Javier Iglesias, director del Museo de Historia Natural de la USC, con los restos de mamut.
Santiago Secreto: aquí se esconden los restos de un mamut que vivió en Galicia hace 20.000 años
Localizados en 1961 en una cantera de O Incio, algunos de los elementos que se conservan son dos molares y dos vértebras. Son los únicos restos de un mamut lanudo encontrados en la comunidad gallega
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¿Qué hacen restos de un mamut en Santiago de Compostela? Más de 20 elementos, entre ellos dos molares y dos vértebras, fueron descubiertos en una cantera de caliza de O Incio en 1961 y actualmente es posible verlos en un museo de la capital gallega, donde se conserva este tesoro que hace un viaje al pasado: las piezas pertenecieron a un animal vivo hace 20.000 años.
Por aquel entonces, Galicia era muy fría y tenía períodos muy largos sin lluvias que no suponían ningún problema para especies como el mamut lanudo, que vivió en la Península Ibérica hasta su extinción hace 12.000 años. De todo ello han llegado hasta nuestros días unos valiosos restos encontrados hace 65 años en la provincia de Lugo que hoy se pueden contemplar, prueba de una realidad que a menudo solo nos llega a través de los libros o el cine.
¿Qué elementos conserva el museo?
El Museo de Historia Natural de la USC conserva más de 20 elementos del mamut, de los cuales 15 están expuestos permanentemente. "Destacan los dos molares: un molar inferior prácticamente completo y muy bien conservado y un gran fragmento de la parte posterior de un molar superior", explica su director, Javier Iglesias.
El resto de elementos reconocibles son dos vértebras (una conserva íntegro el agujero medular y la otra parte de las apófisis transversas) y un trozo de un hueso largo, mientras que las otras piezas son fragmentos de reducido tamaño correspondientes a vértebras, a la mandíbula inferior, a fragmentos de molares y a otros restos óseos no identificables.
Molar de mamut localizado en O Incio.
La pieza mejor conservada, en todo caso, es el molar inferior del lado derecho, en el que todavía pueden apreciarse las raíces y casi toda la corona masticatoria: mide 20 centímetros de largo, con nueve centímetros de anchura máxima y 14 de altura, también máxima. El fragmento molar superior, por otro lado, tiene una longitud de superficie masticatoria de ocho centímetros y una altura máxima de 18.
Las características de los dos molares se corresponden con los del Mammuthus primigenius (nombre científico actual), conocido como "mamut lanudo" por el gran espesor y longitud de su pelaje. No ha sido posible determinar de forma concluyente, sin embargo, la edad ni el sexo del ejemplar pese a que varios laboratorios especializados han hecho los análisis pertinentes.
Así llegaron al Museo
Pero, ¿cómo llegaron estos restos al museo compostelano? Para conocer la historia de las piezas que conserva el espacio hay que remontarse a 1961, cuando la sociedad Cementos del Noroeste extraía caliza en una cantera ubicada en Buxán, O Incio. Frente a la cantera había una zanja de unos 10 metros de profundidad rellena de tierra, y bajo esa tierra... se escondían los restos del mamut.
El tamaño y la forma de los restos llamaron la atención de los trabajadores, que los recogieron y trasladaron a las oficinas de la sociedad. El hallazgo, a su vez, fue puesto en conocimiento del químico y geólogo Isidro Parga Pondal, que fue profesor de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) y un gran colaborador del Museo de Historia Natural.
"Al comenzar la Guerra Civil fue expulsado de la Universidad, acusado de izquierdista y galleguista. Entonces comenzó a trabajar para diversas empresas, colaborar con varias universidades europeas y, en 1940 creó el Laboratorio Xeolóxico de Laxe, considerado una institución fundamental para el arranque del estudio moderno de la geología de Galicia y del noroeste peninsular", explica Iglesias.
"Son los únicos restos de mamut que se han encontrado en Galicia"
Javier Iglesias, director del Museo de Historia Natural de la USC
Parga Pondal era miembro del consejo de administración de Cementos del Noroeste y, junto a Juan Manuel López de Azcona (ingeniero de minas) y Uxío Torre Enciso (químico, farmacéutico y geólogo), determinaron que, al menos los molares, pertenecían a un mamut que se habría caído en la grieta, quedándose atrapado en su interior.
Cuatro años después, los restos llegaron al Museo de Historia Natural como donación de Isidro Parga Pondal, formando parte de la denominada Colección de fósiles de Galicia. "Son los únicos restos de mamut que se han encontrado en Galicia", explica el actual director del espacio sobre la gran relevancia de este hallazgo.
Extinguidos hace 12.000 años
El mamut lanudo forma parte de lo que los especialistas llaman la 'megafauna fría del Pleistoceno' junto al rinoceronte estepario, el rinoceronte lanudo, el reno, el oso de las cavernas o el bisonte estepario. Todos ellos habrían convivido en la Península Ibérica con la 'megafauna templada' del mismo período: ciervo rojo, rebecos, caballos, cabra montés...
Estos mamíferos, por tanto, no eran la única especie que habitaba Galicia por aquel entonces. Varios yacimientos gallegos permiten saber, gracias a los restos localizados, que en el territorio habitaron osos de las cavernas y rinocerontes esteparios y lanudos, así como grandes depredadores como leones y hienas de las cavernas.
Recreación de un mamut lanudo.
