Representación artística de la flota de los hermanos García de Nodal.

Representación artística de la flota de los hermanos García de Nodal. Iván Fernández Amil

Historias de la Historia

Los hermanos gallegos que dieron la vuelta al fin del mundo y volvieron sin perder a un solo hombre: los Nodal

La historia de una circunnavegación milagrosa que lideraron dos hermanos de una parroquia de Pontevedra

Más gestas gallegas: La expedición gallega que descubrió al mundo las costas de Norteamérica

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En 1520, Fernando de Magallanes encontró el paso que el mundo llevaba siglos buscando, una grieta de agua en el extremo sur de América que unía el Atlántico con el Pacífico. Durante los cien años siguientes, aquel estrecho fue la única puerta conocida entre los dos océanos, un cerrojo helado que la Corona española custodiaba como uno de sus mayores tesoros, hasta que un día se supo que quizá había otra puerta, más al sur, en un lugar donde el continente se acababa y solo quedaba mar. Para comprobarlo, Felipe III decidió enviar a dos hermanos que habían aprendido a navegar en un barrio de pescadores de una ría gallega. Volvieron tras haber dado la vuelta al fin del mundo sin perder a un solo hombre. Se llamaban Bartolomé y Gonzalo García de Nodal, y protagonizaron una de las mayores y más olvidadas hazañas de la historia naval de España.

Imagen de satélite de Tierra del Fuego.

Imagen de satélite de Tierra del Fuego. https://es.wikipedia.org

Bartolomé y Gonzalo García de Nodal nacieron en Pontevedra alrededor del año 1570, en el barrio de la Moureira, un barrio marinero que se extendía junto a la ría. Gonzalo era el mayor y Bartolomé vino unos años después. Se criaron entre redes, barcas y el olor del mar, en uno de los barrios de pescadores más importantes de la Galicia de la época.

De aquel lugar salieron los dos para hacerse marinos. Bartolomé se embarcó por primera vez en 1590, siendo casi un niño. Combatió frente a las costas de Irlanda y Gran Bretaña, escoltó las flotas que venían cargadas de plata del Caribe y de Brasil y luchó en el norte de África.

Pontevedra y A Moureira en 1595.

Pontevedra y A Moureira en 1595. https://es.wikipedia.org

Gonzalo hizo un camino parecido a su lado, lo que acabó provocando que la Corona se fijase en estos dos hermanos que acumulaban décadas de experiencia en los mares más peligrosos y que habían participado en el apresamiento de decenas de barcos enemigos.

Esa hoja de servicios fue la que los puso en el punto de mira del rey cuando surgió una misión que nadie quería.

Bartolomé García de Nodal.

Bartolomé García de Nodal. https://museo.depo.gal

Desde que Magallanes había cruzado su estrecho en 1520, aquel angosto y enrevesado paso entre el Atlántico y el Pacífico era la única ruta conocida para pasar de un océano a otro por el sur de América. Y era un infierno. Un corredor estrecho, lleno de recodos, con vientos que cambiaban sin aviso y corrientes que empujaban los barcos contra las rocas. Cruzarlo podía llevar semanas, y muchos no lo lograban.

Toma posesión del estrecho de Magallanes para el rey de España en 1558.

Toma posesión del estrecho de Magallanes para el rey de España en 1558. https://es.wikipedia.org

En 1616, dos navegantes holandeses, Jacob Le Maire y Willem Schouten, dieron la campanada. Anunciaron que habían encontrado otro paso más al sur, un estrecho distinto al de Magallanes, y que más allá habían doblado un cabo en el mismísimo extremo del continente. Lo llamaron Kaap Hoorn, que en castellano se tradujo como cabo de Hornos.

Si lo que decían estos exploradores era cierto, este descubrimiento cambiaba el mapa del mundo y abría una ruta que los enemigos de España podían usar para colarse en el Pacífico, hasta entonces un mar totalmente español. Y eso, para la Corona, no era un asunto menor.

Mapa del diario de viaje de Willem Schouten.

Mapa del diario de viaje de Willem Schouten. https://es.wikipedia.org

Durante casi un siglo, el estrecho de Magallanes había funcionado como un cerrojo. Quien lo controlara, controlaba la única puerta al Pacífico, y esa puerta era española. Si existía de verdad otro paso más al sur, ese cerrojo ya no valdría para nada y los corsarios ingleses y holandeses, que asolaban las costas americanas, tendrían vía libre para entrar en el océano por donde nadie los vigilaba. Por eso, confirmar o desmentir el hallazgo holandés se convirtió en una prioridad de Estado

El rey Felipe III necesitaba saber si el hallazgo era real y, para comprobarlo, el Consejo de Indias eligió a dos hermanos de Pontevedra, los Nodal.

