El equipo de Ciudad de Cine Sénior durante el rodaje en el Resurrection Fest.

El equipo de Ciudad de Cine Sénior durante el rodaje en el Resurrection Fest. Cedida

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Un grupo de mayores de 55 años y un premio Goya crean una película en Galicia: "Todos tienen historias que contar"

Después de varios episodios de cáncer a lo largo de 24 años, Manolo Gómez, codirector de 'El bosque animado', ha creado una metodología de envejecimiento activo que transforma la creatividad en salud

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A principios de los años 2000 Manolo Gómez, cineasta coruñés, recogió dos premios Goya por las películas de animación El bosque animado (2001) y Sueño de una noche de San Juan (2005). Dos títulos dirigidos a un público infantil que marcaron a una generación. Ahora, más de 20 años después, trabaja para dejar huella en otra. Él es la mente detrás de un proyecto de envejecimiento activo que promueve la creación cinematográfica entre mayores de 55 años, o como él prefiere llamarlo, "longevidad creativa".

Después de organizar varios talleres con personas mayores para la creación de contenido audiovisual, Manolo tuvo la oportunidad de hacer un corto de ficción con 40 alumnos sin experiencia previa en un seminario de la Universidade de Santiago en Ribeira.

"El resultado fue El último descanso, una comedia costumbrista sobre los velatorios en Galicia", presume orgulloso.

Haber creado este corto fue "mágico, no solo por el producto final, sino por la catarsis que se produjo en la gente, el entusiasmo y las ganas de seguir". El éxito fue tal que el grupo pidió hacer un segundo corto y la iniciativa, llamada Ciudad de Cine Sénior, tuvo continuación en Viveiro.

El secreto para que estos mayores de 55 se lanzaran a la piscina y se metieran en el mundo del cine, sin más experiencia que la de ser espectadores, fue "no meter nada de teoría para evitar que haya desigualdades. Es gente muy heterogénea, pero todos ellos tienen historias que contar".

"Vi que cuando estaba en un proyecto creativo, no necesitaba pastillas ni nada más"

Manolo Gómez, cineasta

Ahora trabajan en el rodaje de una película que esperan poder estrenar en el primer semestre del año que viene.

"No nos toca descansar. Para eso está el cementerio"

Más allá del aspecto creativo o cinematográfico, lo que busca Manolo es "combatir el edadismo —también el institucional, del que critica "iniciativas paternalistas"— y la idea de que cuando la gente se jubila, lo que toca es descansar y no hacer nada. Para eso está el cementerio".

Aunque estos cortos y el largometraje son proyectos recientes, la semilla de esta iniciativa se plantó años atrás.

Foto del rodaje del proyecto Ciudad de Cine Sénior.

Foto del rodaje del proyecto Ciudad de Cine Sénior. Cedida

"Lo que a mí me motivó hace 10 años fue ver la muerte social de mi padre y de muchos de sus amigos, que después de la jubilación ya no recibían llamadas ni mensajes, porque gran parte de su vida era la actividad laboral", explica.

Buscando una solución, la encontró en sí mismo.

Desde hace 24 años ha sufrido varios procesos de cáncer y en este tiempo "lo que le llamaba la atención a los oncólogos era que yo estuviera bien, a pesar de las muchas cirugías, de las quimios y de las radiaciones de medicina nuclear. Yo tampoco lo entendía, pero me puse a meditar qué era lo que me proporcionaba bienestar y vi que cuando estaba en un proyecto creativo, no necesitaba pastillas ni nada más".

Con una vitalidad que traspasa el teléfono, explica que la clave está en encontrar un propósito de vida, un "ikigai", como él mismo resume aludiendo al término japonés.

Siguiendo esta lógica, centrarse en el cine era el siguiente paso.

"Si el ámbito que mejor conozco es el cine, malo será que no consiga motivar a la gente con ello", razona.

El modelo Viveiro

Así fue como el proceso fue escalonándose a lo largo de una década hasta crear el "modelo Viveiro" en el que los participantes "acaban descubriendo que saben más de cine de lo que pensaban".

Él es testigo de cómo "hay una nueva generación de personas mayores que quieren más, que quieren ser ellos los protagonistas".

"El estado de ánimo influye en tu sistema inmune"

Manolo Gómez, cineasta

Más allá del ámbito creativo o cultural, con esta iniciativa Manolo reitera que el objetivo pasa también por ejercitar el cerebro. "La gente aprende cuando se ilusiona. Si algo te interesa, no existe ninguna barrera. Esto de que de mayor es muy difícil estudiar es una majadería. El conocimiento es una fuente de placer y, sobre todo, de diversión".

Esto se canaliza a través de unos talleres sin teoría porque "no vas a ir en plan erudito a contar lo maravillosos que son Godard o Truffaut, cuando muchos de los que van allí solo han visto Cine de Barrio".

Un proyecto "de salud"

Precisamente el cine fue la herramienta ideal para esta iniciativa por su "poder de atracción".

La clave estuvo en "decirles que íbamos a hablar del cine desde dentro y no presionarlos. Uno de los rasgos de la población de mayores es la baja autoestima por aquello de la muerte social. Ahora se sabe que el estado de ánimo influye en tu sistema inmune. Se podría decir que Ciudad de Cine Sénior es un proyecto de salud".

Además de la película, llevarán a cabo entrevistas para, a largo plazo, hacer un estudio que "acabe demostrando que este tipo de actividades genera salud".

Manolo recuerda que "muchos de los problemas de salud vienen por la falta de ilusión y por la falta de ganas. Poco a poco tenemos que conseguir que cambie el modelo hospitalario, que ojo, yo estoy vivo gracias a la medicina, pero una cosa no quita la otra".

La dimensión del proyecto no para de crecer. El próximo año, Manolo prevé que su metodología se haga más conocida a nivel estatal pero también europeo, teniendo continuación en Francia o en Portugal.

Próximamente firmarán un convenio con la Universidad de Alicante, donde ejerce la presidenta de las universidades sénior, Marian Alesón.

"El proyecto no es solo hacer el largometraje, es crear una metodología para hacer cine colaborativo con gente mayor amateur y que esto sea escalable", resume el cineasta.

¿Y aplicarlo a otros ámbitos, más allá del cine? "Totalmente", responde convencido.

Su sueño pasa por cambiar la perspectiva que tenemos sobre la gente mayor y que esta "en vez de ser un grupo que solo consumimos pastillas y recursos, que aquellos que voluntariamente quieran aporten su experiencia en el ámbito social, cultural o económico".

Él ya ha puesto su "granito de arena".

En algo menos de un año, el público podrá ver el resultado del rodaje en Viveiro, "una comedia costumbrista con la ambición de hacer una buena película, no una película hecha por viejecitos".