Casa Rafa en Oleiros
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Rafa se jubila tras años al frente de este conocido restaurante cerca de A Coruña: “Casa Rafa continúa”
Visitamos Casa Rafa. Tras la jubilación de Rafa, el restaurante de Santa Cruz inicia una nueva etapa manteniendo su apuesta por la cocina casera y tradicional
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Hace pocos días, Casa Rafa anunciaba la jubilación de Rafa después de muchos años al frente del restaurante: “Después de tantos años compartiendo con vosotros comidas, celebraciones y momentos especiales, queremos comunicaros que Rafa se jubila. Queremos daros las gracias de corazón por todos estos años, por seguir eligiéndonos y por habernos permitido formar parte de tantos momentos con los vuestros. Pero tranquilos… ¡Casa Rafa continúa!”, reza el comunicado.
Todo empezó en Madrid, cuando Rafael conoció a su mujer, Sara. Él, madrileño, y ella, coruñesa, comenzaron a formar una familia y, años después, decidieron continuar su aventura en Galicia. Rafael, que siempre había trabajado de camarero, llevaba tiempo soñando con abrir su propio restaurante hasta que apareció una oportunidad muy cerca de donde vivían: el local que hoy es Casa Rafa.
Quien nos cuenta la historia es Edgar, el empleado con más antigüedad del restaurante, que llegó de Venezuela hace casi diez años y se instaló en A Coruña tras una visita a un familiar. “A mi mujer le encantó la ciudad, decía que se parecía mucho a nuestro hogar en Venezuela, y yo lo que quería era que ella estuviese a gusto, así que decidimos mudarnos de nuevo”, recuerda Edgar.
Fue entonces cuando Casa Rafa se cruzó en su camino. “Fue Sara quien me llamó después de inscribirme en un anuncio y me dijo que, si yo quería, tenía las puertas de la familia de Casa Rafa abiertas”. A los pocos días ya estaba trabajando en el restaurante, el primero y único en el que ha trabajado desde que llegó a A Coruña.
Casa Rafa en Oleiros
Casa Rafa continúa: cocina casera y la misma filosofía de siempre
Ese primer Casa Rafa estaba más enfocado en el bar y la cafetería, pero poco a poco fue transformándose en el restaurante que es hoy. Edgar, resume perfectamente el tipo de cocina que hacen: “Lo pone en la puerta: cocina casera”.
Y eso es precisamente lo que encontramos en Casa Rafa: cocina tradicional, casera y reconocible. “Lo que más gusta son la tortilla de patata, el raxo, las croquetas y los calamares”, nos asegura Edgar.
También cuentan con un menú del día de lunes a viernes, compuesto por tres primeros, tres segundos, postre y café. Entre los primeros siempre hay alguna ensalada y, entre los segundos, no faltan opciones de carne y pescado.
“No hacemos inventos: buen producto y elaboraciones sencillas”, explica Edgar, que pone especial énfasis en los postres. “Las mousses que hacemos son espectaculares”. Y podemos dar fe: probamos la de fruta de la pasión y está especialmente buena.
La jubilación de Rafa, que se ha desplazado a vivir a Lanzarote, cierra así una etapa importante en la historia del restaurante, pero no supone el final de Casa Rafa. El negocio continúa adelante manteniendo esa filosofía que ha definido al local durante todos estos años: cocina casera y elaboraciones sencillas.