Diego Pérez de la Fundación Diego Pérez de Laracha
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El vecino de A Laracha (A Coruña) que creó una fundación para evitar que otros jóvenes sufran lo que sufrió él
Tras quedarse ciego a los 22 años tuvo que vivir situaciones de acoso que no quiere que otros niños tengan que pasar. Su entidad trata de financiar tratamientos a personas que no pueden asumir su coste y las acompaña en el proceso
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"A los 22 años entré en quirófano con un desprendimiento de retina y salí de ahí sin visión". Desde entonces, Diego Pérez Vázquez ha tenido que pasar por situaciones de los más difíciles. Desde compañeros de clase que le hicieron sufrir un infierno, hasta profesores que no supieron gestionar lo que le pasaba. No culpa al sistema educativo, sino a la sociedad.
Eso mismo es lo que le animó a crear una entidad con un objetivo claro: financiar tratamientos a personas que no pueden asumir su coste y acompañarlas en el proceso. Lo que busca con ello es evitar que otros jóvenes pasen por lo mismo que pasó él. A través de su fundación ofrece ese apoyo incondicional de la parte educativa, capaz de cubrir las necesidades especiales de los más pequeños.
La fundación fue reconocida por la Xunta "de interés sanitario" este mismo miércoles. Pero no todo surge de ahí. Antes, al poco tiempo de quedarse ciego, el empresario fundó la Clínica Diego Pérez. Empezó siendo un centro de tratamiento de fisioterapia, que con el paso de los años fue creciendo hasta convertirse en un grupo con decenas de trabajadores y distintas áreas, incluida la atención infanto-juvenil.
"Yo he vivido situaciones muy duras, de incomprensión, de lucha constante. Eso te marca, pero también te hace reaccionar", cuenta. Ahora cuenta con un espacio en el que, además de tratar patologías, también se intenta dar apoyo a niños con necesidades específicas. "Quiero que los niños que pasan por aquí no vivan lo que viví yo. El acoso", señala.
Ahora, con la fundación, da un paso más. La idea es clara: cubrir terapias que muchas familias no pueden pagar. "Hay tratamientos de 4.000 o 5.000 euros que son imposibles para mucha gente. Si podemos ayudar a que los reciban, ahí es donde tenemos que estar", explica.
"Daría la vida por ayudarles"
Para ello, el proyecto busca apoyarse en financiación externa y en la colaboración con empresas que permitan dotar de recursos a la entidad. El objetivo es que la fundación tenga capacidad real para intervenir y no quedarse solo en una declaración de intenciones.
"Daría la vida por ayudar a personas que tienen una deficiencia o discapacidad", afirma con rotundidad. Una frase que resume su forma de entender tanto su trabajo como su vida.
Diego insiste en que no se trata de caridad, sino de generar oportunidades. De ofrecer a otros lo que a él le hubiese gustado tener en su momento. "Lo que yo quisiera para mí es lo que quiero dar", asegura.
Con este proyecto, el empresario larachés busca no solo mejorar la calidad de vida de muchas personas, sino también lanzar un mensaje: que incluso de las experiencias más duras puede surgir algo útil para los demás.