Felipe III, pintado por Diego Velázquez.

Felipe III, pintado por Diego Velázquez. https://es.wikipedia.org

La preparación de la expedición ya dice mucho de la clase de marinos que eran estos gallegos. Los hermanos supervisaron en persona la construcción de las dos naves en Lisboa, y tomaron una extraña decisión, al menos para ojos inexpertos: que las dos carabelas fueran idénticas, gemelas, del mismo tamaño y con las mismas cualidades.

Gonzalo García de Nodal.

Gonzalo García de Nodal. https://museo.depo.gal

¿Por qué? Porque si los dos barcos navegaban igual de rápido, ninguno tendría que perder tiempo esperando al otro en aguas donde cada hora de más era un riesgo mortal. Los bautizaron como Nuestra Señora de Atocha y Nuestra Señora del Buen Suceso. Con una capacidad de unas 80 toneladas y 40 tripulantes cada una, su construcción se completó en apenas ocho meses.

Réplica actual de una carabela.

Réplica actual de una carabela. https://es.wikipedia.org

La tripulación era en su mayoría portuguesa, y no iban precisamente como voluntarios. Sabían que aquella travesía era remota y peligrosa, así que muchos marineros embarcaron medio obligados, convencidos a la fuerza de subirse a unos barcos que iban al fin del mundo.

Zarparon de Lisboa el 27 de septiembre de 1618. Bartolomé mandaba la capitana y Gonzalo, la almiranta. Con ellos iba una tercera pieza clave, el cosmógrafo y piloto valenciano Diego Ramírez de Arellano, el encargado de medir, calcular y cartografiar todo lo que encontraran.

Bajaron por el Atlántico, cruzaron la línea del ecuador, hicieron escala para reparar las naves en la costa de Brasil y siguieron rumbo al sur, hacia aguas que ningún español había cartografiado con detalle. A mediados de enero de 1619 avistaron el cabo de las Vírgenes, la entrada del estrecho de Magallanes, y cerca de él vieron flotar los restos de un naufragio.

Retablo conmemorativo con Diego de Arellano en el centro.

Retablo conmemorativo con Diego de Arellano en el centro. https://es.wikipedia.org

Pero los Nodal no entraron en el estrecho de Magallanes. Iban a por el otro paso, el nuevo, el de los holandeses.

El 22 de enero de 1619 se adentraron en el paso que separa la Tierra del Fuego de la isla de los Estados, el que Le Maire había cruzado tres años antes y que rebautizaron como estrecho de San Vicente, aunque hoy se sigue conociendo por el nombre del holandés. Desde allí siguieron bajando hacia el sur, hasta doblar el cabo de Hornos, el punto donde el continente americano se rinde por fin ante el océano. Eran los primeros españoles en lograrlo.

Carta náutica del estrecho de Le Maire.

Carta náutica del estrecho de Le Maire. https://es.wikipedia.org

Pero cruzar Hornos era una tarea titánica. Aquel es uno de los tramos de mar más temidos del planeta, donde los vientos del oeste dan la vuelta al globo sin encontrar tierra que los frene, levantando olas capaces de tragarse un barco entero. Siglos después, con navíos mucho mayores y mejores, el paso del cabo seguiría costando la vida a miles de marineros.

Los Nodal lo cruzaron con dos carabelas de 80 toneladas, poco más que dos cáscaras de madera, y salieron ilesos al otro lado.

El 10 de febrero, navegando al suroeste de ese cabo, Diego Ramírez avistó un pequeño archipiélago azotado por el mar. Lo bautizaron como islas Diego Ramírez, en honor al cosmógrafo. Sus dos islas más grandes fueron bautizadas como isla Gonzalo e isla Bartolomé, el paso entre ellas se le llamó Paso Nodal y uno de sus islotes es, todavía hoy, el islote Pontevedra.

Islas Diego Ramírez.

Islas Diego Ramírez. https://es.wikipedia.org

Durante más de siglo y medio, hasta que el capitán Cook bajó aún más al sur, aquellas rocas figuraron en todos los mapas como las tierras más australes conocidas del planeta. El punto más al sur al que había llegado el ser humano, al que llegaron dos gallegos y su tripulación.

