Tomás creyó que al marido de Maje lo habían matado terroristas islamistas.

Tomás creyó que al marido de Maje lo habían matado "terroristas islamistas". E.E.

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A mi marido lo mataron los yihadistas: la delirante explicación de Maje a su amante

Primero, Tomás creyó que la muerte del marido de su novia, Antonio, se debía a un cáncer terminal ficticio. Después, su amada le dijo que estaba relacionado con el "terrorismo islámico".

A estas alturas de la investigación sobre el asesinato del ingeniero Antonio Navarro Cerdán, a nadie le queda ya duda sobre la implicación de su esposa y viuda, María Jesús Moreno, Maje. Ella lo tenía todo medido y planeado: no sólo intentó que otros amantes llevaran a cabo el crimen, sino que intentó despejar cualquier sospecha que se cerniera sobre ella. Incluso recurriendo al terrorismo yihadista.

Según avanza Diario Información, la declaración de su amante Tomás, el fisioterapeuta, ha arrojado un nuevo dato que apuntaría a las falsedades con las que Maje aderezó su coartada. El 16 de agosto, el día en que fue asesinado Antonio, ella le contó a su amante que su marido había fallecido. No le dijo cómo, porque le dejó creer que era la anunciada muerte por el cáncer que ella le había atribuido. Aunque no fuera cierto.

Antonio Navarro recibió ocho navajazos de Salva

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Cinco días más tarde, el 21 de agosto, Maje le dice a Tomás a que “se meta en los periódicos del día 16”. Antonio ya había sido enterrado en un funeral en el que ella le había leído una emotiva carta de despedida. Tomás le dice que mejor que hablen, así que Maje le cuenta que Antonio no ha muerto de cáncer, sino que lo han matado en el garaje durante el robo de un coche.

Tomás le pregunta si han robado algún vehículo. Maje da la negativa, pero le explica que el crimen “está relacionado con el robo de coches de los atentados islamistas”. Y le atribuye a Antonio un lujoso todocamino Range Rover Evoque, “un coche grande como el que utilizan los terroristas islamistas”. Él, en realidad, conducía un Peugeot de su empresa. Sólo habían pasado cuatro días de los atentados de Las Ramblas y de Cambrils.