Lucía Veiga en Os Mallos.

Lucía Veiga en Os Mallos. Carmen G. Mariñas

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Lucía Veiga, actriz coruñesa: "Ser pregonera en Os Mallos fue tan importante como estar nominada al Goya"

La también presentadora y presidenta de la Academia Galega do Audiovisual será la encargada de dar el pregón el 1 de agosto en María Pita

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Lucía Veiga (A Coruña, 1979) es actriz, presentadora y humorista, aunque ella misma se define como "una persona curiosa y que necesita comunicarse, con una inquietud de expresar cosas. Una expresadora". Vecina del barrio de Os Mallos, o como ella prefiere decir, "mallense", será la encargada de dar el pregón el próximo 1 de agosto para iniciar las Fiestas de María Pita.

Estas últimas semanas se encuentra rodando la segunda y tercera temporada de Animal, en la preproducción de la tercera temporada de Clanes, con espectáculos de impro de Sol fuerza y recientemente se estrenó ya otra serie en la que participa, Ágata y Lola.

Y en su apretada agenda hizo hueco al discurso de inauguración de las fiestas de Os Mallos.

Aquí, en El de Manolín, nos cita para hablar sobre su carrera, su primer año como presidenta de la Academia Galega do Audiovisual y sus sensaciones antes de ser pregonera y dar un discurso previo al concierto de Luz Casal.

Tu carrera en la interpretación comenzó hace solo unos años. ¿Cómo fueron los comienzos?

Como una gran casualidad y como un regalo. Jamás me había planteado la posibilidad de ser actriz. Yo estaba de comercial de telefonía y en ese impasse en el que de repente te despiden y tienes que valorar con 30 y muchos años a qué te quieres dedicar, ahí empezaron a aparecer cosas. Dije: "Mientras dure, hay que aprovecharlo".

Y en estos años has sumado importantes logros como una nominación al Goya o dos premios Mestre Mateo. ¿Cómo se asume esto?

Difícilmente. Hay un proceso de lucha contra el síndrome del impostor cuando te das cuenta de que has llegado a una profesión en la que hay gente de tu quinta que llevan 20 o 30 años y a quienes a lo mejor les lleva más tiempo llegar a una cosa así. Te sientes fuera de lugar, pero hay que aceptar las cosas como vienen. Si es lo mejor que me va a pasar, lo voy a disfrutar como lo mejor que me pase en la vida.

Hace un año fuiste nombrada presidenta de la Academia Galega. ¿Qué valoración haces de estos meses?

Todo el mundo me decía que para que me metía, porque cualquier tipo de implicación así te va a suponer una inversión de tiempo y de esfuerzo. Vivimos en una sociedad en la que cada vez se mira más hacia el interés personal y menos hacia el colectivo. Toda la vida creí en el asociacionismo y sé de primera mano que el trabajo colectivo funciona. Es exigente, aprendo mucho, da satisfacciones y pequeñas frustraciones y es una mezcla de sensaciones, pero de momento la valoración es positiva.

Toda la vida creí en el asociacionismo y sé de primera mano que el trabajo colectivo funciona

Lucía Veiga, presidenta de la Academia Galega do Audiovisual

Porque ahora parece que el audiovisual gallego pasa por un buen momento.

Sí. Llevamos unos años de expansión y de crecimiento y sobre todo de apertura. En el momento en el que crees en el producto y en el trabajo, lo multiplicas.

La calidad sigue siendo la misma y sigue en esa evolución, pero creo que empezamos a creer en nosotros mismos mucho más. Es una cantera de talento, de personas con una capacidad de trabajo increíble, creatividad y con muchísimas ganas. Ahora el audiovisual gallego no tiene que emigrar.

¿Pasa también con las producciones realizadas en gallego?

Es importante no descuidarlo. Uno de los pilares fundamentales de defensa de nuestro audiovisual es que no se olvide la lengua. Debería haber aún más protección por parte de las instituciones al audiovisual en lengua gallega, porque si deja de haber esa producción y deja de haber público interesado, la cuesta abajo será imparable. Poder expresar la creatividad en tu lengua es expandir el alma de ese pueblo.

