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Las 18 palabras gallegas que más gustan en el resto de España

De Eskerrik asko en euskera a t'estimo en catalán o morriña en gallego, en el idioma no existen barreras. Descubre algunas de las palabras gallegas que han logrado traspasar las fronteras tradicionales de la lengua
Concha del peregrino en el Camino de Santiago.
Concha del peregrino en el Camino de Santiago.

En España coexisten hasta seis lenguas oficiales y más de diez dialectos diferentes. Eskerrik asko (muchas gracias) en euskera; t'estimo (te quiero) en catalán o el malo será de los gallegos… Sin importar su procedencia, muchas de estas palabras y frases han conseguido romper cualquier tipo de barrera idiomática y se han instaurado en el léxico común del grueso de la población. En el caso concreto del gallego, hay términos que son únicos del idioma y cuya traducción literal resulta una tarea casi imposible. Es por ello que muchas de estas palabras ―tales como morriña, riquiño o xeitohan conseguido traspasar las fronteras de Galicia y conquistar al resto de España, no sólo por ser genuinas sino también por tratarse de expresiones útiles. En esta breve guía os mostramos algunos de esos términos que la población española adora e incluso utiliza.

Afouteza

Lona coa palabra Afouteza en Balaídos durante el 2014

Afouteza es valor, osadía, coraje…pero también, y sobre todo para los vigueses, una forma de vida. El término en cuestión se popularizó hace unos años gracias a la iniciativa del Real Club Celta de Vigo de traducir su himno al gallego: O teu lema é nobre xogo, afouteza e corazón. Según la RAG, la palabra en cuestión presenta dos acepciones: la disposición de espíritu que lleva a actuar sin temor a los peligros o dificultades, y la seguridad que una persona demuestra en sí misma, es decir, carácter firme.

Arroutada

¿Quién no ha tenido alguna vez una arroutada? Fuera de nuestras fronteras, la arroutada podría definirse como un momento extremo en el que una persona pierde el control y actúa sin pensar, de una forma inesperada y hasta violenta. En su versión en castellano, la palabra más similar en su significado posiblemente sea "arrebato". 

Barallocas

Moinante, Pailán, Langrán, Zalapastrán… el diccionario gallego ofrece un amplio repertorio dedicado a los agravios y las palabras malsonantes. De entre todos los términos, barallocas es uno de los vocablos más utilizados en su uso general, pues define a ese tipo de personas que hablan mucho, pero tan sólo dicen parvadas.  

Carallo

#CaralloMood. Foto: Vivamos como Galegos

Sin miedo a equivocarnos podemos asegurar que carallo ―en todas sus versiones― es una de las palabras más polivalentes que se pueden encontrar en el idioma gallego: arre/manda carallo para expresar sorpresa o hartazgo; carallán para referirse a una persona juerguista; escarallar como verbo cuyo significado es el de estropear algo, si bien no es lo mismo que escarallarse de risa, que en este caso enfatiza dicha acción. Sus usos y formas son tantos que la exportación de la palabra al español debería ser obligatoria por ley.

Chafallada

Una chapuza o un trabajo mal hecho que no sirve para nada es una chafallada. En Galicia las grandes chafalladas han encontrado su máximo exponente en el feísmo arquitectónico gallego, una filosofía autóctona en la que abundan los ejemplos de construcciones chafalleiras que lo único que han conseguido es maltratar el paisaje y el entorno en el que se emplazan. 

Coitado

Del miñaxoia, una expresión que se utiliza para manifestar compasión o pena por alguien; saltamos al coitado, o coitadiño, para compadecernos de una persona que además de ser un miñaxoia ha tenido muy poca suerte en la vida. 

Enxebre

Se suele decir que hay nada más enxebre que la propia palabra enxebre. Se trata de un concepto difícil de explicar, pero muy fácil de entender: referido a lo puro y tradicional, sin mancillar. Algo típicamente gallego. Y en su sentido más amplio, lo propio y característico de un país o región, que no está falseado, deformado o mezclado con nada ajeno. Todo esto es enxebre. Dentro de Galicia: los furanchos, las cuncas de viño o la queimada y su conxuro son algunos de los ejemplos más conocidos de elementos genuinos de la cultura gallega. 

Esmorga

Ruta de A Esmorga en Ourense. Foto: Turismo de Ourense

Eduardo Blanco Amor tituló una de sus obras más famosas y leídas con la palabra: A Esmorga. En el libro del escritor ourensano, los personajes principales se encuentran en una noche de diversión bulliciosa y exagerada (esmorga) que desemboca en una inevitable tragedia. En su segunda acepción, la Real Academia Galega también define el término como comida abundante que toman varios amigos juntos. 

