Rúa Santiago de Chile, en el Ensanche de Santiago

Rúa Santiago de Chile, en el Ensanche de Santiago Quincemil

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El Ensanche de Santiago, hacia un nuevo modelo urbano: "No necesita ser transformado radicalmente"

El Ensanche camina hacia una transformación "propia del siglo XXI", un cambio que contará con un presupuesto de 2,8 millones de euros para la rúa Santiago de Chile y de 1,4 millones de euros para Praza de Vigo. El arquitecto Eduardo Cruz, encargado de uno de los tres anteproyectos con los que cuenta el concello de Santiago, señala que se necesitan observar "cuestións pequenas e básicas" y no irse a grandes conceptos para entender mejor esta transformación: "non é só un lugar de paso, é un lugar onde vive xente"

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El pasado 14 de abril se cerraba el plazo del proceso de participación para la definición del nuevo modelo urbano para el Ensanche de Santiago que transformará la rúa de Santiago de Chile y la Praza de Vigo en un nuevo modelo "propio do século XXI", según resumía el concelleiro de Urbanismo, Iago Lestegás en la presentación de esta intervención. Este proyecto piloto contará con un presupuesto de 2,8 millones de euros para la rúa Santiago de Chile, mientras que para Praza de Vigo el coste será de 1,4 millones de euros.

A través de un formulario online formado por 18 preguntas, las personas interesadas en participar en este proceso de cambio tuvieron que responder cuestiones como su relación con el barrio (si vive, trabaja o se trata de una zona de paso), de la situación actual (seguridad, pavimentos, contenedores) o del modo de relacionarse con ese espacio (en vehículo particular, en transporte público, a pie o en bicicleta).

Se trata así de un proceso de escucha del vecindario para transformar la zona de la ciudad más densamente poblada (con una masa de más de 14.600 habitantes) y para el que el Concello de Santiago ya cuenta con tres anteproyectos a cargo de tres equipos de arquitectura (RVR, Eduardo Cruz y CREUSeCARRASCO).

"Temos os anteproxectos e queremos escoitar a veciñanza para tomar notas das súas observacións, propostas e inquedanzas, por iso quixemos abrir este proceso de participación", defendía Lestegás en una reunión en el Centro Sociocultural del Ensanche en donde presentó el anteproyecto de reurbanización a los vecinos.

Claves del nuevo Ensanche compostelano

¿Cómo será este nuevo Ensanche? Aceras más anchas y accesibles, más zonas verdes, una calzada central con una dirección y un único carril y, sobre todo, "gañar espazo público para as persoas", uno de los principales objetivos de estas intervenciones según señalaba el concelleiro de Urbanismo.

Con un predominio del vehículo en la distribución del espacio público, escasos árboles y una red de saneamiento unitaria, Santiago de Chile se transformará en una calzada central con 3,2 metros (compartiendo espacio vehículos y bicicletas), dos bandas laterales de 2,2 metros (de diferentes usos con árboles, bancos o terrazas) y aceras de 3,6 metros. Este nuevo modelo, según Lestegás, permite alejar los árboles de las fachadas lo que favorecerá a su crecimiento sin provocar molestias y el uso en las bandas laterales será definido bajo las contribuciones de los vecinos en el proceso de participación.

Nuevo modelo urbano para el Ensanche

Nuevo modelo urbano para el Ensanche Concello de Santiago

Por su parte, la Praza de Vigo cuenta con un parking soterrado que continuará en el mismo lugar, pero el anteproyecto formula un acceso a la rúa Nova de Abaixo desde Santiago de Chile -como actualmente-, y hacia Romero Donallo por la Avenida de Vilagarcía desde Santiago de Chile -implicando un sentido de la circulación actual-. De esta manera, no se podrá circular desde la Avenida Rosalía de Castro dejando libre ese espacio para las personas.

Nuevo modelo urbano de la Praza de Vigo

Nuevo modelo urbano de la Praza de Vigo Concello de Santiago

La propuesta permitirá aprovechar la visera que cubre el acceso al aparcamiento para realizar un pequeño anfiteatro para una zona abierta con zonas verdes, manteniendo la zona de juegos infantiles. "A circulación é unha das funcións do espazo público, pero non é a única e ten que convivir de forma eficiente, xusta e harmónica co resto de funcións do uso público”, señalaba Iago Lestegás.

El Ensanche, mucho más que un lugar de tránsito

Con las intervenciones planeadas y cerrado el proceso de participación ciudadana, ¿por dónde se debería empezar en esta futura transformación? Antes que nada, el Ensanche "precisa ser entendido", "non precisa ser transformado de maneira radical", resume en pocas palabras Eduardo Cruz, arquitecto de uno de los estudios de los tres anteproyectos para este nuevo modelo urbano. Se trata, para él, de una zona de la ciudad que funciona "todos os días", con una estructura y una vida propia, "non é un lugar baleiro que haxa que inventar". Sin embargo, "non sempre funciona ben para quen o habita".

