Susana Freire lleva al frente de Monna Lisa en A Coruña más de media vida

Susana Freire lleva al frente de Monna Lisa en A Coruña más de media vida Quincemil

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Monna Lisa, más de medio siglo de pelucas en A Coruña: "Para seguir tendríamos que evolucionar"

Este negocio familiar lleva más de 50 años en el centro de la ciudad y ha vivido de primera mano cómo el mercado de las pelucas ha ido cambiando con la irrupción de Internet y de las redes sociales

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La esencia de Monna Lisa, la histórica tienda de pelucas en A Coruña, se basa en la "seriedad y el trato cercano". Unos pilares que han llevado a este negocio familiar a mantenerse tras más de 50 años en la ciudad. Un legado que tuvo sus inicios entre las ciudades estadounidenses de Miami y Nueva York, y que terminaría por desembarcar en el número 21 de la rúa Galera.

Susana Freire lleva al frente de Monna Lisa más de media vida, desde que con 25 años tomó el testigo de sus padres, quienes le enseñaron desde muy joven todo sobre el oficio. El origen del negocio se gestó en la emigración, cuando su tío, peluquero de profesión, se trasladó a Estados Unidos en busca de oportunidades laborales. "Estuvo trabajando de peluquero y le ofrecieron ser distribuidor de pelucas. En los 70, cuando volvió a España, él y mi padre montaron una fábrica en el barrio de Os Mallos", recuerda. Poco después, empezaron a recorrer toda Galicia en una furgoneta comprando pelo en peluquerías.

Una fábrica que les llevó a abrir tiendas de pelucas en A Coruña, Vigo y Ourense. "En aquella época lo que se llevaba eran las pelucas de pelo natural", cuenta la coruñesa. Actualmente, la única superviviente dentro del negocio es la tienda de A Coruña, ya que la de Vigo cerró sus puertas en 2021: "Las ventas durante la pandemia bajaron muchísimo y tuvimos que cerrarla".

De elemento estético a tratamientos oncológicos

Monna Lisa, cuyo nombre rinde homenaje al cuadro de Leonardo da Vinci, ha sabido adaptarse con el tiempo a las nuevas tendencias estéticas y a las necesidades de una variada gama de clientes. "No solo tenemos clientes de tratamientos oncológicos; ahora nuestro cliente potencial son quienes sufren alopecia", explica Susana.

Interior de Monna Lisa en A Coruña

Interior de Monna Lisa en A Coruña Quincemil

Este problema afecta tanto a jóvenes como mayores y, especialmente, a las mujeres: "Con la menopausia, el pelo se retrae desde la patilla hacia atrás, provocando la caída. Sin embargo, también acuden hombres al local: "No es lo habitual, suele darles más igual raparse todo el pelo, aunque hay algunos más inseguros o presumidos que prefieren mantenerlo".

Por supuesto, también hay clientas que usan pelucas para hacerse cambios de look. "En los 70 se llevaban mucho las pelucas de pelo natural y hay gente que todavía las usa", dice Freire. Una tendencia que ha ido ganando peso con los años es llevárselas de viaje: "Las utilizan para ir a la piscina o a la playa y no estropear su pelo real".

De pelo natural, sintético o mixtas

En el local de Monna Lisa se pueden encontrar varios tipos de pelucas, entre las que destacan: de pelo natural, mixtas (pelo natural y fibra) y sintéticas, todas elaboradas a mano o a máquina. Aunque desde hace años ya no cuentan con su propia fábrica y trabajan con fabricantes externos, Susana señala que, si algún cliente lleva su propio cabello, pueden confeccionar la peluca de forma artesanal.

Además, también venden complementos como extensiones, trenzas, coletas, flequillos y turbantes, estos últimos muy demandados sobre todo por pacientes en tratamientos oncológicos. "Ahora mismo el 'boom' es el topper, que se coloca en la parte superior de la cabeza para mezclarse con el pelo natural y suplir la falta de pelo", señala la profesional.

Freire explica que una peluca de pelo natural puede costar desde 735 euros, además de que requiere un mantenimiento y un cuidado más minucioso que las de pelo sintético, disponibles a partir de 280 euros. "Influye mucho su confección", señala. Además, la particularidad de las de pelo natural es que se les puede dar forma con calor como si se tratase del cabello real: "Las puedes rizar, alisar y cardar. Además, tienen un tratamiento específico para que no se enrede. Con el sintético no se puede hacer nada de eso porque se estropea".

El exterior de Monna Lisa en la calle Galera de A Coruña

El exterior de Monna Lisa en la calle Galera de A Coruña Quincemil

Un negocio que necesita cambiar

Todo ha cambiado en un mercado que, en los últimos años, se ha vuelto bastante competitivo, por las compras en Internet y porque ahora las peluquerías también venden pelucas. "Las redes sociales influyen mucho; soy bastante clásica, no me gustan y creo que nos hemos quedado algo atrás en ese aspecto", comenta Susana.

De cara al futuro, cuando Susana se jubile, pone en duda si continuará con el legado familiar. "Para que el negocio continúe tendríamos que evolucionar", reflexiona Susana. La coruñesa considera diversificar el negocio con servicios de peluquería, extensiones o añadiendo un salón de uñas.