Jorge Fernández González junto a Pilar Garrido y su hijo.

Jorge Fernández González junto a Pilar Garrido y su hijo.

Reportajes

Jorge, el criminólogo mexicano detenido por matar a su esposa española

El esposo de Pilar Garrido llegó a denunciar un secuestro haciendo un retrato robot del autor. A ella le encontraron el reloj puesto, algo que no cuadró a los investigadores con el móvil del robo.

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Jorge Fernández González, el esposo mexicano de la española Pilar Garrido, ha sido detenido acusado de haberla asesinado. Casi dos meses después de supuesto secuestro pero desaparición cierta, las autoridades de Tamaulipas, el Estado mexicano donde nunca más se supo de la valenciana de 34 años desde el pasado 2 de julio, acusan a Fernández de haberla asfixiado y señalan incongruencias en sus declaraciones, corroboradas por las investigaciones periciales.

Detenido el marido de la mujer asesinada en México

Según la Procuraduría General de Tamaulipas, equivalente a una fiscalía, la autopsia determinó que Garrido murió “a consecuencia de asfixia mecánica en su modalidad de estrangulamiento y que presentaba lesiones tanto en nariz, cráneo y cuello”. También recordaban que esta forma no es la habitual del tipo de delincuentes a los que el marido atribuía haber secuestrado a Garrido. Hay que aclarar que el caso fue tratado como “persona no localizada”, ya que en México un secuestro no es tal hasta que hay una petición de rescate.

Fernández es criminólogo de profesión y daba clases relacionadas con seguridad publica en la universidad de Policía y Justicia de Tamaulipas. Este centro es un organismo del Gobierno del Estado donde se imparten programas de educación superior y se forman policías. Se sabe que él no tenía antecedentes debido a su trabajo, ya que no es posible ser profesor en estos centros si se tiene un registro policial.

La pareja, casada hace cinco años, vivía hacía tres en Ciudad Victoria, la capital del Estado. Fernández residió en Barcelona, donde conoció a Garrido. Pareja desde hace 11 años, aunque algunos medios han apuntado a problemas en el matrimonio, la familia de Garrido declaró varias veces que se fiaba de su relato y su hermana dijo que los dos “tienen un carácter fuerte”. Poner la mano en el fuego era la expresión usada en televisión.

La versión del marido, que ha mantenido este tiempo ante el ministerio público, era que ese 2 de julio, cuando volvían él, Garrido y su bebé hacia Ciudad Victoria de un viaje a la playa fueron interceptados por un vehículo. Se bajaron dos hombres armados y se la llevaron a ella, dejándole a él y al niño. Tamaulipas es uno de los Estados más peligrosos de México, donde se han denunciado en lo que va de año más secuestros que en ningún otro. En 2106 fueron 155 denuncias y 237 víctimas. También es el Estado que concentra más desapariciones.

Este contexto, marcado por la guerra entre clanes menores del narcotráfico y el crimen, ayudó a que lo extraño de los hechos-un secuestro sin petición de rescate, que se llevasen a la mujer y dejasen al marido intacto con sus pertenencias, que denunciase el secuestro un día después- fuese pasado en principio por alto. El esposo llegó a elaborar un retrato robot de uno de sus supuestos asaltantes, que se emitió en el espacio de noticias estelar de Televisa, e identificó la fotografía de otro menor en una prueba policial.

De acuerdo al relato de la Fiscalía, Fernández explicó que no acudió inmediatamente a poner la denuncia debido a que su hijo “se encontraba cansado y él se sentía muy mal”. Una vez tomada declaración y siguiendo sus indicaciones, comenzó la búsqueda de Garrido sin lograr resultados. Pero en investigaciones siguientes se estableció la ruta y los tiempos que la familia hizo en el vehículo el día aciago y se encontraron diversas contradicciones.

“Se redireccionó entonces la búsqueda de la señora Garrido Santamans en las inmediaciones de la carretera Soto La Marina-Ciudad Victoria”, continúa la Fiscalía, “esto permitió que en la décima búsqueda del 26 julio se localizaran diversos restos óseos”. En público, la Fiscalía mantenía que Jorge Fernández era denunciante y no el principal sospechoso. Cuando se encontró el cadáver de la mujer tras esos 10 operativos de búsqueda, estaba a escasos kilómetros del lugar donde el marido decía que la habían secuestrado, un lugar que dentro de lo malo tiene poca actividad delictiva. También tenía su reloj, algo que no casaba con el móvil de robo.

“Después de las investigaciones que realizó la policia, en colaboración con otras áreas del Gobierno Federal, se determino que existían elementos suficientes para determinar la orden de aprensión contra el esposo de la señora María del Pilar Garrido por el delito de homicidio ocurrido a principios de julio pasado”, dijo en Radio Formula el procurador de Tamaulipas, Irving Barrios, “después de las investigaciones, se observó que existían contradiciones en sus declaraciones, que vinieron a corroborar con los dictámenes periciales”.

Basicamente, el procurador explicó que había pruebas suficientes y que entonces fue detenido en Ciudad Victoria y puesto a disposición judicial. Fernández ha estado todo este tiempo en contacto con un reportero de Levante. Hacía tiempo que temía que pasase lo que ocurrió este martes. La policía española ha anunciado que el cadáver de Garrido será repatriado en breve.