"O Ensanche non é só un lugar de paso. É un lugar onde vive xente"

Eduardo Cruz, arquitecto

Se debe observar y entender "cuestións pequenas" y "básicas", y no irse a "grandes conceptos", para entender mejor la ciudad, como el aparcamiento disponible, si se puede caminar sin interrupciones o si existe condiciones de confort cuando son necesarias. Contemplando estas cuestiones, se puede ver que en el Ensanche actual "hai un desaxuste".

"Hai rúas nas que se pode circular, pero non parar. Cruces que obrigan a esperar, pero non invitan a cruzar. Percorridos que conectan puntos, pero non constrúen continuidade", señala Eduardo Cruz los problemas más llamativos de la zona. Para el arquitecto "o movemento está resolto, pero a estancia non", un factor clave ya que esta zona urbana, una de las más habitadas de la ciudad, "non é só un lugar de paso. É un lugar onde vive xente".

"Un barrio non debería funcionar como un atallo"

El primer cambio que tocaría el arquitecto en esta nueva transformación sería lo tocante al tráfico en la zona por la que cada día pasan cientos de vehículos: "Mentres o Ensanche siga absorbendo tráfico que non ten destino nel, calquera mellora terá un alcance limitado". La eliminación del trafico no responde a una "decisión puntual", sino a una condición de su funcionamiento, "non se trata de prohibir, senón de reorganizar. De facer que atravesar o barrio deixe de ser a opción", señala Eduardo Cruz quien también puntualiza que "un barrio non debería funcionar como un atallo".

Este primer paso, y cambio, se percibiría de forma "inmediata" para los vecinos de la zona que, ante una baja de tráfico, podrán vivir y disfrutar mejor del barrio. "Cando baixa o tráfico, cambia o ruído. Cando cambia o ruído, cambia o comportamento. E cando cambia o comportamento, a rúa deixa de ser un lugar de paso e pasa a ser un lugar onde poden ocorrer cousas", menciona Eduardo Cruz. Un nuevo lugar donde también "aparecen outros patróns". Con cruces "sen tensión" o calles y recorridos que "non se interrompen".

"Un cruce non debería ser un punto de conflito, senón un lugar de continuidade", explica Eduardo Cruz quien indica que esto no depende solo de la señalización, sino de "como está deseñado: velocidades, visibilidade, escala". De igual modo, también señala que caminar por el barrio "debería ser unha experiencia continua, non unha sucesión de obstáculos" lo que requiere "coherencia entre tramos, entre seccións, entre usos".

El cambio en el trazado de las calles también será fundamental, sobre todo tras ser modificado el tráfico. "Unha rúa non é só para circular, é para estar", resume Eduardo Cruz, una cuestión "de prioridade" y un espacio que pasará a ser "máis flexible, continuo e adaptado ao uso real" y no solo a ser uno que está "completamente asignado" como una acera, una calzada o una zona de estacionamiento. En esta transformación del Ensanche, las zonas verdes entrarían a formar parte del funcionamiento, "non como complemento". No solo se trataría de añadir distintos árboles en distintos puntos de las calles, "senón de dar continuidade á masa arbórea, de maneira que non apareza de forma illada, senón como un sistema continuo que acompañe os percorridos e mellore o conxunto do barrio".

"Un cruce non debería ser un punto de conflito, senón un lugar de continuidade"

Eduardo Cruz, arquitecto

Las zonas verdes también implican entenderlas "como infraestrutura": "permitir que a auga da chuvia se infiltre no chan, reducir a calor no verán e mellorar o confort do espazo", explica el arquitecto. "O espazo público debe ofrecer confort nas condicións reais de uso, especialmente nas máis esixentes", simplifica.

Ajustar el "funcionamiento" del Ensanche

En este nuevo proyecto, es evidente que las personas también están incluidas jugando un papel "determinante". "O Ensanche ten unha presenza moi significativa de persoas maiores, xunto con poboación infantil, iso debería traducirse en espazos onde se poida parar, onde haxa bancos, onde o percorrido non sexa esixente" detalla Eduardo Cruz quien de una "evidencia clara": "un lugar que funciona para quen camiña máis lento funciona mellor para todos".

Esta cuestión no supondría un cambio de grandes transformaciones ya que el Ensache, según indica el arquitecto, ya tiene unas condiciones necesarias -"é compacto, continuo e camiñable- en las que "non hai que facer un barrio novo, hai que axustar o seu funcionamento", permitiendo así intervenciones "progresivas, acumulativas" e incluso "reversibles".

"O Ensanche non necesita ser transformado radicalmente, necesita ser entendido"

Eduardo Cruz, arquitecto

En la actualidad, el Ensache está en un momento previo, "pero clave". Un tiempo en el que antes de realizar ningún proyecto, se debe "ler o Ensanche", identificando los espacios que funcionan y los que no, y los criterios que se deben llevar a cabo. "O risco é intervir sen ese criterio, facendo actuacións correctas de forma illada pero inconexas no conxunto", aclara Eduardo Cruz.

Finalmente, el arquitecto indica que "o Ensanche non necesita ser transformado radicalmente, necesita ser entendido" ya que varias de las cuestiones y cambios que se buscan -más comodidad, más vida en el barrio- "non dependen de facer máis, senón de facer mellor".