El Español
Economía
|
Empresas

Carlos Eiras, investigador gallego: "La inteligencia artificial ya está en nuestro día a día"

Miembro del Grupos Lidia del Citic de A Coruña, este ingeniero informativa participa en proyectos que buscan sacar una mayor partido a las máquinas a través de su aprendizaje
Carlos Eiras, investigador en el Grupo Lidia del Citic
Cedida
Carlos Eiras, investigador en el Grupo Lidia del Citic
Ofrecido por:
Publicidad

"La inteligencia artificial ya está cambiando el mundo pero la gente no se da cuenta". Sin ningún tipo de dudas, para Carlos Eiras, investigador del Grupo Lidia en Centro de Investigación en Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones (Citic), dependiente de la Universidade da A Coruña (UCD), la inteligencia artificial ya está revolucionando ciertas acciones de nuestro día a día sin darnos cuenta.

Los filtros de Instagram son la muestra quizá más cercana del aprendizaje de las máquinas. Un aprendizaje en el que trabaja diariamente este grupo de investigación al que pertenece este investigador. Licenciado en Ingeniería Informática, tras trabajar durante una década en la empresa privada , Eiras, natural de Ourense, quiso abandonar Madrid y regresar a Galicia. Escogió A Coruña. Tras un tiempo trabajando en sus propios proyectos, este informático decidió volver a la universidad y en 2015 se unió a este grupo de investigación.

Antes de su llegada, el grupo Lidia desarrolló proyectos tan relevantes como el de la predicción de incendios en Galicia. Se trataba de un mapa de regiones gallegas, a cada una de ellas se asociaban ciertos parámetros (precipitaciones, temperatura, lluvia...) y con el resultado de esas mediciones se podía hacer una predicción de cuándo las condiciones son propicias para que haya un incendio en alguna de estas regiones. Todo esto solo es posible gracias a la inteligencia artificial, sobre la que hablamos con este investigador gallego.

P: ¿A qué se llama inteligencia artificial? ¿Cómo se crea?

R: Se trata de conseguir que los ordenadores hagan tareas que habitualmente estaban restringidas a los humanos. Es un campo que avanza muy rápido: hay cosas que se hacen ahora que hace 20 años se consideraba Inteligencia Artificial.

P: En base al trabajo de vuestro equipo, ¿en qué áreas se ha producido un mayor número de aplicaciones basadas en Inteligencia Artificial?

El sistema se basa en darle ejemplos al ordenador y él busca reglas para dar resultados. Se puede usar en campos en los que haya muchos datos, que hoy en día son la mayoría; pero sobre todo se da en aplicaciones industriales. En los últimos años también se ha visto en sectores web y de la comunicación.

P: ¿Cuál ha sido la aportación más significativa en Inteligencia Artificial desarrollada por vuestro equipo?

Para nosotros suelen ser impactantes los proyectos financiados a nivel europeo, porque suelen tener una financiación mayor. Y en ese ámbito tenemos un proyecto europeo de computación cuántica. Hemos trabajado también en un proyecto de reorganización de ciudades (y que involucraba a universidades de toda Europa). Son proyectos llamativos por su alcance.

En cuanto a proyectos desarrollados por Lidia per se, sin más ayudas, destaca el proyecto de mantenimiento de buques: se busca predecir cuándo los barcos van a dejar de funcionar correctamente para poder revisarlos con antelación y evitar tener que quitar el barco de circulación durante semanas. Otro proyecto que hicimos, la recomendación de contenidos digitales para un periódico de gran tirada nacional. Era muy gratificante porque alcanzaba mucha gente, un algoritmo haría que miles de personas quedasen más satisfechas con lo que leían.

Grupo Lidia en una foto de archivo

P: Vuestro equipo desarrolla proyectos de predicción de fallos, por ejemplo en el caso de la mecánica de buques que comentas ¿Cómo es posible saber cuándo va a fallar algo?

Puede parecer un poco de magia saber cuándo un buque tiene un 80% de posibilidades de fallar en los próximos 3 meses. Este tipo de proyecto monitoriza un funcionamiento normal del buque (o aerogeneradores, calderas de biomasas...). En el caso de los buques, los motores tienen unos sensores que monitorizan ciertos parámetros y así se obtiene información sobre cómo es el funcionamiento correcto del buque. Nuestro algoritmo estima, en base a un grupo de parámetros dados, cómo de normal es ese funcionamiento.

Así, por ejemplo (con datos ficticios), si la temperatura en cierto componente está siempre entre 100 o 150 grados y de repente hay un muestreo y alcanza a 200, ves qué algo está fallando. Normalmente el tipo de patrones que encuentren los algoritmos son más complejos: no solo si una variable se sale de su rango, sino que la combinación de varias variables es incorrecta. Cuando ocurre algo así, ha habido precedente y se puede estimar a qué fallo nos puede llevar posteriormente. Y si no, nos sirve para saber que algo no va bien.

P: ¿En qué proyectos estáis trabajando ahora?

R: Ahora estamos trabajando en un proyecto que da explicaciones a todas estas predicciones. Los algoritmos tradicionales no te dan una explicación, solo te dicen que hay una anomalía; pero ahora se trabaja en una rama incipiente: el aprendizaje automático explicable. Este, ademas de buscar algoritmos que den una predicción, logran que este vaya acompañado de su correspondiente explicación. El proyecto se basa en una aplicación sobre recomendaciones de restaurantes, tipo Tripadvisor, que aconsejaría el restaurante al usuario y añadiría los motivos de por qué le va a gustar ese establecimiento.

P: ¿Y en qué otros proyectos os gustaría trabajar?

R: La normalización de la Inteligencia Artificial esta retrotrayendo la barrera de la innovación. Entonces, quizá, lo que más interesa son aquellos avances que consiguen resultados impensables por parte del humano. En definitiva, me gusta todo lo que vaya empujando la frontera hacia delante.

"La predicción de fallos permite adelantarse a las máquinas y saber cuándo van a fallar"

Carlos Eiras

P: ¿En qué medida la inteligencia artificial va a cambiar el mundo en la próximas décadas?

R: Ya lo está cambiado, pero quizás el público no es tan consciente del papel tan importante que toma. No hace falta más que echar un ojo a casos recientes como el de las elecciones del Brexit o las de Trump, donde se hizo un mal uso de las redes sociales para recabar información con el objetivo de influenciar en política. Los algoritmos de aprendizaje de máquina, para quien tiene los datos y es capaz de utilizarlos, dan un poder muy importante. Al final, la inteligencia artificial ya está cambiando el mundo entre bambalinas sin que el público se esté dando cuenta.

Desde el punto de vista industrial, ocurre lo mismo. Casi todas las grandes empresas tienen un presupuesto para aprendizaje de máquina, y es que casi todos los procesos se pueden mejorar atendiendo a los datos (y eso es lo que van estos algoritmos).

En la vida cotidiana, ya está en nuestro día a día. Ya se observa en el uso de los teléfonos móviles, que ahora están dotados de aplicaciones que ponen filtros y mejoran la imagen. Las aplicaciones más punteras van soterradas en los productos. La inteligencia artificial está cada vez más presente en nuestras vidas, pero no se anuncia.

P: El próximo curso en Galicia se ofertará la asignatura optativa de Inteligencia Artificial en Bachillerato. ¿Crees que se dará una mayor visibilidad a esta materia?

R: Es interesante que se dé a un conocer a las nuevas generaciones la Inteligencias Artificial, que cada vez está más presente en nuestras vidas. Además, a las nuevas generaciones les tocará vivir en un mundo en el que la IA tendrá un papel más importante.

Economía