Así es la web de Fly2Galicia.
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Polémica en Santiago por la vinculación de Fly2Galicia con Israel y su posible viabilidad
La aparente vinculación de la aerolínea a la que la empresa alquila el avión para operar los vuelos con Israel ha levantado una gran controversia. La oposición pide transparencia e información, mientras que el concello afirma que no tiene ningún compromiso económico ni convenio de colaboración con Fly2Galicia
Más información: Dudas en Galicia sobre la operatividad de Fly2Galicia: "Preocupa que los billetes estén a la venta"
La noticia de que Fly2Galicia comenzaría a operar vuelos desde Santiago de Compostela a ocho destinos nacionales e internacionales antes de que termine 2026 no ha pasado desapercibida. La empresa (no es una aerolínea como tal) conectará Galicia con ocho ciudades desde el 1 de diciembre, y lo hará con un avión de FlyYo.
Precisamente, alrededor de esta compañía con sede en Bucarest y gran actividad en Israel ha surgido la última polémica. La aerolínea, que opera con Airbus 320-214 aircraft, habría estado vinculada con vuelos en los que viajaron ciudadanos palestinos que abandonaron Gaza, tal y como recogían medios internacionales hace meses.
Así lo denunció ayer Movemento Sumar Galicia, cuyo secretario xeral, Paulo Carlos López, señaló que no realizan "acusaciones sin pruebas", pero considera que las informaciones son "suficientemente graves" como para exigir a las empresas implicadas "explicaciones públicas, claras y verificables" antes de comenzar a operar en Galicia.
"Resulta rechamante ver a un Goberno do BNG que fai bandeira pública e constante de determinados posicionamentos internacionais avalar, ás agachadas e sen transparencia desde os despachos de Raxoi e Incolsa, unha operación sustentada en aeronaves e capital vencellado a Israel", señalaba por su parte este jueves la edil no adscrita Mercedes Rosón.
La concejala apelaba al ayuntamiento a través de un comunicado a explicar públicamente quien está detrás de la estructura empresarial de FlyYo y sus relaciones financieras, así como el grado de conocimiento del concello a la hora de apoyar el proyecto. Rosón, además, exige saber el grado de participación municipal en la llegada de esta "comercializadora" al aeropuerto compostelano.
El portavoz del PSOE local, Gumersindo Guinarte, exigió por su parte explicaciones al Ejecutivo municipal, aunque aclaró que valora "positivamente" cualquier iniciativa que permita recuperar conexiones aéreas para Santiago. Guinarte, sin embargo, sigue "con preocupación" las informaciones que han salido a la luz a raíz de Fly2Galicia y el operador "que realizará realmente los vuelos".
"Queremos saber en qué consistió exactamente el apoyo del concello y de Incolsa", añadió el concejal, en referencia a los contactos que el ayuntamiento ha reconocido tener con la empresa. Guinarte, además, ha pedido convocar "cuanto antes" a los miembros del Consejo de Administración de Incolsa para trasladarles toda la información referente al proyecto.
La respuesta del concello
Ante las críticas y las peticiones de explicaciones, el concello de Santiago ha aclarado este jueves que no existe ningún compromiso económico ni convenio de colaboración con Fly2Galicia, tampoco a través de Turismo de Santiago, y que no hay recursos municipales comprometidos en su llegada al aeropuerto Rosalía de Castro.
El gobierno local reconoce que mantuvo reuniones con el promotor de la iniciativa, pero las enmarca en los contactos habituales que mantiene con diferentes compañías y agentes del sector para mejorar la conectividad aérea. En este sentido, señala que valoró "la oportunidad para Santiago" que suponía la instalación del proyecto en Lavacolla.
Respecto a las dudas sobre FlyYo, el Concello sostiene que no le corresponde fiscalizar a las compañías aéreas ni a las empresas que alquilan aeronaves, una función que atribuye a los organismos estatales y europeos competentes. Añade que no mantuvo ningún contacto con FlyYo ni con otros proveedores de Fly2Galicia y que la información de la que dispone sobre su posible relación con capital israelí "se limita a la publicada en los distintos medios de comunicación".
El Ejecutivo compostelano recuerda además su compromiso "con la paz, con el respeto a los derechos humanos y con el fin del sufrimiento del pueblo palestino" y defiende que seguirá trabajando para ampliar la conectividad del aeropuerto Rosalía de Castro.
Dudas en el sector
Fly2Galicia anunció el pasado domingo que conectaría el aeropuerto de Lavacolla - Rosalía de Castro con Zaragoza, Alicante, Granada, Milán, Bruselas, Múnich, Praga y Venecia desde el 1 de diciembre. Lo hará a través del alquiler de un avión mediante una herramienta conocida wet lease, lo que implica que alquila tanto la aeronave como la tripulación y el seguro. Es aquí donde entra en juego FlyYo.
La nueva compañía, por otro lado, tiene su sede en el Centro de negocios Coworking Santiago Campus Stellae (praza da Quintana, 3) y un capital social de 1 euro. Gueorgui Iavorov Popov aparece como el único administrador de una empresa que fuentes del sector insisten en aclarar que "no es una compañía aérea" y que no cuenta con AOC propio.
Y es que la llegada de Fly2Galicia ha generado dudas en el sector, que tiene ciertas reticencias sobre la viabilidad de un proyecto que propone vuelos económicos. Así, piden transparencia y que Fly2Galicia concrete si tiene los slots adquiridos en los aeropuertos o si los contratos y depósitos son firmes.
"Los que conocemos el mundo de la aviación y el riesgo que suponen las operaciones de este tipo sabemos que para poder afrontar un proyecto de tal índole y tamaño hay que tener una estructura financiera muy fuerte. En este caso no vemos un proyecto sólido que lo respalde", explica el director general de Viajes Embajador y vicepresidente de la Asociación Galega de Axencias de Viaxes (Agavi), Óscar Regal.
Los precios, además, hacen sospechar a expertos con años de experiencia en el sector de la aviación, que consideran que es complicado que la empresa sea rentable con el coste de los billetes que aparece actualmente en la web: los más económicos parten de 21, 50 euros.