Más allá de tu carrera, ahora sumas también éxitos como vecina de Os Mallos. ¿Cómo fue la experiencia como pregonera?

Me puse muy nerviosa. Dar un pregón siempre es una responsabilidad, pero claro, darlo delante de tus vecinos era muy comprometedor y luego no te quieres olvidar nada. Te hace ilusión, porque es tu barrio, es tu calle. Al final las ciudades son una suma de barrios y la vida se hace en la distancia corta. Para mí fue tan importante como que me nominen a un Goya.

¿Cómo es la vida aquí?

Hace más de 20 años que vivo aquí, pero ya vivían antes mis abuelos, entonces me siento mallense a tope. Empecé a gatear y a andar en Os Mallos. Con los años, el barrio ha ido evolucionando como el resto de la ciudad. No deja de ser un barrio de los que se generaban en los 50 o 60 a partir de gente que venía y que rápidamente se instalaba para trabajar. Eso no daba lugar a pensar en urbanismo y en estéticas. Era practicidad.

Pero hoy en día se pretende imprimir esa calidad de vida también en los barrios. Está formado por generaciones que vinieron de fuera y conserva ese espíritu. Desde su inicio siempre fue plural y fue diverso. Es un barrio acogedor.

Lucía Veiga en Os Mallos.

Lucía Veiga en Os Mallos. Carmen G. Mariñas

Y ahora tu nombre está en su paseo de la fama.

Eso impuso más que el pregón, porque es permanente. Lo agradezco muchísimo y lo puedo entender. Supongo que es por esa parte de decir que la mayoría de los que vivimos en Os Mallos somos gente normal, currante. Hay muchas estrellas que poner en Os Mallos.

¿Cómo cuáles?

Estamos precisamente en el de Manolín. Manolín y sus padres son un referente y yo creo que también el Chaflán y Rafa, por ejemplo, bien lo merecen. Rafa lleva muchos años poniendo a Os Mallos por lo bueno en la cabeza de la gente.

El 1 de agosto saldrás al balcón de María Pita. ¿Sirvió esto como ensayo?

Son cosas distintas. Supongo que la sensación previa será la misma cuando sales y de repente hay una multitud delante. La de María Pita entiendo que va a ser mayor. La parte de salir al balcón va a ser más inquietante que la de hablar en Ángel Senra. Del pregón, no lo tengo cerrado. Tengo ideas, pero uno siempre quiere escapar del tópico, quieres poner tu sello. Me sale a veces la comedia, pero en una ocasión así me embargarán tanto las emociones que también va a ser emotivo, supongo. Y los barrios estarán presentes.

Me gustaría colaborar en algún proyecto que consiga una mejora para los vecinos o para la ciudad

Lucía Veiga, coruñesa y "mallense"

¿Qué significa abrir las fiestas de la ciudad?

Cuando uno se siente de su ciudad, es como cuando te ponen la ISO, el sello, para decir: "Pues sí. Eres coruñesa y hoy te lo decimos todos. Has hecho cosas que a tus vecinos nos hacen sentir orgullosos y por eso nos gustaría que abrieses las fiestas". De todas formas, son para compartir. Es como quien corta el cordón de inauguración y después te mezclas con el resto.

Así que te veremos en el concierto de Luz Casal.

¡Claro!

¿Tienes más ganas de dar el pregón o de ver el concierto?

De ver el concierto. Luz Casal siempre me ha gustado muchísimo y yo de chavala berreaba sus canciones por casa como una loca. Cuando vi el anuncio pensé: "Todo encaja".

¿Qué te queda por conseguir como coruñesa?

Como coruñesa, o como mallense, me gustaría participar en algo que dejase verdaderamente una huella en la ciudad y eso está ligado al trabajo colectivo en asociaciones. Me gustaría colaborar en algún proyecto que consiga una mejora para los vecinos o para la ciudad; un avance en los derechos culturales de la ciudad o un cambio en la gestión de algo que luego beneficie a todos.