David Yebra, propietario del restaurante Yebra Gastrobar en avenida Pedro Barrié de la Maza, 32
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El 'gastrobar' con vistas a la playa de Riazor de A Coruña que fusiona Galicia y Líbano en sus platos
Llegó a Galicia por amor y tras años trabajando en diferentes restaurantes decidió abrir su propio local, donde mezcla sabores de ambas tierras
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David Yebra tuvo agallas. Mitad madrileño y mitad berciano, decidió abrir su primer negocio en Mera en 2021, cuando todavía había restricciones postpandemia. No les fue nada mal. De hecho, tan bien les fue que pronto tuvieron que buscar un sitio más amplio, y lo encontraron en pleno centro de A Coruña. En 2023 abrieron Yebra Gastrobar en la avenida Pedro Barrié de la Maza.
La ubicación no podía ser mejor: a pie de playa y con vistas a Riazor. Un poco más adelante del rompeolas, en el número 32. No abandonaron su vida en Oleiros, que sigue siendo su casa y donde viven. Pero no fue ahí donde empezó todo. El currículum de David va mucho más allá.
Antes de abrir su propio negocio pasó por la cocina de numerosos locales, aunque fue su etapa en uno de los restaurantes de referencia de la cocina libanesa en Madrid la que despertó su interés por este tipo de gastronomía.
Después, el amor lo trajo a Galicia cuando se casó con una gallega. Cada destino le animaba a experimentar más y más con la comida, hasta que tuvo claro cuál era el concepto que quería para su negocio: fusión libanesa y gallega.
Ese es el punto de partida de los platos de Yebra Gastrobar, el local que lleva su nombre y que ofrece una propuesta poco habitual en la ciudad de A Coruña. Aunque lo cierto es que su cocina va más allá de mezclar dos gastronomías.
Para que te hagas una idea, uno de los platos favoritos de los clientes son las alcachofas confitadas, que llevan zamburiñas, trufa y jengibre. Ingredientes que difícilmente vas a encontrar juntos en un mismo plato en cualquier otro sitio.
"La gente se sorprende al encontrar tantos sabores", explica David. Otros platos como el Bao "porquiño" thai o las lentejas al curry con espuma de coco tampoco dejan de sorprender. Y es que si algo caracteriza a la carta es precisamente la mezcla de sabores, con toques mediterráneos que buscan sorprender al paladar.
Vistas a la playa de Riazor desde Yebra Gastrobar en Pedro Barrié de la Maza
Y para los paladares más sencillos también hay platos tradicionales. "Muchos se animan con platos como la pata de pulpo y a partir de ahí se atreven con más", cuenta David.
Porque incluso en un plato que puede parecer tan sencillo como la pata de pulpo hay mucho más de lo que parece: sabores de Canarias, con el mojo picón; las patatas revolconas de la zona de Ávila o Toledo; y, por supuesto, el pulpo de Galicia.
De hummus a callos, y viceversa
Una carta que va de menos a más y que invita a atreverse a probar un poco de todo. Todo ello en un ambiente distendido, sin protocolos ni exquisiteces. "Son platos elaborados a precios populares", cuenta David.
Aunque la ubicación y el precio de la zona podrían invitar a plantear un restaurante más serio, David siempre ha tenido claro que no quiere dárselas de eso. "Quiero transmitir lo que soy y ofrecer comodidad a mis clientes", confiesa.
Algo que en estos últimos tres años en Riazor le ha asegurado una cartera de clientes que, cuando vuelve, ya tiene claro lo que va a pedir. Incluso todavía conserva a aquellos que siguen yendo en busca de sus típicos callos.
Además, en la temporada otoño-invierno, pondrán en marcha unas jornadas gastronómicas, ofreciendo la posibilidad de hacer platos por encargo. "A mí me encantan los arroces, así que no descarto hacer algunos para llevar", concluye David.