El maquinista del tren Alvia, Francisco José Garzón, llegando al juicio.
La jueza suspende la entrada a prisión del maquinista de Angrois mientras se tramita el indulto
Francisco Garzón es el único condenado por el accidente ocurrido en julio de 2013 después de la absolución del exjefe de seguridad de Adif, Andrés Cortabitarte
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La jueza María Elena Fernández Currás ha suspendido el cumplimiento de la sentencia ejecutoria al maquinista Francisco Garzón, condenado a dos años y medio de cárcel por el accidente ocurrido en Angrois en julio de 2013, mientras se tramita la petición de indulto. El hombre, por lo tanto, no entrará en prisión mientras no haya una decisión al respecto.
Así consta en un auto emitido ayer miércoles por el Juzgado de lo Penal número 2 de Santiago al que ha tenido acceso Europa Press. El texto indica que esta suspensión se decide "atendiendo a las circunstancias de todo tipo, concurrentes en relación al condenado, al delito y a la naturaleza y duración de la pena a ejecutar".
"Procede acceder a la solicitud de suspensión de ejecución de la pena impuesta, mientras se tramita el indulto solicitado y hasta que recaiga la decisión correspondiente acerca del mismo", añade el auto, que recoge, en sus fundamentos de derecho, que la ley que regula el indulto establece que la propuesta de indulto "no suspenderá el cumplimiento de la sentencia ejecutoria".
La jueza, sin embargo, añade que "habrá de tenerse en cuenta lo dispuesto" en el Código Penal, por lo que decide acceder a la suspensión del cumplimiento por los motivos mencionados.
La resolución puede ser impugnada mediante interposición de recurso de reforma y subsidiario de apelación en el plazo de tres días a contar desde su notificación, o recurso de apelación directo en cinco días.
La condena
Francisco Garzón y el exjefe de seguridad de Adif, Andrés Cortabitarte, fueron condenados por el descarrilamiento del tren Alvia ocurrido el 24 de julio de 2013 en la curva de A Grandeira, ya cerca de la estación compostelana. Murieron 80 personas y otras 145 resultaron heridas, con secuelas que muchas arrastran todavía.
La plataforma de víctimas denunció en varias ocasiones que hubo decisiones, tanto en el ámbito técnico (Adif y Renfe) como en el político (Ministerio de Fomento), que provocaron una disminución del nivel de seguridad en la línea de alta velocidad entre Ourense y Santiago.
La curva de A Grandeira, la primera tras un recorrido casi rectilíneo, quedó finalmente sin la protección del sistema de control de la velocidad 'ERTMS', a expensas de un fallo humano como el que se produjo.
La Audiencia Provincial de A Coruña, sin embargo, retiró la condena al ex director de seguridad de la empresa pública Adif señalando que las pruebas no permiten concluir que haya una acción concreta que el recurrente estuviera obligado a realizar y que omitiera. Garzón fue condenado como único responsable del accidente y de 79 delitos de homicidio (no computa a uno de los fallecidos, días después del siniestro).
La sentencia, por otro lado, confirma la responsabilidad civil de Renfe y del maquinista, por lo que la aseguradora, QBE, deberá hacer frente a las indemnizaciones, que aumentan respecto a la sentencia en primera instancia. Las indemnizaciones especificadas ascienden a más de 22 millones de euros, de los cuales alrededor de 12 millones corresponden a familiares de los fallecidos y 10 a las personas que sufrieron lesiones.