Cova da Doncela, Viveiro (Lugo)
El secreto mejor guardado de España: un pasadizo de 15 metros que acaba en una cueva frente al Cantábrico
Una maravilla natural gallega a la que se accede por un pasadizo oscuro que desemboca en la pared de un acantilado frente al Cantábrico
Puede interesarte: Las reseñas más surrealistas de la Torre de Hércules de A Coruña: "Menudo mamotreto de faro"
Galicia es una tierra llena de rincones que parecen sacados de otro mundo. En sus cuatro provincias se combinan paisajes de interior y de costa que sorprenden por su enorme belleza: desde miradores con panorámicas increíbles hasta cuevas escondidas que guardan un encanto especial. Son lugares que, al menos una vez en la vida, merece la pena descubrir.
Entre todas estas joyas naturales, incluso publicaciones como National Geographic han puesto el foco en la comunidad. En una selección de siete maravillas naturales de toda España recomendadas para visitar en abril, destaca un auténtico paraíso aún poco conocido: A Cova da Doncela, situada en Viveiro (Lugo). Un rincón mágico que demuestra que Galicia nunca deja de sorprender.
El secreto mejor guardado de Viveiro
A Cova da Doncela en Viveiro, Lugo
En la costa de Viveiro, en plena Mariña Lucense, se esconde uno de esos lugares que sorprenden incluso aunque ya lo hayas visitado alguna vez: A Cova da Doncela (o "Cova dos encantos"). Este pequeño rincón natural, discreto y algo oculto, se ha convertido en uno de los destinos más curiosos para quienes buscan algo diferente entre acantilados y paisajes gallegos.
Llegar hasta la cueva ya es toda una experiencia en sí misma. El recorrido comienza cerca del Miradoiro da Ínsua, desde donde parte un sendero que atraviesa un entorno de vegetación densa. Es un paseo de aproximadamente un kilómetro y medio, sencillo y agradable, ideal para disfrutar del paisaje.
En el camino hacia la cueva, te encontrarás con una pequeña abertura en el suelo, no apta si sufres claustrofobia, pues tendrás que agacharte e incluso avanzar a gatas durante los primeros metros, lo que añade un punto extra de aventura a la visita.
"Por el tamaño, hay que entrar a cuatro patas y, después de 15 metros aproximadamente, llegamos a un gran hueco que da a una pared del acantilado. En su vertiente al mar, tenemos delante toda la ría de Viveiro", indican desde Turismo de Galicia.
Este pasadizo de 15 metros te lleva hasta la luz. A medida que avanzas, el espacio se amplía hasta desembocar en una cavidad abierta al acantilado: un precioso mirador natural con vistas directas al Cantábrico en el que pararte a contemplar la inmensidad del océano.
Desde allí puedes observar la Praia de Abrela, así como los acantilados que la rodean y las formaciones de Punta do Cabalo. Desde Turismo Galicia dicen que, si vas al amanecer de la noche de San Juan, quizá te encuentras a la doncella "pues es cuando baja de las rocas a darse un baño y a peinar su melena, con un peine de oro y brillantes, por supuesto".
"El origen de la cavidad no está del todo claro, pero hay indicios de que podría tratarse de una formación de origen artificial, lo que abriría una puerta a historias de contrabandistas", indican desde la popular revista National Geographic.
A Cova da Doncela es, en definitiva, una visita obligada si eres de las personas que disfrutan explorando espacios poco habituales. No es un sitio masificado ni de fácil acceso, pero en eso está su encanto. Si pasas por Viveiro, no dudes en hacerle una visita y en fotografiar el momento, porque te aseguramos que la postal es una preciosidad.