Banderas en el mitin, el azul y el blanco característico de los populares en toda España. Delante él, con una endeble sonrisa, aunque contento por poder participar de los actos del partido al que venera. Un jersey negro de pico, camisa elegante por dentro del pantalón y barba afeitada. Así lucía hace años Mohamed Hafid. Entonces era un apasionado militante del Partido Popular de Melilla, siempre dispuesto a la arenga, a subirse a la palestra en el acto público.

Ahora, años después de todo aquello, su imagen dista en gran medida de aquella. Hafid se adorna con unos ropajes bien distintos. Túnica blanca de lino, y sobre ella una bandolera de color negro en la que guardar sus pertenencias. La túnica, claro, no tiene bolsillos. Una enorme barba negra le cubre toda la cara. Sostiene dos enormes pescados en sus manos y posa para la imagen. Sigue teniendo la cabeza rapada, pero ya no es el mismo. Ahora es el líder de un pequeño grupo terrorista.

Aquel joven y apasionado militante del PP de Juan José Imbroda, por quien profesaba auténtica devoción, es ahora líder de la célula yihadista desarticulada este miércoles en Marruecos. De los actos multitudinarios de su partido a la planificación de atentados en Marruecos: poco queda de aquel aspirante a la política local. La radicalización de Hafid, su metamorfosis a la yihad, fue cosa de apenas tres años. Ahora tenía una misión: la de preparar un atentado "de alta potencialidad".

Hafid tenía 39 años, mujer, un hijo. Era acérrimo seguidor del Real Madrid. Le gustaba también el baloncesto. Era un tipo festivo, normal, como cualquier otro. Había sido criado en la zona de Falda Reina Regente, una barriada donde casi la totalidad de la población es de origen musulmán. "El 99 por ciento", aseguran fuentes locales. El barrio, situado en la parte norte de la ciudad, está incluido en el distrito 5 de Melilla, una de las zonas más desfavorecidas de la localidad autónoma.

Hafid, en una fotografía antigua en una fiesta en Melilla.

Hafid, en una fotografía antigua en una fiesta en Melilla. EL ESPAÑOL

Llevaba años siendo miembro activo del Partido Popular en la localidad africana. Llevaba, sin embargo, varios cursos sin pagar las cuotas de inscrito. Fue hace tres años cuando dejó de realizar las retribuciones al partido. Entonces perdió sus derechos políticos como miembro de las bases del partido en la ciudad autónoma. Pero todavía conservaba el carné.

Este miércoles el que era su partido le suspendió de militancia. Hubo otros tiempos. Tiempos en los que Hafid no perdía ocasión de defender con fervor a los suyos en el mundo de la política. Y en las redes sociales, enciclopedia virtual, dejó constancia de ello en diversas ocasiones. Buen ejemplo es el mensaje que Hafid emitió en Twitter el 19 de febrero del año 2014. “¡La demagogia barata es muy fácil! ¡Mi apoyo al presidente Imbroda! Qué fácil es insultar…”.

Más de tres años después, Hafid no estaba en Melilla, sino en Marruecos, trasladando, según fuentes de la investigación, órdenes de Daesh al resto de los integrantes del comando yihadista. Fue en ese instante, en la mañana del miércoles, cuando los miembros de la Dirección General de Seguridad de Marruecos cayeron sobre él.

Trabajo en el centro de menores

Así se mostraba Hafid en las redes sociales.

Así se mostraba Hafid en las redes sociales. EL ESPAÑOL

“¡Me da vergüenza la poca clase y dignidad de algunos políticos de nuestra ciudad!”, profería. Hafid, en aquel entonces, alababa los discursos de Rajoy. Todo lo que tuviera que ver con su partido. Sus últimas interacciones en las redes sociales datan de finales de julio de 2015. Después, desapareció.

Ya hubo quien advirtió de la progesiva radicalización de este hombre. En él comenzaban a verse los síntomas propios de ese cruzar el umbral para abrazar el yihadismo. Fue el propio Imbroda, su antaño venerado Imbroda, el líder del partido y de la ciudad, quien confirmó el hecho ante los medios. “Ya se había vislumbrado la fase de radicalización de este hombre”, aseguró. El presidente de la ciudad autónoma avanzó además un hecho que ocurrirá de forma “inmediata y fulminante”: el cese y expulsión de Hafid del partido y de su puesto de trabajo.

El hoy líder de la célula, en los últimos años, había trabajado como auxiliar en el Centro de Reforma de menores infractores. Daba clase a niños en situación de vulnerabilidad social. Fuentes de la investigación han afirmado que "realizaba labores de captación y adoctrinamiento siguiendo la estrategia global de la organización terrorista DAESH". Todo ello aprovechando su puesto en el centro de reeducación. Allí trataba de captarles para sus propósitos.

Sin embargo, algo pasaba con él, porque hacía casi un año que no acudía a su puesto. Encadenando una serie de bajas laborales sucesivas, fue faltando progresivamente a su trabajo. Hace cosa de dos semanas, Hafid recibió el alta. Pero no se incorporó de nuevo, sino que aprovechó para cogerse unas vacaciones. Ahora, el consejero de Bienestar Social, Daniel Ventura, ya se ha puesto en contacto con la empresa que tiene adjudicada la actividad en el Centro de Reforma para que tomen medidas con él.

