Playa de Santa Comba, en Ferrol
La playa paradisiaca a la que ir antes de verano: aguas cristalinas y un paraje rural incomparable
Merece la pena por la tranquilidad y la hermosa imagen de las olas al batir en las rocas. Es perfecta para practicar surf y otros deportes náuticos
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La temporada fuerte de playas es en verano, principalmente durante los meses de julio y agosto, cuando se registra la máxima afluencia de turistas y las elevadas temperaturas invitan al baño.
No obstante, la playa es un destino versátil que ofrece experiencias únicas los 365 días del año: en otoño e invierno es ideal para disfrutar de la tranquilidad, y en primavera ideal para aprovechar los primeros rayos de sol de la temporada.
Tranquila y perfecta para practicar surf
Playa de Santa Comba, en Ferrol
Galicia suma cerca de 1.500 kilómetros de costa, lo que la convierte en la comunidad autónoma con el litoral más extenso de España. En su accidentada geografía, destaca una playa del entorno de Ferrol por sus aguas de color azul turquesa y naturaleza salvaje.
La playa de Santa Comba es uno de los tesoros más preciados de la comarca de Ferrolterra. De arena fina y alejado de la civilización, este arenal rectilíneo de 1.500 metros de longitud merece la pena por la tranquilidad y la hermosa imagen de las olas al batir en las rocas.
La playa de Santa Comba es amplia y está muy limpia, aunque el agua puede estar algo fría incluso en verano. Además, su fuerte oleaje la convierte en el lugar perfecto para practicar deportes náuticos, como el surf.
La ermita gallega a la que solo se puede llegar con marea baja
Se encuentra en un paraje rural no urbanizado, de gran interés natural y también histórico, que destaca por albergar una ermita en la isla de Santa Comba, a la que solo se puede llegar cuando el mar lo permite.
Tiempo atrás estuvo unida a tierra y fue habitada por población castreña entre los siglos III a.C. y I d.C., como demuestra el hallazgo del único horno obrador para trabajos con hierro que se conoce en toda Galicia.
Para hablar de los orígenes de la ermita de Santa Comba hay que remontarse al siglo XI; desde entonces, se ha convertido en un lugar muy popular de peregrinación. De hecho, los vecinos de Covas celebran una romería el último domingo de agosto en honor a su patrona.
Galicia es tierra de leyendas y la tradición oral cuenta que Santa Comba, como otros tantos patrones marineros, llegó en una barca de piedra junto a su hijo y le gustó tanto que decidió quedarse en la isla.
Otra historia, arraigada en la mitología gallega, habla de una meiga que, después de toda una vida dedicada a la brujería, se arrepintió y se retiró a rezar a la ermita hasta que consiguió el perdón de Dios y fue nombrada santa.
La última variante cuenta el milagro de un barco que quedó atrapado en una tormenta frente a la costa de Covas. Sus tripulantes se encomendaron a Santa Comba, que los salvó, y ellos en su honor construyeron la ermita.
Cerca de este punto se encuentra el Cabo Prior, donde el inglés Highland Warrior naufragó en 1915 al chocar con los Cabalos do Prior, unas rocas puntiagudas cercanas al cabo.
¿Cómo llegar hasta la playa y ermita de Santa Comba?
Desde Ferrol, hay que coger la carretera en dirección Covas-Esmelle. Después de recorrer unos siete kilómetros, hay que tomar un desvío señalizado hacia las playas, hasta otro cartel que pone Santa Comba, donde se halla la ermita.
A ella solo se puede acceder con la marea baja.