Luis Ángel Sala, en el medio, el pasado jueves cuando le otorgaron un premio por su trayectoria

Luis Ángel Sala, en el medio, el pasado jueves cuando le otorgaron un premio por su trayectoria Vicente A. Jiménez

Reportajes DE RAZAS PELIGROSAS

Una jauría de perros devoró al empresario alicantino mientras recogía naranjas

Luis Ángel Sala, un vecino de Ondara, recibió tan sólo 48 horas antes un premio a su trayectoria profesional.

Luis Ángel Sala salió el sábado a recoger naranjas por su finca en Beniarbeig, un pequeño pueblo dormitorio de menos de dos mil habitantes en la provincia de Alicante, cerca de las localidades turísticas Denia y Jávea. No volvió. Uno de sus hijos lo encontró en el suelo, muerto, con graves heridas a consecuencia del ataque de una jauría de perros peligrosos. Tenía 76 años y una larga y conocida trayectoria en el pueblo colindante, Ondara, donde levantó un negocio de maquinaria agrícola y disfrutó de reconocimiento por ser representante de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA), un colectivo agrario de referencia en la Comunidad Valenciana. De hecho, acababa de recibir -48 horas antes- un homenaje por su trabajo como delegado de esta asociación. El pasado jueves le otorgaron un premio de reconocimiento a su trayectoria en la celebración del 40 aniversario de AVA.

El brutal ataque tuvo lugar el sábado. La Guardia Civil acudió al lugar y sospechó desde el principio que la muerte de Luis Ángel Sala fue a consecuencia de una jauría de perros peligrosos. En la zona, un huerto algo alejado del casco urbano de Beniarbeig y con pocas viviendas, había huellas de animales y en esta parte de Alicante no hay animales salvajes peligrosos. Así que empezaron a revisar si en Beniarbeig había antecedentes de ataques de perros. La Policía Local tenía un incidente de un ataque sin mayores consecuencias de unos canes en una propiedad cercana a la finca donde se halló el cuerpo de Sala.

Al llegar a la casa, el dueño reconoció tener varios perros y los sacó uno a uno. En total, cinco ejemplares de razas mestizas de pitbull y bullterrier. Ninguno tenía manchas de sangre pero uno de ellos estaba empapado de tal forma que hizo sospechar que acababa de ser bañado. Según han informado los agentes, el dueño, un holandés de mediana edad conocido como ‘Marcus’, alegó que había caído a una piscina. Pero resultó que tan solo uno de los canes tenía el obligatorio chip identificativo y además el dueño no tenía documentación de los animales, ni autorización para su posesión, ni seguro de responsabilidad civil. Una retahíla de irregularidades que llevó a los agentes a llevarse a los perros.

LA CLAVE DEL ADN

La Guardia Civil ha recogido muestras de ADN que van a ser claves. La autopsia ha revelado que, efectivamente, Luís Ángel Sala murió a consecuencia del brutal ataque. El comunicado de la Comandancia de Alicante hablaba de que el cuerpo estaba lleno de desgarros producidos por las mordeduras. Heridas en brazos y piernas que hacen ver que el hombre intentó protegerse y zafarse de los ataques. Según han explicado, el resultado del ADN recogido de los perros será clave para determinar si fueron ellos los que le atacaron. De ser así, el propietario se enfrenta a una acusación de homicidio por imprudencia.

Uno de los animales que podría haber atacado al hombre fallecido.

Uno de los animales que podría haber atacado al hombre fallecido. Guardia Civil

El suceso se produjo el sábado pero no había trascendido hasta este martes. En Beniarbeig, una pequeña localidad plagada de viviendas unifamiliares y que se la conoce como un pueblo dormitorio, la mayoría de los vecinos se ha enterado por la llegada de las cámaras y los periodistas. El propio Marcus, el dueño de los perros, acudía a la Policía Local a quejarse de que había cámaras grabando frente a su casa.

Los agentes llevaron a los cinco peligrosos canes a un centro de animales de Ondara. Pero allí, uno de ellos mordió a un cuidador, destrozaron la jaula y se escaparon en la noche del domingo al lunes. Una vez localizados de nuevo fueron trasladados a un centro más seguro a la espera de recibir la orden judicial para sacrificarlos.

La Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación tras la muerte del hombre.

La Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación tras la muerte del hombre. Guardia Civil

UN VECINO MUY QUERIDO

Luis Ángel Sala era un vecino muy querido en Ondara, localidad donde vivía. Tenía su residencia en un piso junto al negocio que levantó, una tienda de maquinaria agrícola llamada Luansa. Muchos vecinos se referían a él con el apodo de ‘Luansa’. El negocio permanecía este martes cerrado con un cártel que indicaba que se bajaba la persiana por defunción. Junto al negocio, un restaurante donde todas las mañanas iba a tomar café. “Le queríamos mucho, era muy amable, una gran persona”, decía la encargada.

El entierro de Luis Ángel Sala ha tenido lugar en la tarde de este martes

El entierro de Luis Ángel Sala ha tenido lugar en la tarde de este martes

Además de su vinculación con el mundo empresarial agrícola también fue presidente del PP de este municipio. El partido le recordó con una corona en el entierro que tuvo lugar en la tarde de este martes en Ondara y que congregó a cientos de vecinos, muchos de los cuales se quedaron a las puertas de la iglesia. “Lo peor ha sido cómo ha muerto”, se lamentaba uno de los vecinos.

No es la primera muerte violenta causada por un ataque de perros. El pasado 31 de octubre un hombre murió en el hospital de Elda tras haber sido atacado por siete canes. En este caso la víctima tenía 74 años y fue atacado por perros de raza peligrosa que provocaron a este hombre heridas de gravedad.