En su puesto del Centro de Reforma, Hafid se había dedicado a una labor muy concreta: iba con su ideario y se llevaba a los jóvenes consigo. Él ya era mayor, pero había acudido al centro como voluntario. Allí se encontraba con jóvenes de entre 14 y 23 años. Era con los que entraba en contacto. Esas son las edades entre las que se comprenden los chicos que estaban allí internos. La mayoría de los que acuden al centro son de origen marroquí.

Hafid trabajaba junto a los otros muchos voluntarios que prestaban y prestan sus servicios en el centro. La institución depende del gobierno de la Ciudad Autónoma. Sin embargo, el funcionamiento está en manos de una empresa privada. Fueron ellos quienes contrataron al ex miembro de los populares melillenses para sus servicios. El centro posee un régimen cerrado o semicerrado para menores de 18 años que cometen delitos. 

Su relación con el PP melillense

Hafid, en segundo plano, en una rueda de prensa del PP de Melilla. Delante de el, Imbroda, presidente de la Ciudad Autónoma y la senadora popular Sofía Acedo.

Hafid, en segundo plano, en una rueda de prensa del PP de Melilla. Delante de el, Imbroda, presidente de la Ciudad Autónoma y la senadora popular Sofía Acedo. EL ESPAÑOL

Del polo de marca y los chinos de color beige a una sencilla chilaba blanca. De los años anteriores en las filas de los populares melillenses a ser detenido en Marruecos como líder de una célula terrorista que planeaban atentados, atentados "de gran envergadura".

En los años del PP, Hafid aparecía detrás de su adorado Imbroda en las fotos, en las ruedas de prensa, en los actos del partido. Aquí mismo ofrecemos una de ellas. Mohamded Hafid se encuentra en un discreto tercer plano, justo detrás del dirigente melillense. Delante de ambos, la senadora popular por Melilla, Sofía Acedo, ofrece una rueda de prensa. Ni ella ni tampoco el histórico Imbroda podían sospechar que el hombre que se encontraba tras ellos, afiliado al partido, podría acabar en manos de la Policía Nacional por dirigir un grupo terrorista de seis miembros. 

"No solo para Melilla. También podría ser el mejor presidente que necesita España y los españoles. Imbroda ganador". Así se refería Hafid al presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla. Era el año 2015. Este miércoles, sin embargo, tuvo que ser el propio Imbroda el que saliese a la palestra a explicar quién era este hombre. "No teníamos la más mínima noticia de este individuo. No estaba ya con nosotros". 

Sin duda, el proceso de radicalización ha sido rápido con Hafid. Lo explicó el dirigente popular ante los medios. Representa, detallaba, "el clásico caso de radicalización de fundamentalismo religioso absurdo y rompedor que quiebra cualquier principio humano. Un extremismo "en el que están instalados muchos pájaros como éste, con perdón de los pájaros". No se percataron. Lo tenían ahí. 

Una peligrosa amenaza

La transformación de Hafid. De militante del PP a líder yihadista.

La transformación de Hafid. De militante del PP a líder yihadista. EL ESPAÑOL

“Nos encontramos ante una operación que ha permitido desarticular una célula yihadista con una alta potencialidad para atentar”. Lo dijo este miércoles el ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido. La célula dirigida por Hafid, se preparaban a conciencia para su cometido. El grupo mantenía "reuniones nocturnas de ámbito restringido, donde estarían planificando ataques terroristas de gran envergadura". Lo explicaban también los agentes de la Policía Nacional, quienes detectaron en el grupo de terroristas sesiones de entrenamiento físico.

Hafid, según fuentes del Ministerio de Interior dirigía un pequeño colectivo de seis integrantes. Cinco de ellos eran marroquíes, uno de ellos con residencia legal en España. Todos están ya detenidos. Son las mismas fuentes las que confirman que los presuntos integrantes de la red se reunían incluso para ensayar vídeos con decapitaciones y planear atentados de gran envergadura. Ahora se está estudiando la radicalización paulatina del presunto cabecilla.

No es el primer caso de estas características en Melilla. Detrás de Hafid vinieron otros. 15 son las operaciones antiterroristas en la Ciudad Autónoma desde el año 2012. Un tercio de ellas han sido llevadas a cabo este mismo año. 27 personas fueron detenidas. Desde el 26 de junio de 2015, España mantiene el Nivel 4 de Alerta Antiterrorista (NAA). En ese tiempo, 199 terroristas yihadistas han sido detenidos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad

Desde el 26 de junio de 2015, fecha en el que el Ministerio del Interior elevó a 4 el Nivel de Alerta Antiterrorista (NAA), las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han detenido a 199 terroristas yihadistas en operaciones realizadas en España y en el exterior y a un total de 244 desde principios de 2015.

La operación continua todavía abierta. Ahora se encuentra bajo supervisión del Juzgado Central Instrucción número 5 y también bajo la coordinación de la Fiscalía de la Audiencia Nacional. Mientras tanto, los propósitos de Hafid se han visto frustrados. Ahora está en manos de la policía.

Hafid cambió físicamente su aspecto de forma notable en los últimos años.

Hafid cambió físicamente su aspecto de forma notable en los últimos años. EL ESPAÑOL