Julia Cabarcos en una competición.
La hazaña de Julia Cabarcos, la mejor culturista de España a sus 41 años y camino del Mr. Olympia: "Tengo el mejor físico de mi vida"
La campeona gallega de culturismo regresa a la élite internacional tras lograr la Pro Card y prepara un exigente circuito profesional en Estados Unidos: "Entreno muy fuerte sin dejar de lado a mi familia".
Te puede interesar: O Parrulo Ferrol denuncia una supuesta agresión del presidente del Jaén a un empleado del club
El culturismo femenino gallego vuelve a situarse en el mapa internacional de la mano de Julia Cabarcos, natural de Vilalba y residente en A Coruña desde hace siete años. A sus 41 años y tras una década dedicada a este exigente deporte, la atleta acaba de firmar la mejor temporada de su carrera, con títulos nacionales, internacionales y la ansiada tarjeta profesional. "Dedico mi vida a esto", resume, consciente de que el camino hasta la cima no es sencillo.
Cabarcos recuerda que su trayectoria está marcada por la constancia y también por momentos de duda. Campeona absoluta de España y del Arnold Classic en 2019, en 2023 logró el bronce mundial, aunque con un sabor agridulce por todo lo que sucedió a continuación.
"Me advirtieron que estaba demasiado fuerte para lo que se pedía en mi categoría y la federación me invitó a competir en la Élite Pro", explica en conversación con Quincemil y Treintayseis. Aquella propuesta no encajaba con su idea de progresión deportiva y llegó a plantearse la retirada, una idea que acabó quitándose de la cabeza después de que, como si fuese un pensamiento ingresivo, le persiguiera día tras día.
"Me advirtieron que estaba demasiado fuerte para lo que se pedía en mi categoría y la federación me invitó a competir en la Élite Pro"
Lejos de abandonar, siguió entrenando con la misma intensidad, aunque sin competir a modo de descanso activo, hasta que dos años después decidió volver a intentarlo animada por su pareja y preparador, Arturo Castañeda, bicampeón del mundo y referente nacional. El cambio fue profundo: nueva federación y nuevos retos. "Al cambiarme a la NPC me sentía como un niño en un cole nuevo… todo era desconocido", confiesa recordando esa etapa de transición.
"Solo pedía no quedar última"
El regreso no pudo ser más exitoso. El 2 de noviembre de 2025 se proclamó campeona de España en Alicante y, una semana después, dio el salto a un campeonato internacional en Milán. Allí logró el título absoluto y la Pro Card. "Ahí dije lo conseguimos, Arturo, fin", recuerda, convencida de que había cumplido su objetivo.
Julia Cabarcos en una competición.
Pero la historia no terminó ahí. Casi sin asimilar lo ocurrido, aceptó medirse con las profesionales en Lisboa. "Solo pedía no quedar última", bromea entre risas. El resultado fue histórico: segundo puesto, disputado mano a mano con la campeona. "No pude flipar más", admite. La hazaña tuvo repercusión inmediata y culminó con una exhibición en un campeonato profesional, cerrando "la mejor temporada que hice nunca, con el mejor físico de mi vida".
"Entreno muy fuerte, hago horas de cardio y soy impecable con la dieta, pero no dejo de lado ni a mi familia, ni la vida social, ni el trabajo"
Ahora, la mirada está puesta en el mayor sueño posible: el Mr Olympia, el campeonato más prestigioso del mundo, que se celebra en Las Vegas. Entre junio y septiembre afrontará un circuito profesional que la llevará por Madrid, Estoril, Tampa y Atlanta, con el objetivo de ganar una prueba que le dé el pase directo. "Sé que es increíblemente difícil poner un pie ahí, pero tengo que intentarlo", afirma sin dejar de mirar atrás. Y es que orgullo es el adjetivo que sobresale cuando empieza a relatar sus éxitos, cimentados a base de trabajo y esfuerzo. Nadie le ha regalado nada.
Un camino duro para llegar
Julia Cabarcos reivindica con orgullo un deporte duro, minoritario y todavía muy cuestionado cuando lo practica una mujer. Sin grandes patrocinadores y sin encajar en los perfiles más comerciales, asume el reto con trabajo y disciplina.
"Entreno muy fuerte, hago horas de cardio y soy impecable con la dieta, pero no dejo de lado ni a mi familia, ni la vida social, ni el trabajo", concluye.
El hecho de ser mujer le ha cerrado en algunas ocasiones puertas. Los estereotipos sobre este tipo de modalidades deportivas no dejan de estar a la orden del día, a pesar de estar ya en el segundo tramo de la tercera década del siglo XXI.
Contra ello se revuelve no solo Julia, sino toda una generación de deportistas que han demostrado que su pasión no entiende de sexos y que pueden desarrollarla en igualdad, independientemente del género biológico que marque el DNI.