El músico catalán Xavi Lozano.
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Xavi Lozano, el creador de la silla-flauta de Amaia que convierte muletas, ladrillos y cualquier cosa en instrumentos
Catalán pero residente en el municipio coruñés de Ames, ha fundado aquí la Real Banda de Cadeiras Encartables.
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Xavi Lozano es el impulsor de la Real Banda de Cadeiras Encartables, una agrupación en la que los instrumentos son sillas y cuyo trabajo se pudo ver en el tiny desk que protagonizó Amaia. Pero este no fue el primer objeto que el músico transformó en instrumento. El catalán, natural de Badalona, reside desde hace unos cinco años en Ames, donde sigue trabajando en una propuesta en la que cualquier objeto es susceptible de hacer música.
"Siempre he transformado objetos cotidianos en instrumentos de viento. Nos remontamos al siglo pasado, cuando de pequeño tocaba instrumentos como el saxo o el tible (un instrumento de madera típico de Cataluña) y luego me pasé a flautas de bambú", recuerda Lozano al teléfono.
Su curiosidad hizo que viera en la muleta de su abuelo una flauta: "Esto fue en el año 91. Mi abuelo se rompió el fémur o la cadera, lo típico, y en ese momento estaba tocando las flautas árabes de la India y de Sudamérica y me di cuenta de que la muleta era simplemente un tubo con agujeros. Le desmonté la muleta, la toqué, y sonó como si la hubiera tocado toda la vida."
Esto no hizo más que incrementar su curiosidad, lo que le animó a probar con otros objetos como un manillar de bici o una escoba mientras trabajaba en el programa infantil de la TV3 L'atrapa-sons, aunque el instrumento "rey" seguía siendo la muleta. Fue entonces cuando creó el trío Bufa&Sons.
Años después, Galicia fue un lugar ideal para su loca apuesta musical de la Real Banda de Cadeiras Encartables: "La silla es algo muy cómico y llamativo, así que formé esta banda. Galicia es un lugar donde se puede hacer muy bien esto porque hay un nivel de músicos de viento muy bueno, así que fue relativamente fácil encontrar adeptos".
Ahora, unas 20 personas, muchos de ellos "amigos gaiteiros", forman este particular grupo que centra sus actuaciones en pasacalles durante las fiestas de diferentes localidades. Además de las sillas, otros instrumentos de la banda son el bombo, la caja y la pandereta.
La clave que sigue Lozano para crear estos instrumentos está en "que sea un objeto reconocible por la gente, que le mueva algo y que diga: 'Pero si este modelo de escoba es el que tengo yo y no se me había ocurrido'".
Una anécdota similar le ocurrió en una ocasión con un albañil, que le reconoció, emocionado, que llevaba toda la vida trabajando con ladrillos y que nunca había pensado que de ellos pudiera salir música.
Una "necesidad humana"
"El proceso de construcción es muy poco serio y muy poco científico. Yo solo taladro y tengo ganas de perforar cosas", admite.
De todas formas, el mismo Lozano explica que lo que hace no es otra cosa que seguir la música tradicional.
"Siempre ha existido la música antes que los instrumentos. La música es una necesidad humana. No ha habido época en la historia ni civilización en la que no haya habido una manifestación musical. Yo lo que hago es seguir eso. Siempre se ha tocado aquello que te rodea. ¿Cuántas veces hemos visto la botella de anís utilizada como instrumento?, razona antes de poner otros ejemplos como unas cucharas o, más gallego, unas vieiras.
"Hay que adaptarse al instrumento y que el instrumento te lleve. Estos instrumentos no están domesticados y te van a llevar por sitios que no querías, por lo que tú te pones en manos del instrumento y tocas lo que le queda bien a él", explica.
Es así como el músico canaliza a través de la cotidianidad las emociones: "Los humanos somos tan particulares que hay para quien el motor de su Harley-Davidson es una sinfonía. El concepto es tan abierto que es lo que emociona. La música es una canalización de las emociones y todo puede pasar en ese nivel".
La colaboración con Amaia
En el caso de la silla-flauta que la cantante Amaia tocó en su concierto del tiny desk para la cadena estadounidense NPR, Xavi Lozano hizo unas modificaciones adaptadas a la canción que iba a interpretar.
"Yo no hago instrumentos para la gente. Los hago para mí y si, en un momento puntual alguien está interesado y nos conviene, sí los puedo hacer", explica sobre esta particular colaboración que solo había hecho previamente con sus amigos del grupo Fetén Fetén, en este caso con una silla de camping.
La propuesta vino directamente de la pamplonica y de su hermano, que es también su representante.
"Un día me llamó su hermano Javier y me dijo que me seguían desde hace tiempo y que habían pensado en que Amaia podía tocar uno de mis instrumentos. Yo escuché todo esto estupefacto. No estoy mucho en la actualidad y no me avergüenza decir, aunque me da risa, que no tenía la cara de Amaia en la cabeza, aunque sí recordaba que todo el mundo habla muy bien de ella".
"De entrada me sonó a ursupación cultural, de querer apropiarse de la idea. Siempre hay ese celo y les dije que aprender a tocar la silla lleva un proceso, como un instrumento cualquiera", continúa recordando el catalán.
Finalmente, Lozano accedió a que los hermanos lo visitaran en Badalona. "Estuvimos charlando y me pareció gente muy normal. Amaia tocó la silla y la verdad es que lo hizo muy bien como para no haberla tocado nunca. Parecía que llevara tres meses tocando. Me cambió el chip conversando con ellos; me dejaron claro que era una colaboración puntual", rememora.
Al final, la actuación de Amaia ha tenido una gran repercusión para ambos: "Creo que a ella le ha venido muy bien porque es una excentricidad que la ha posicionado más. Va ganando puntos para ser más leyenda. Y para nosotros, por supuesto, ha supuesto mucha visibilidad en redes que siempre viene bien".
Tras esta colaboración, los planes de Lozano continúan por seguir haciendo el trabajo que viene haciendo hasta ahora. El catalán admite que "yo estoy establecido y a la banda esto le puede venir bien. Es un proyecto que nació sin ninguna pretensión más que pasarlo bien. No tenemos ninguna aspiración. El nombre ya es de risa. ¿Cómo vas a hacer una real banda de sillas? Es un grupo antiheroico".
En los próximos meses, esta particular banda y Xavi Lozano tienen una apretada agenda. Con la agrupación, su trío y en solitario, el músico estará en Ibiza, Alcalá de Henares, Dinamarca o Santiago y Carballo.
"Al final yo lo que hago no es más que reproducir un modelo tradicional de tocar lo que te rodea. Eso le da fundamento a todo", concluye Lozano.