Proyecto microverde de renaturalización de juntas en los pavimentos de Santiago.

Proyecto microverde de renaturalización de juntas en los pavimentos de Santiago. Cedida

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Un pulmón verde en las juntas del pavimento de Santiago: cómo reducir la temperatura tres grados

La presencia de hierbas en las juntas de las losas de la ciudad puede parecer falta de mantenimiento, pero no lo es: estas plantas pueden bajar hasta en tres grados la sensación térmica y ayudar a conservar el patrimonio

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Santiago de Compostela respira a través del suelo, donde su enlosado esconde un auténtico pulmón verde. Un pulmón al que el Consorcio y la universidad están intentando insuflar aire para recuperar la vegetación que cubre las juntas del pavimento que, además, podría ayudar a reducir la temperatura en la ciudad.

Un proyecto que desarrollan desde 2022 y que ya empieza a arrojar los primeros resultados. "Estamos intentando normalizar la resolución de juntas naturalizadas, lo que llamamos el microverde. Ahí hay cosas muy interesantes desde el punto de vista de los servicios ecosistémicos que prestan estas juntas, que parecen insignificantes pero tienen una vegetación muy específica", explica el arquitecto de la oficina técnica del Consorcio de Santiago, Ángel Panero.

Este tipo de vegetación no tiene incidencia y no resbala, por lo que no supone un riesgo para la ciudadanía en caso de que esté húmeda o mojada. "Son hierbas que tienen capacidad para retener agua y para usar la energía calorífica para hacer la función clorofílica. Eso significa que son capaces de bajar mucho la temperatura de la piedra en verano", añade el arquitecto.

El programa A pedra que pisas se encarga cada año de mantener en buen estado los más de 60.000 metros cuadrados de enlosado que componen el suelo de la ciudad histórica compostelana. Y más allá de las impresionantes losas, las pequeñas chapas y los casi desaparecidos adoquines, este pavimento tiene unas juntas que pasan desapercibidas pero pueden ser fundamentales.

Estas uniones, si se adecúan al espacio en el que están ubicadas, pueden ser de gran utilidad para regular la temperatura. En una ciudad como Santiago, donde si se unen todas las juntas de la ciudad histórica se suma una superficie equivalente a un campo de futbol, puede suponer que haya hasta tres grados menos en verano. Todo un lujo.

Un pulmón verde 'invisible'

Las juntas actuales son monteros, más permeables y plásticos, pero complicados de mantener debido a las cargas que sufre el suelo, sobre el que pasan a diario numerosos vehículos. Estos provocan que, con el paso del tiempo y unido al efecto del agua, las losas se rompan o se muevan, afectando directamente a sus uniones. No es la única amenaza de estas hierbas.

Las plantas que crecen en ellas, más allá de la capacidad de bajar la temperatura, pueden captar CO2 y producir oxígeno. Algo que hacían antiguamente, "cuando no había unos hábitos de limpieza con productos biocidas en el espacio público". Así, tradicionalmente las juntas estaban rellenadas con estas pequeñas hierbas que no llegan a desarrollarse ni molestar.

"Es posible que la disminución de la sensación de calor, si todas las juntas fueran de hierba, estuviese rondado los dos o tres grados"

Ángel Panero, arquitecto de la oficina técnica del Consorcio de Santiago

"No es necesario segarlas, por decirlo así. Pero son importantes porque gestionan el agua, captan CO2, producen oxígeno y son capaces de disminuir la temperatura de las piedras en el espacio adyacente", explica Ángel Panero, que añade: "Es posible que la disminución de la sensación de calor, si todas las juntas fueran de hierba, estuviese rondado los dos o tres grados. Es algo muy interesante".

El proyecto que está en marcha podría suponer un antes y un después, sobre todo en los días más calurosos. "Si somos capaces de re-naturalizar las juntas de todos los enlosados de la ciudad histórica, estaríamos hablando de que meteríamos un auténtico pulmón verde 'invisible', porque no se puede apreciar conjuntamente, en el corazón de la ciudad histórica. Esto es muy importante", señala el arquitecto.

El Consorcio de Santiago y la USC trabajan mano a mano para conseguir que las juntas sean verdes durante todo el año, dejando a un lado el gris del cemento. Hay varias zonas en las que ya lo están consiguiendo: junto a la Capilla de las Ánimas han hecho un experimento que "está funcionando muy bien", y también se pueden ver en la calle Casas Reais.

Trabajos para naturalizar las juntas del pavimento en Santiago.

Trabajos para naturalizar las juntas del pavimento en Santiago.

"Me tiene especialmente ilusionado esta cuestión porque creo que es muy bonito que entres en una ciudad como Santiago, en el centro histórico, y te encuentres estas juntas verdes", indica Ángel Panero.

Las plantas, por otro lado, pueden funcionar como elementos de fijación de las piedras gracias a sus raíces, consiguiendo que el suelo compostelano sea más estable. Algo fundamental en una zona tan característica por su pavimento, que forma parte de la historia y el presente de Santiago.

No es falta de mantenimiento

La presencia de hierbas conocidas como vagabundas en el pavimento de las ciudades suele vincularse a la falta de mantenimiento o limpieza. Pero no es así: esta pequeña vegetación puede aportar grandes beneficios para la comodidad de los ciudadanos y para la propia urbe, haciéndola más habitable especialmente durante episodios de calor.

"Tenemos 'peleas' con los servicios de limpieza del espacio público porque se tiene tendencia a machacar todas esas hierbas cuando están saliendo, pero nosotros estamos seleccionando las hierbas que dejamos medrar y son las que no causan inconvenientes al tránsito peatonal: ni resbalan ni generan un volumen con el que se pueda tropezar", explica el arquitecto.

Ángel Panero concreta que trabajan con plantas muy adaptadas a la ciudad histórica, "locales", con unas características beneficiosas. El estudio que el Consorcio de Santiago y la Universidade de Santiago de Compostela están desarrollando busca seleccionar las hierbas más adecuadas para que la convivencia entre la biodiversidad vegetal y el pavimento de piedra sea una realidad.