Polémica por la instalación de nuevos radares en Santiago: "Para sablear a la gente"
Polémica por la instalación de nuevos radares en Santiago: "Para sablear a la gente"
Desde el Partido Popular critican que el aumento de radares es para "pagar la fiesta y el despilfarro" del ayuntamiento, mientras que desde el Grupo Municipal Socialista aseguran que esta instalación "prioriza la sanción frente a la prevención"
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La instalación de más radares en Santiago de Compostela viene cargada de polémica entre los vecinos de la ciudad y también entre la oposición y los grupos municipales de Raxoi. El portavoz del PP de Santiago, Borja Verea, ha reprochado que el Gobierno local, presidido por la alcaldesa, Goretti Sanmartín, quiera poner más radares y ha asegurado que es para "pagar la fiesta y el despilfarro" del ayuntamiento.
En una rueda de prensa celebrada este martes en el Pazo de Raxoi, Verea ha criticado el anuncio del Gobierno municipal de aumentar el número de radares en la ciudad y la previsión de obtener un mayor ingreso por multas.
Y es que este lunes, el concejal de Facenda, Manuel César Vila, aseguraba que "no existe un afán recaudatorio", sino que es una previsión que se hace desde el Departamento de Tráfico y la "motivación mayor es incrementar la seguridad viaria".
Al respecto, el popular ha indicado que si esta decisión "no tuviese afán recaudatorio" el concello "bajaría el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI) tres millones, que es lo que se suben las multas". "Si no hay más atropellos ni accidentes ¿Por qué quieren poner más radares? Bueno, pues para sablear a la gente", ha afirmado.
También, Borja Verea ha reprochado en su intervención a los medios que el concello contratase "a dedo" como asesor a un concejal del BNG de Ribeira, "con los impuestos de todos los ciudadanos".
"Vuelvo a recordar que multiplicaron por dos el número de asesores cuando llegaron al Gobierno. Necesitamos dinero para los bomberos y para los autobuses, ¿Qué os parece si reducimos los asesores y los altos cargos con salarios de 75.000 euros y volvemos a la situación de 2023?", se ha preguntado.
Entre otros asuntos, el portavoz del PP local ha afeado a Sanmartín que su "medida estrella" sea recibir a los vecinos de la ciudad. "Es una auténtica tomadura de pelo. ¿Pero no lo estaban haciendo? ¿Qué hizo estos tres años?", ha cuestionado.
En este contexto, el popular ha asegurado que "nadie discute que esta ciudad necesita otro gobierno" y se ha referido a su partido como una alternativa "útil, decente y capaz".
"Priorizar la sanción frente a la prevención"
Por su parte, la concejala del Grupo Municipal Socialista, Marta Abal, ha asegurado que instalar nuevos radares "no responde a una estrategia integral de seguridad viaria", sino a una política que "prioriza la sanción frente a la prevención y diseño seguro de las calles".
Así lo ha indicado la socialista en un audio difundido a los medios de comunicación en respuesta al anuncio del Gobierno local de instalar nuevos radares fijos y un semáforo con cámara en Santiago. Para Abal, la seguridad viaria requiere una "orden lógica de actuación".
"Primero el diseño de las calles; después, sesión inteligente de tráfico y acciones de concienciación; y por último, sanción en puntos conflictivos con datos públicos que justifiquen su necesidad", ha explicado la socialista.
En este sentido, ha indicado que a día de hoy "no consta la existencia de un estudio público y actualizado que avale la colocación de estos dispositivos viarios". "Si existe, exigimos que el Gobierno lo publicite", ha solicitado.
A renglón seguido, la edila ha apuntado que existen vías con menos tráfico y limitadas a menor velocidad que resultan "más peligrosas". Especialmente, ha incidido, "aquellas con alta presencia peonil".
"Resulta contradictorio que la actual alcaldesa defendiese en 2020 la necesidad de campañas de sensibilización y otra política de movilidad urbana, mientras que hoy opta por priorizar la instalación de radares frente a esas medidas preventivas y de concienciación, que ella misma consideraba fundamentales", ha criticado.
Con todo, ha concluido defendiendo que la seguridad vial se construye con "planificación, datos y coherencia política", no con "multas masivas".