Fozar

Fozar, fedellar, fochicar o remexer… cuatro palabras que con sus matices y particularidades vienen a significar algo así como "hacer una cosa mal sin cuidado ni limpieza". Cabe destacar que en el diccionario del idioma gallego el término en cuestión presenta tres acepciones, por lo que su uso puede resultar de lo más variado: escarvar con el hocico; andar en algo alterando su disposición o trabajar en cualquier cosa a medias y sin habilidad. 

Larpeiro

Para los más golosos y dulceros el término larpeiro les viene como anillo al dedo. En el diccionario gallego podemos encontrar múltiples vocablos para designar a aquellas personas que disfrutan de la comida en general (lambón, gorxón, lambisqueiro…), siendo larpeiro una de las más famosas y utilizadas. Todos tenemos algún amigo o familiar de "buen pico", que adora comer, pero sobre todo cosas dulces, o como diríamos en gallego: larpeiradas. 

Morriña

Lámina con la palabra Morriña. Foto: Vivamos como Galegos

El término morriña lleva décadas traspasando fronteras: quizá porque cada gallego que se va fuera nunca lo hace sólo, sino que se lleva consigo esa morriña. Hablamos de una melancolía causada por la nostalgia de la tierra natal y de los seres queridos; un sentimiento que es extrapolable a todo ser en la faz de la tierra y que ha terminado por convertir el término en una de las palabras del idioma más utilizadas por aquellos que no son gallegos

Rabudo

El mal genio y la mala leche personificados también tienen su propia palabra en gallego: rabudo. Una persona rabuda no es simplemente una persona malhumorada o mal encarada en el trato con la gente, sino también cabezota y de ideas fijas. Los rabudos tienen una visión bastante pesimista y escéptica de la vida, siendo, por lo general, desconfiados por naturaleza. 

Riquiño

¿Quién no ha escuchado alguna vez aquello de "no es guapo, pero es riquiño"? Aunque no figura en el diccionario de la Real Academia Galega, toda persona en Galicia sabe lo que significa. Podría parecer un dardo medio envenenado, según quién lo diga y su contexto, pero lo cierto es que se trata de un término que tiene muchos matices y en su mayoría, todos positivos. De forma general, riquiño podría entenderse como una fusión hecha persona de adjetivos como simpático, adorable, agradable o buena persona. 

Rosmar

Una de las mayores muestras de enfado y protesta que tenemos los gallegos es el acto de rosmar. Algo así como refunfuñar en castellano. Según la RAG, en su tercera acepción se dice de una persona que emite sonidos confusos o palabras incomprensibles en voz baja como muestra de disconformidad.  

Seica

"¿Cómo somos los gallegos? Depende". La filosofía de la indecisión es uno de los tópicos más extendidos de los gallegos fuera de Galicia. Explica la RAG que seica es un adverbio que indica duda acerca de lo que se dice, pero con probabilidad de que sea cierto. Tal vez por ello, seica sea una de las palabras más  imprescindibles y polivalentes del idioma que en España todos deberían aprender. 

Toxo

Frase de "Son un toxo...". Foto: Vivamos como Galegos

El toxo (tojo en castellano) es una de las plantas silvestres más representativas de Galicia: un arbusto espinoso, muy ramificado y de flores amarillas. Sin embargo, el toxo no está en esta lista por su término botánico, sino más bien por su significado y uso como adjetivo. Ser un toxo es ser una persona borde y arisca en el trato con los demás. También se utiliza mucho la versión toxiño para referirse a aquellas personas que aunque son bordes, también resultan achuchables.    

Trapallada

Al igual que ocurría con chafallada, el término trapallada es utilizada para definir una cosa que está mal hecha, sin sentido ni importancia. En este caso el componente moral y social también conforma un añadido: por ejemplo, al tratarse de un trabajo mal hecho pero también malintencionado. 

Xeito

El xeito es, con toda probabilidad, una de las palabras del gallego más díficiles de explicar para una persona que ni vive en Galicia ni habla el idioma. De hecho, el término en cuestión suma una decena de acepciones en el diccionario de la Real Academia Galega, desde definir el modo o la forma de hacer ralgo hasta un arte de pesca. En su traducción literal el xeito es la manera, habilidad o maña de las cosas bien y con arte. Es decir, sin hacer chafalladas o trapalladas

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