Así fue el XIV Encuentro Tecnológicos Quincemil NTT DATA

Así fue el XIV Encuentro Tecnológicos Quincemil NTT DATA Enrique Romanos Tardío A Coruña

Encuentro Tecnológico Quincemil NTT DATA: La energía en la era de la IA y los datos

La red eléctrica en España ya no da más: el aviso lanzado en A Coruña sobre el límite del sistema

Expertos de Iberdrola y NTT Data alertan en el Encuentro Tecnológico Quincemil NTT DATA de que la IA, los coches eléctricos y los data centers están tensionando una red que no crece al mismo ritmo

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La revolución tecnológica y energética ha abierto un nuevo problema en España: la red eléctrica empieza a quedarse pequeña. Ese fue uno de los mensajes más contundentes del Encuentro Tecnológico Quincemil NTT Data: La energía en la era de la IA y los datos, celebrado en A Coruña, donde representantes de Iberdrola y NTT Data coincidieron en que el sistema actual está llegando a su límite.

“La red está saturada”, afirmó durante la charla Eilon Basurto, responsable de Power Digital Solutions de Iberdrola, en una de las intervenciones más directas del evento. Su advertencia resume un cambio de escenario que el sector energético lleva tiempo detectando: el problema ya no es solo generar energía, sino tener capacidad para transportarla y gestionarla.

Un consumo que crece por todos lados

El crecimiento del consumo eléctrico está acelerándose por varios frentes al mismo tiempo. Por un lado, la electrificación de la economía —con el coche eléctrico como ejemplo más visible—. Por otro, la expansión de los centros de datos, impulsados por gigantes tecnológicos como Amazon, Google o Microsoft. Y, en paralelo, el desarrollo de la inteligencia artificial, que requiere enormes cantidades de energía para funcionar.

“Nos siguen poniendo data centers por toda España, con un consumo salvaje”, explicó Basurto. “Pero la red no está preparada”.

El resultado es un cuello de botella que empieza a condicionar el desarrollo de nuevos proyectos y que obliga a replantear cómo se organiza el sistema eléctrico.

Un sistema mucho más complejo que antes

Durante el encuentro, los expertos insistieron en que el cambio no es solo de escala, sino de modelo. España ha pasado en pocos años de un sistema basado en grandes centrales a otro mucho más distribuido, con miles de puntos de generación.

Parques eólicos, plantas solares y sistemas de autoconsumo convierten a empresas y particulares en pequeños productores de energía. Esto multiplica la complejidad de la red, que debe coordinar en tiempo real una enorme cantidad de variables.

“Antes teníamos menos motores y era más sencillo. Ahora todo necesita coordinación en tiempo real”, explicó David Iglesias, de NTT Data.

La energía ya depende de los datos

En este nuevo contexto, la estabilidad del sistema ya no depende únicamente de la potencia instalada, sino de la capacidad de gestionar la información. La digitalización se convierte así en un elemento clave para anticipar la demanda, prever la producción y evitar desequilibrios.

“La digitalización es el pegamento”, resumió Iglesias.

Sin embargo, esa capa tecnológica no elimina el problema de fondo: la infraestructura física de la red. Según se explicó en el foro, el crecimiento de la generación renovable y del consumo ha sido más rápido que la adaptación de las redes eléctricas, lo que ha llevado a una situación de saturación en determinados puntos.

Un crecimiento más rápido que las infraestructuras

“Ha ido mucho más rápido el crecimiento de la generación y del consumo que la mejora de las redes”, apuntaron durante el debate.

El reto es especialmente complejo porque el nuevo modelo energético depende en gran medida de fuentes variables, como el sol o el viento. Eso obliga a equilibrar constantemente la oferta y la demanda, algo que requiere tanto capacidad de red como herramientas de predicción.

A esta presión se suma el auge de la inteligencia artificial, que introduce un nuevo factor de consumo intensivo y continuo. Durante el encuentro, se planteó incluso si la red será capaz de adaptarse al ritmo al que crece esta tecnología.

La respuesta fue clara: no en su estado actual.

El gran reto del sistema eléctrico

“Ahora mismo no”, reconoció Basurto al ser preguntado por la capacidad del sistema para asumir ese incremento de demanda.

El debate también apuntó a una posible solución: reforzar las redes y apoyarse en la digitalización para gestionarlas mejor. Pero el mensaje de fondo fue que el sistema necesita una evolución estructural.

El encuentro dejó así una idea clave: la transición energética y digital no depende solo de producir más energía limpia, sino de construir una red capaz de soportarla.

Porque el futuro energético ya no se juega únicamente en cómo se genera la electricidad, sino en si la red será capaz de sostener todo lo que viene.