Los trabajos publicados reflejan que los mamuts de Galicia no diferían de sus contemporáneos de toda eurasia. "Se han encontrado ejemplares completos, congelados, en Siberia y en el norte de América. Su tamaño era aproximadamente el de un elefante asiático actual, siendo los machos mayores que las hembras", explica el director del museo.
"El cráneo era fuertemente abombado en su parte superior, la espalda arqueada y poseían una gran joroba sobre los hombros. Como rasgos particulares destacan su espeso, largo y enmarañado pelaje, sus orejas pequeñas, menores que las de los actuales elefantes asiáticos, y sus enormes colmillos curvados, de los que se han encontrado algunos de hasta cinco metros de longitud", continúa Iglesias.
Es muy difícil, sin embargo, determinar a qué fecha pertenece el ejemplar encontrado en O Incio. Lo que sí se sabe es que los mamuts lanudos entraron y se extendieron por la Península Ibérica en diferentes oleadas desde principios del Pleistoceno tardío (hace unos 130.000 años) hasta su extinción hace 12.000 años con el final de la última glaciación.
"Los principales períodos de expansión coincidieron, de hecho, con varios episodios extremadamente fríos, incluidos en lo que habitualmente se llama la 'edad de hielo': estos episodios habrían ocurrido hace unos 40.000 años, hace unos 29.000 años y finalmente en torno al último máximo glacial, en torno a unos 20.000 años atrás", explica Iglesias.
"Durante los episodios más fríos de la 'edad de hielo', cuando la megafauna fría del Pleistoceno habría alcanzado Galicia, los especialistas la describen como una estepa o una estepa-tundra, un bioma terrestre de vegetación fundamentalmente herbácea y de matorral bajo, con escaso arbolado, clima extremo con inviernos muy fríos y precipitaciones muy escasas"
Javier Iglesias, director del Museo de Historia Natural de la USC
Aunque no han aparecido más restos de mamut lanudo en O Incio, no se puede descartar que pueda llegar a ocurrir. Los yacimientos de esta especie son especialmente abundantes desde Galicia hasta Cataluña, pero se extiende hasta la provincia de Granada y llegan incluso a las inmediaciones de Lisboa.
¿Y cómo era Galicia cuando este mamut estaba vivo? "Durante los episodios más fríos de la 'edad de hielo', cuando la megafauna fría del Pleistoceno habría alcanzado Galicia, los especialistas la describen como una estepa o una estepa-tundra, un bioma terrestre de vegetación fundamentalmente herbácea y de matorral bajo, con escaso arbolado, clima extremo con inviernos muy fríos y precipitaciones muy escasas", indica Iglesias.
El museo, un lugar para asombrarse
"El Museo cuenta con una sala dedicada a la paleontología y evolución que, en conjunto, abarca las tres últimas eras geológicas: Paleozoico, Mesozoico y Cenozoico. Es decir, desde hace unos 540 millones de años hasta la actualidad. Una vitrina de esta sala está ocupada, exclusivamente, por los restos del mamut", explica su director.
Los elementos localizados en O Incio llaman la atención de los visitantes, que se sorprenden al saber que en Galicia hubo mamuts. Las piezas más llamativas son los molares, por su tamaño y buen estado de conservación. Pero no son los únicos objetos del Museo de Historia Natural que sorprenden por su singularidad.
Iglesias destaca también el Mapa de Rocas de Galicia, en el que también jugó un papel fundamental Isidro Parga Pondal. Este gran expositor vertical contiene, superpuestas a un mapa gallego, muestras de las rocas predominantes en todos los puntos del territorio junto a un panel explicativo en el que todas están identificadas y clasificadas.
"El Museo cuenta con una sala dedicada a la paleontología y evolución que, en conjunto, abarca las tres últimas eras geológicas: Paleozoico, Mesozoico y Cenozoico. Es decir, desde hace unos 540 millones de años hasta la actualidad. Una vitrina de esta sala está ocupada, exclusivamente, por los restos del mamut"
Javier Iglesias, director del Museo de Historia Natural de la USC
La Colección de Modelos cristalográficos de Haüy también merece la pena. El sacerdote, mineralogista y naturalista francés René Just Haüy está considerado el fundador de la cristalografía científica y de la mineralogía moderna y en Santiago se conserva una de las pocas colecciones de modelos cristalográficos elaboradas por él mismo, con 1.003 de los 1.025 modelos originales.
"Bajo su dirección se elaboraron una serie de colecciones de modelos de madera que representan las unidades geométricas regulares que constituyen la estructura interna de los cristales minerales. Esta colección llegó a la Universidad de Santiago en 1847 a través de los herederos de José Rodríguez, matemático y astrónomo gallego que habría conocido personalmente a Haüy durante una estancia en París", explica Iglesias.
Y es que ir a conocer de cerca los restos del mamut lanudo que habitó Galicia hace 20.000 años es una excusa para acercarse a la historia compostelana y gallega.
El museo abre en invierno de martes a sábado de 10:00 a 14:00 horas y de 16:30 a 20:00 horas, mientras que el domingo solo se puede visitar de 11:00 a 14:00 horas y los lunes permanece cerrado. Con el horario de verano, entre el 23 de junio y el 13 de septiembre, la apertura de martes a sábado se retrasa media hora, a las 10:30 horas.
El primer miércoles de cada mes la entrada es gratuita para todos los visitantes.