El cine en Santiago que se convirtió en emblema de la música en vivo: Fue un suicidio en su momento

El cine en Santiago que se convirtió en emblema de la música en vivo: "Fue un suicidio en su momento" Quincemil

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El cine en Santiago que se convirtió en emblema de la música en vivo: "Fue un suicidio en su momento"

Del Cine Capitol, abierto en 1935, a la Sala Capitol, reabierta en 2003, han pasado 90 años. Tras más de dos mil conciertos y más de un millón de asistentes, la Capitol se ha convertido en un referente cultural en Santiago, pero también de Galicia, con una programación que abarca a todo tipo de géneros musicales y "un sitio que significa mucho para la gente"

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En 1935, el número 5 de la rúa Concepción Arenal daba la bienvenida a uno de los referentes culturales de Santiago: el Cine Capitol. Los compostelanos pudieron ver en la gran pantalla clásicos como Psicosis de Hitchcock, Ciudadano Kane de Orson Wells o tantos otros títulos como Grease, Star Wars o E.T. El proyector se apagó definitivamente en 1998 y, lejos de desaparecer, reabrió en 2003 la Sala Capitol, uno de los emblemas de la música en directo no solo de Compostela, sino también de Galicia.

"Hemos sobrevivido a todo ahí" dice Antonio Borrazás, director de la programación de la Sala desde los inicios en 2003 y que llegó "por casualidad", tras haber estudiado Historia del Arte y haber trabajado en la librería del CGAC, una casualidad que hizo que se quedara "para siempre". Una supervivencia que les llevó a cambio de dueños o la llegada de una pandemia mundial, como el COVID, que hizo suspender toda la programación de la Sala durante casi dos años, "hasta febrero de 2022 no volvimos".

Explica el director que lo primero que se hizo para construir la Sala Capitol actual fue "un labor de investigación a lo largo de toda España". Así, los arquitectos que habían adquirido la nueva sala de conciertos "se fueron de ruta viendo todas las salas que tenían un aforo similar al que iban a tener", cogiendo ideas y construyendo "desde cero la sala". "No se restauró el edificio, no se rehabilitó, el edificio se deshizo por completo", aclara Antonio. De lo único que queda del antiguo cine es la fachada y el balcón, y también materiales que formaban parte de él, "como toda la piedra y el mármol de la entrada" que buscaban conservar "un poco la imagen de lo que había sido el edificio".

Antonio rememora que la programación inicial "era totalmente distinta" donde la Sala convivía, durante los dos primeros años, siendo discoteca también. "La programación de conciertos no era algo establecido, empezamos con todas las ganas del mundo" comenta el director. Ahora, cada semana, se puede asistir a varios conciertos en la Capitol, pero en los inicios la situación no se asemejaba para nada a la actual, "en Santiago estábamos acostumbrados a tener un concierto cada tres meses".

"Empezamos con el apoyo de las radios" explica Antonio, "los primeros conciertos los organizaron en aquel momento Cadena 100 o Los 40 Principales, empezamos así, muy de cero, porque ni había dónde aprender a hacer esto ni teníamos un referente". Recuerda, además, empezar "sin saber y sin tener mucho a quién preguntar".

Mientras la primera parte de la noche era sala de conciertos, y luego discoteca, el primer concierto que se disfrutó en la Sala Capitol fue uno internacional, de una formación de Rumanía, Fanfare Ciocarlia. A partir de ahí, Capitol ha acogido más de 2.000 conciertos a los que asistieron más de un millón de personas, pasando por su escenario referentes de la música nacionales como Los Planetas, Leiva, Nacho Vegas, Vetusta Morla o Amaral; también un sinfín de bandas internacionales como Placebo, The Hives o Interpol.

Empezamos así, muy de cero, porque ni había dónde aprender a hacer esto ni teníamos un referente

Antonio Borrazás, director de programación de la Sala Capitol

De empezar sin referentes a ser uno de ellos

A raíz de cerrar la parte más nocturna de la Sala Capitol, su discoteca, a sus trabajadores no les quedó otra que "dedicarnos exclusivamente a los conciertos".

"Tuvimos que pisar el acelerador e intentar conseguir un volumen de programación lo suficientemente alta como para poder vivir de eso" señala Antonio, "es lo que nos distingue: hay muy pocos espacios privados y dedicados exclusivamente a acoger este tipo de eventos".

Menciona, además, dos factores clave para el éxito de la Sala: el primero, la construcción desde cero y bajo estudios precisos para ese cometido que acabaron formando un espacio "que quedase estéticamente bien y funcionase a nivel acústico"; y el boca a boca, en su caso, de los propios músicos, "había artistas muy conocidos que se fijaron en nosotros y que cada vez que salían de gira tenían que venir a la Capitol por una cuestión de placer".

"Eso ayuda mucho", dice Antonio mientras narra cómo en los principios de la trayectoria musical de Quique González, "o muchos otros artistas", escogieron la Capitol para sus primeros conciertos, "a pesar de haber llegado después a un éxito que les permitía hacer recintos mucho más amplios, seguían viniendo a nuestra sala".

