivienda. Se excusa ante el chico, alega que él “es muy liberal y ha visto muchas cosas”, a diferencia de sus futuros vecinos, que son “señores mayores” y “no lo comprenderían”. Ante la estupefacción del chico, termina reconociendo que no quiere “tener que dar explicaciones en las reuniones de propietarios”.

"Profunda vergüenza" viral

La pareja dio a conocer los hechos mediante una publicación en Twitter, en la que adjuntaban una imagen del anuncio del piso y de los mensajes enviados por Vicente al propietario, en los que manifiesta la “profunda vergüenza” que siente ante el comportamiento del hombre. El joven considera lo sucedido como algo propio de la época de sus “tatarabuelos” y deja claro que, tanto él como su novio, son “dos personas adultas” con una vida “absolutamente normal”.

En el texto, Vicente informa al propietario de su pretensión de denunciar ante el portal inmobiliario la vulneración de “la más básica de las normas de conducta del año 2018”. Pone en duda que las “personas mayores” de las que le habló por teléfono sean “la mitad de estúpidas” de lo que deberían ser para rechazar a una pareja que, tras “diez años viviendo en Madrid”, no ha tenido ningún conflicto con nadie, “mucho menos por -su- sexualidad”. Termina tajante: “No culpes a nadie, el problema lo tienes tú”.

Este tuit fue eliminado por el usuario el miércoles a mediodía para proteger la intimidad del dueño del piso, pero llegó a superar los 3.500 retuits. En su lugar han publicado las mismas imágenes de los mensajes, ocultando el número de teléfono del hombre. Iñaki asegura sentirse “muy apoyado” y tanto él como su pareja muestran su agradecimiento a “todos los que han querido involucrarse”.

Los afectados piensan denunciar los hechos

La pareja, tras haber contactado con el Observatorio Madrileño contra la LGTBifobia, ha anunciado que “va a emprender la vía legal” contra el propietario. Opinan que es imprescindible “tomar medidas” para que no se repitan situaciones como esta.

Rubén López, presidente de esta plataforma, habló con ellos durante “toda la noche” del martes para convencerles de que denunciasen lo sucedido, según ha informado a este diario. A pesar de que les veía “poco seguros” ante la idea, ha asegurado que es la mejor opción.

Vicente (izquierda) e Iñaki (derecha) son pareja desde hace cuatro años.

Vicente (izquierda) e Iñaki (derecha) son pareja desde hace cuatro años. E.E.

La conducta del arrendador supone “una infracción grave”, según López, que está recogida en la Ley de Protección Integral contra la LGTBifobia de la Comunidad de Madrid. Este texto, en su artículo 70, identifica como constitutivo de falta grave “la denegación” del acceso a los bienes y servicios -entre los que queda “incluida la vivienda- por motivos de “orientación sexual, identidad o expresión de género”.

Para Iñaki, no se trata de un problema de odio, sino de “conciencia social” y de “educación”. Defiende que “ser gay es igual que ser heterosexual” y que es necesario que se sepa que, aunque estos hechos parecen “imposibles”, en nuestro país “siguen ocurriendo”.