Angeliño posa como nuevo jugador del Deportivo.
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Angeliño vuelve al Dépor con "ganas locas" de defender el escudo y cumplir su sueño en Riazor
El lateral coruñés, cedido por la Roma con opción de compra, reconoce que el proceso del fichaje “se hizo largo” y asegura que siempre tuvo claro que quería regresar
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Angeliño ya luce como jugador del Deportivo. El lateral izquierdo coruñés, de 29 años, regresa a casa cedido por la Roma con una opción de compra no obligatoria después de una carrera que le ha llevado por diferentes clubes y países. Ahora afronta una nueva etapa con una ilusión que no ha ocultado durante su presentación.
"Es un sueño que tenía desde pequeñito y lo he podido cumplir", aseguró el futbolista, que reconoció que nunca llegó a pensar que regresar al Dépor fuese imposible. “Siempre lo he tenido presente. Es un sueño que tenía desde pequeñito y la verdad es que tengo unas ganas locas de empezar, de poder defender el escudo y estoy muy ilusionado, como un niño”, explicó.
El jugador se mostró sorprendido por la evolución que ha experimentado el club desde que abandonó A Coruña. "Ha cambiado muchísimo para bien. He quedado alucinado con todo el proyecto”, afirmó. “He estado en varios sitios y me ha impresionado desde el primer día el club. Estoy muy contento de estar aquí y con muchas ganas de empezar".
Angeliño lleva aproximadamente una semana trabajando con el Deportivo después de completar varias semanas de preparación en Roma. El propio futbolista reconoció que todavía necesita alcanzar el ritmo de sus compañeros.
"Llevo tiempo sin jugar y es lo que el futbolista necesita, jugar, entrenar e intentar mejorar todos los días", explicó. “Acabo de llegar, llevo una semana aquí en el club y vengo de varias semanas trabajando en Roma. Mis compañeros están a lo mejor a un ritmo más avanzado”.
Por ello, su objetivo pasa ahora por acelerar su puesta a punto. "Me tengo que centrar e intentar esforzarme todo lo que pueda. Trabajar y trabajar para conseguir oportunidades. He venido para intentar sumar todo lo que pueda", añadió.
"Jugar en Riazor fue una sensación increíble"
El lateral ya pudo cumplir uno de sus grandes sueños al disputar sus primeros minutos con el Deportivo en Riazor. Una experiencia que describió con emoción.
"No, increíble. Sensación increíble. Muchas sensaciones", relató. "Aparte de no venir jugando, jugar encima en Riazor... espectacular. Tengo muchas ganas de que lleguen más momentos así".
Angeliño también habló sobre su posición y las diferentes posibilidades que ofrece su polivalencia. En los últimos años ha actuado principalmente como carrilero, aunque se siente especialmente cómodo como lateral en una defensa de cuatro.
"En los últimos años llevo jugando más de carrilero. Donde más cómodo me siento a lo mejor es en una línea de cuatro, aunque parezca que no", explicó. En cualquier caso, tiene claro que deberá adaptarse a las necesidades de Antonio Hidalgo. "Jugaré donde se me diga, intentaré adaptarme y hacer lo mejor que pueda".
El futbolista ya ha mantenido conversaciones con el técnico deportivista. "Ya hablé con el entrenador, ya comentamos. Obviamente es importante saber sus ideas, lo que necesita de mí, y por mi parte intentar cumplir esos deseos", señaló.
Una foto de niños que vuelve a cobrar sentido
Uno de los momentos más emotivos de su regreso ha sido reencontrarse con Loureiro, con quien compartió categorías inferiores. La imagen de ambos cuando eran niños se ha convertido en una de las fotografías más comentadas de estos días.
"Tenerlo en el equipo desde el primer día ha sido una ayuda increíble", reconoció Angeliño. "Sobre todo durante los primeros días, que son difíciles los cambios, él me ha ayudado desde el primer día".
Y la coincidencia no puede ser más especial. "Casualidades de la vida. Al final, jugando tantos años de pequeños y ahora jugar en el equipo de tu ciudad, el equipo de tu corazón, no se puede pedir más", afirmó.
El jugador también explicó que el camino hasta concretar su regreso fue más largo de lo esperado, aunque nunca perdió la confianza.
"El proceso se me hizo largo, la verdad, porque tenía muchísimas ganas de que se hiciese realidad", reconoció. "Cuando comenzó todo el proceso y había una posibilidad, era como un niño pequeño. No paraba en casa de pensarlo. Mi mujer lo sabía, yo lo tenía claro".
"Confié en el proceso, con mucha fe, y al final estoy muy contento de haberlo hecho y de la decisión", añadió.
Preguntado por el hecho de que su llegada sea inicialmente una cesión y si contempla convertirla en un regreso definitivo, Angeliño dejó la puerta abierta, pero quiso centrarse en el presente.
"Depende de lo que diga el verde y sobre todo el club", explicó. "Yo pondré de mi parte para hacerlo lo mejor que pueda e intentar sumar lo máximo posible al club".