Cristina Cifuentes, documentos en mano, en la Asamblea de Madrid.

Cristina Cifuentes, documentos en mano, en la Asamblea de Madrid. Efe

Reportajes

La cascada de falsificaciones en el máster de Cifuentes: cinco firmas, una matrícula fuera de plazo y una dimisión

La presidenta de la Comunidad de Madrid se ha quedado sin documentos fiables que prueben la validez de su posgrado.

Veinte días después de que estallase el escándalo Cifuentes, la presidenta de la Comunidad de Madrid no cuenta con ningún documento que pruebe la validez de su máster. Los profesores implicados de la universidad Rey Juan Carlos han ido cayendo como fichas de dominó y el propio rector llegó a admitir la semana pasada que no existe ni una sola señal de puertas para adentro que avale la versión de la mandataria popular. Este martes, la subdirectora del Instituto de Derecho Público (IDP) -entidad que expidió el presunto título-, Laura Nuño, ha dimitido tras asegurar que su firma también se vio falsificada en un acta relacionada con otra asignatura.

El montaje de papeles y testimonios levantado tras las primeras informaciones publicadas implicó a casi una decena de personas y ya se ha cobrado la palabra de todos los que defendieron a Cifuentes, a expensas de Enrique Álvarez Conde, tutor de su Trabajo Fin de Máster (TFM) y director del IDP. Esta es la maraña de folios y firmas que la realidad ha marchitado en los últimos días.

Cifuentes: “No es que no quiera enseñar mi TFM, es que no lo he encontrado aún”

El expediente adulterado

El pasado 21 de marzo, eldiario.es reveló que la universidad Rey Juan Carlos adulteró el expediente de la presidenta dos años después de que "terminara" sus estudios. Como por arte de magia, dos asignaturas variaron del "No Presentado" al "Notable".

El rastro informático delataba a una funcionaria, Amalia Calonge, que aparecía en su perfil de Whatsapp junto a la propia Cifuentes. Ésta dijo haber actuado a instancias del profesorado de aquellas asignaturas.

La foto de Cifuentes con la funcionaria que cambió sus notas.

La foto de Cifuentes con la funcionaria que cambió sus notas. E.E

La carta del profesor que defendió a Cifuentes

De Amalia Calonge a Pablo Chico de la Cámara, el profesor que ordenó a la funcionara modificar el expediente. Veloz, escribió y firmó una carta que permitió a Cristina Cifuentes "demostrar" que sí cursó esa asignatura y que, incluso, se examinó. Chico atribuyó la adulteración de la nota a un error de transcripción y dijo haber corregido él mismo la prueba de la presidenta.

Este martes, una nueva información de eldiario.es ha quitado validez a este papel. Cifuentes convalidó esta asignatura; por cierto, con firmas falsas de la comisión que lo hizo posible. ¿Por qué el profesor Chico dijo que Cifuentes se examinó si, en realidad, había una convalidación de por medio?

Esta es la carta que firmó el profesor Chico.

Esta es la carta que firmó el profesor Chico. E.E

Una matrícula fuera de plazo

En su comparecencia de la Asamblea de Madrid, Cristina Cifuentes enarboló los papeles de su matrícula como prueba irrefutable de que cursó su máster. Pocos días después, una vez más, quedó demostrado lo endeble del documento.

Cifuentes se matriculó en el máster en diciembre de 2011, cuando el primer trimestre ya había terminado. El fin de plazo oficial tuvo lugar el 18 de septiembre anterior.

Resguardo de la matrícula que mostró Cifuentes.

Resguardo de la matrícula que mostró Cifuentes. E.E

Las firmas falsas del tribunal examinador

Desde que el máster de Cristina Cifuentes quedó en entredicho, tanto periodistas como partidos de la oposición le exigieron que mostrara una prueba incontestable: su TFM. De momento, sólo hay dos personas que aseguren haberlo visto: ella y su tutor, Enrique Álvarez Conde.

Cifuentes arguyó dos cambios de despacho y alguna que otra mudanza para no enseñar el documento, pero pretendió poner tranquilidad con el acta de su defensa, que supuestamente data del 2 de julio de 2012. Lo alzó ante las cámaras, con la nota y las firmas, suscrito por tres profesoras: Cecilia Rosado, Alicia López de los Mozos y Clara Souto.

Todas ellas profesoras de la Rey Juan Carlos, discípulas de Álvarez Conde, tutor y único defensor de la presidenta. Primero cantó López de los Mozos: "Esa firma no es mía". Luego se vino abajo Souto. A día de hoy, sólo resta como veraz el garabato de Rosado, que aseguró haberlo incrustado bajo la presión que le insufló Álvarez Conde. Ya ninguna de ellas da la cara para certificar que aquel 2 de julio ese tribunal se reunió y escuchó la defensa de Cifuentes.

El acta del TFM con dos de las tres firmas falsificadas.

El acta del TFM con dos de las tres firmas falsificadas. E.E

La última remesa de firmas falsificadas

Por si no fueran poco los tres sobresalientes y los dos notables que logró Cifuentes en asignaturas que se impartieron antes de que se matriculara, este martes eldiario.es acreditaba que la URJC convalidó a la presidenta tres materias mediante un acta falsa: otra remesa de firmas falsificadas.

Aquel 24 de mayo de 2012, la Comisión de Garantía y Calidad del máster acordó convalidar tres asignaturas a Cifuentes y otros alumnos. Firmaban, entre otros, Laura Nuño, Alfredo Allué y Ángela Figueruela. La primera era subdirectora del Instituto de Derecho Público -mano derecha de Álvarez Conde-, cargo del que ya ha dimitido. Asegura que la firma que aparece no es la suya. Lo mismo ha dicho Allué, profesor de la Universidad de Valladolid, que amenaza con emprender acciones legales por suplantar su identidad. La tercera, Figueruelo, docente en la Universidad de Salamanca, tampoco reconoce su trazo.