Aunque también comenta, entre risas, que "se notó que fue un suicidio en su momento hacer eso", una apuesta que ha hecho un espacio del que "no existe nada igual, porque nadie hubiera hecho lo que se hizo".

Había artistas muy conocidos que se fijaron en nosotros y que cada vez que salían de gira tenían que venir a la Capitol por una cuestión de placer

Antonio Borrazás, director de programación de la Sala Capitol

"Vivir de los conciertos no se le ocurría a nadie, tuvimos que hacer muchas peripecias para poder hacer conciertos grandes y pequeños. Llegamos a tener un formato de mucho menos aforo para acoger conciertos pequeñitos de 120 personas y que aquello no pareciera desolador", rememora el director.

Otro factor importante, según Antonio, es la localización de la Sala, "es fácil venirse desde Coruña a ver un concierto, desde Pontevedra, desde Ourense... A lo mejor esta sala en una punta de Galicia, de más difícil acceso, hubiera sido otra cosa".

Además, también añade que "Santiago es una ciudad propicia para acoger gente: hay mucha restauración, mucho alojamiento, mucho servicio. La gente no solo viene al concierto: viene al concierto y quiere más cosas, quiere cenar, poder salir después, pasear. Es una ciudad bonita, y eso también es muy importante".

Si por algo también destaca la Sala Capitol es que por su escenario se suben todo tipo de proyectos de distintos géneros, desde el pop, el folk, hasta lo más hard rock o punk. "Tenemos que hacer un poco de todo, no podemos quemar a un público", señala Antonio sobre esa diversidad de géneros musicales, "tenemos que hacer otras cosas para ir captando diversos públicos y que haya un par de opciones al mes de cada, para que no se sature un género y para poder atraer a todo tipo de gente".

Aunque apunta que el género que siempre gusta en Santiago es la música española e independiente, "los grupos indies españoles funcionan muy bien en Santiago".

"Eclosión de la música gallega" y de los festivales

Al escenario de la Capitol se ha subido un número incontable de grupos y artistas nacionales e internacionales, pero también, durante los últimos años, de sus propios vecinos. "Esta eclosión de la música gallega es una maravilla poder vivir este momento", comenta Antonio quien experimentó desde primera persona como prácticamente la música en gallego era inexistente en Santiago a pasar a subirse a la Capitol y agotar entradas en pocas horas.

"Cuando vienen artistas gallegos, siempre hay mucha gente, en las pruebas vienen familiares, no es como cuando viene un grupo de lejos, que vienen los que caben en una furgoneta o en dos. Cuando es un grupo de aquí, está todo el mundo" y menciona que cuando Mondra dio un concierto en la Capitol fueron al ensayo hasta sus compañeros de clase.

Otro de los artistas gallegos que se subió al escenario de la Sala Capitol fue Baiuca, y lo hizo durante cuatro días en enero de 2025, haciendo historia y convirtiéndose en el artista que más conciertos hizo seguidos en la Capitol.

Esta eclosión de la música gallega es una maravilla poder vivir este momento

Antonio Borrazás, director de programación de la Sala Capitol

Una explosión de nuevos artistas que "ha creado un público nuevo" y que ha hecho, en cierta manera, mantener a la Sala Capitol como el referente musical que es, "hemos pasado épocas en las que creíamos que el público se acababa". "Menos mal que se crearon públicos nuevos, se hicieron cosas nuevas, surgieron un montón de festivales y se abrieron un montón de salas, se empezó a crear una maquinaria que nos benefició a todos", apunta Antonio.

Y es que, durante la época de verano sobre todo, es difícil no asistir a algunos de los cientos de festivales que se celebran en Galicia, tanto gratuitos como de pago, una oferta cultural y musical que para Antonio, lejos de perjudicar a la Sala Capitol, la beneficia, "nosotros creemos que nos hemos beneficiado de las demás salas y de los demás festivales que han surgido después de la Capitol".

Unos festivales "que nos han beneficiado siempre" generando niveles de públicos muy grandes y que, al igual, de otra manera era imposible, "noto que la gente viene a la Capitol a ver conciertos con 45 años porque ese verano se fue a un festival y le gustó".

Creemos que nos hemos beneficiado de las demás salas y de los demás festivales que han surgido después de la Capitol

Antonio Borrazás, director de programación de la Sala Capitol

A la Sala Capitol aún le quedan muchos artistas y muchos conciertos que albergar. Menciona Antonio que la Sala está viviendo "una época esplendorosa" en la que pueden ver "qué podemos hacer dentro de dos años". Comenzaron con una idea suicida y ahora es "un sitio que significa mucho para la gente", una casa para Antonio y para otras muchas personas que hemos presenciado nuestro primer concierto en directo, que hemos disfrutado de nuestro concierto favorito allí o que nos hemos emocionado al escuchar nuestra canción favorita en el escenario de la Capitol. También es la casa para muchos otros músicos y, para otros, el escenario que sueñan con pisar, "cuando eres músico y puedes arrancar una carrera musical y tu primer concierto en sociedad a nivel Galicia lo haces en Capitol es muy bonito".