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Las cafeterías del aeropuerto de Santiago, en huelga para pedir que se cumpla su convenio

Los trabajadores de las cafeterías del Aeropuerto de Santiago-Rosalía de Castro han ido a la huelga para exigir a la empresa concesionaria que respete las jubilaciones parciales y las antigüedades, derechos recogidos en su convenio
La concentración de los trabajadores de la cafetería.
CIG Aena
La concentración de los trabajadores de la cafetería.

El personal de las tres cafeterías del Aeropuerto de Santiago-Rosalía de Castro ha ido a la huelga para reclamar que la actual empresa concesionaria -que entró en febrero de 2020- respete el convenio colectivo que lleva vigente desde 1986.

"Non pedimos nin subas nin nada, tan só queremos algo tan razoable como que se respecte o que estaba acordado por escrito coa anterior concesionaria", explica en un entrevista concedida a Quincemil una de las delegadas de personal de la cafetería, Sonia Raña.

Origen

La actual concesionaria, Airfoods Restauración y Cátering S.L., asumió el servicio el pasado 5 de febrero de 2020, un mes antes de que la pandemia obligase a paralizar la actividad en la terminal compostelana y a enviar al ERTE a sus 43 empleados.

"Co conto da pandemia entendíamos que a situación non era para estar esixindo, así que cando se negaron a pagar unha axuda escolar por un menor ou a dar cesta de navidade, cousas que non estaban no convenio pero que eran dereitos adquiridos, deixámolo pasar", prosigue Raña.

Los problemas llegaron a principios de año, cuando un empleado pidió la jubilación parcial, un derecho recogido en el convenio, por lo que la empresa "tería que telo aprobado", pero entonces "empezou a poñer en dúbida o valor do convenio".

"Ata o momento estaban respectando o convenio: foron aceptando os salarios, as licencias e as actualizacións das antigüidades", apunta la delegada de personal, quien lleva más de 20 años trabajando en el aeropuerto.

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Así, la representación de la Confederación Intersindical Galega (CIG) solicitó la mediación del Consello Galego de Relacións Laborais, pero en las sucesivas reuniones "non se conseguiu nada" y "canto máis se falaba, máis se enrocaba a empresa".

La gota que colmó el vaso llegó el pasado mes de septiembre, cuando se le solicitó a la empresa que, también de acuerdo con lo establecido por convenio, se actualizasen las antigüedades, algo que también rechazó.

Ante esta situación, la plantilla ha decidido ir a la huelga y, tras las dos primeras jornadas -el 17 y el 18 de octubre-, la empresa ha pedido volver a sentarse a hablar, aunque todavía sin fecha. De no haber cambios, los trabajadores volverán a ir a la huelga en el puente de noviembre y al menos una vez por semana durante todo el mes de diciembre.

Buenos resultados

La actitud de la empresa ha sorprendido a los trabajadores, ya que están "saturados de traballo" desde este verano, cuando reabrieron las tres cafeterías, por lo que no hay un problema de falta de ingresos.

"No verán non querían abrir porque se resistían a quitar á xente do ERTE, pero despois de moito insistir conseguimos abrir e estivemos cheos", apunta Raña, quien destaca que, lejos de haber bajado el ritmo, los meses de otoño están siendo mejores que algunos de antes de la pandemia.

Así, la delegada de personal ha manifestado que, en caso de no estar trabajando o viendo que no hay facturación, podrían llegar a entender la negativa de la empresa a respetar el convenio, pero en vista de los resultados exigen "algo tan razonable como respectar o que está escrito".

"É unha situación un pouco crispante, temos que pelexar con eles todo o rato: se non fora por nós aínda estaríamos pechados", concluye Raña, quien destaca que, tras año y medio trabajando con esta empresa, aún no tienen uniformes nuevos y están utilizando los de la anterior concesionaria.

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