Pero entonces hicieron algo que nadie había hecho jamás. En lugar de volver por donde habían venido, remontaron hacia el norte, se metieron en el estrecho de Magallanes por su boca del Pacífico y lo recorrieron entero en sentido contrario, cartografiándolo a su paso y teniendo encuentros pacíficos con los patagones, hasta salir de nuevo al Atlántico por el cabo de las Vírgenes, de donde habían partido semanas antes.

Detalle del mapa de Diego de Arellano.

Detalle del mapa de Diego de Arellano. https://es.wikipedia.org

Al cerrar ese círculo completaron algo nunca visto hasta ese momento, la primera circunnavegación de la Tierra del Fuego. Habían demostrado, dando una vuelta completa a su alrededor, que aquella tierra era una gran isla y no parte de un continente austral desconocido, como se creía hasta entonces. Y el tramo entre la entrada del estrecho de Magallanes y el de Le Maire lo cubrieron en solo tres días.

Regresaron a Sanlúcar de Barrameda el 9 de julio de 1619. Habían ido al fin del mundo, lo habían medido y habían vuelto en poco más de nueve meses.

Pero lo más asombroso no fueron los mapas, a pesar de ser extraordinarios. Fue que volvieron todos. En una época en la que una travesía al estrecho de Magallanes se cobraba la vida de la mitad de una tripulación por el frío, el hambre, el escorbuto o los naufragios, los Nodal completaron el viaje más peligroso imaginable sin perder a un solo hombre.

Carta náutica del Estrecho de Magallanes.

Carta náutica del Estrecho de Magallanes. https://es.wikipedia.org

Un cronista de la época lo resumió con una frase que lo dice todo. En aquellos diez meses "fueron, vieron y vinieron; ninguno peligró, ni le dolió la cabeza". Y así fue, porque ni siquiera los enfermos murieron. Volvieron todos sanos y salvos.

Los hermanos entregaron al Consejo de Indias la relación de su viaje, que se publicó en Madrid en 1621 con su mapa incluido. Aquellos datos, las cartas del extremo sur de América trazadas por Diego Ramírez, eran tan valiosos desde el punto de vista militar y comercial que la Casa de Contratación los guardó como secreto de Estado durante generaciones.

Relación del viaje de los Nodal.

Relación del viaje de los Nodal. https://es.wikipedia.org

Tras su gesta, los hermanos navegaron por separado, cada uno al mando de sus barcos, al servicio de la Corona. Los dos murieron en el mar con apenas unos años y unos meses de diferencia, ambos en sendos naufragios.

Grabado del mapa de la expedición de los hermanos Nodal.

Grabado del mapa de la expedición de los hermanos Nodal. https://es.wikipedia.org

Bartolomé no se hundió en las aguas heladas del sur que tan bien había domado, sino en el cálido Caribe. Murió el 5 de septiembre de 1622 frente a los cayos de Florida, a unas 30 leguas de La Habana, cuando un huracán destrozó el galeón en el que viajaba.

Aquel barco se llamaba Nuestra Señora de Atocha y con el tiempo se convertiría en uno de los pecios más famosos y buscados de la historia, un galeón cargado de plata y esmeraldas cuyo tesoro no se encontró hasta 1985, más de tres siglos y medio después. En su naufragio se fue al fondo el hombre que había doblado el cabo de Hornos. Su hermano Gonzalo moriría también en el mar poco después.

Lingotes de plata rescatados del naufragio del galeón Nuestra Señora de Atocha.

Lingotes de plata rescatados del naufragio del galeón Nuestra Señora de Atocha. https://es.wikipedia.org

De aquellos dos niños de Pontevedra que dieron la vuelta al fin del mundo queda hoy un recuerdo en el mar que los vio nacer. Un buque guardacostas de la Xunta de Galicia, dedicado al salvamento y al rescate de quienes se juegan la vida en la costa, patrulla las aguas gallegas con su nombre pintado, orgulloso, en el casco: Irmáns García Nodal...

Gardacostas Irmáns García Nodal.

Gardacostas Irmáns García Nodal. https://www.vesselfinder.com

Iván Fernández Amil escribe cada semana Historias de la Historia en Quincemil. Consigue sus libros en https://www.ivanfernandezamil.com/libros

Más exploraciones:

Referencias:

es.wikipedia.org

elespanol.com/quincemil

cielo.cl

magallania.cl

laprensaaustral.cl

revistadehistoria.es

espanaenlahistoria.org

hispanopedia.com

realacademiadehistoria.es

armada.defensa.gob.es

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museo.depo.gal