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La aventura del cirujano gallego Diego González Rivas para volver a casa por Navidad

Controles fronterizos, guardias armados y una contraseña que lo arregla todo como si se tratase de una película de espías, para poder volver a Galicia a tiempo.
El cirujano Diego González Rivas operando en Israel
El cirujano Diego González Rivas operando en Israel

La última aventura del cirujano coruñés Diego González Rivas parece de película, e irónicamente solo querían grabar un documental. El cirujano ya contó hace unos días la aventura de llegar hasta la Franja de Gaza para operar y enseñar su técnica Uniportal VATS, en una misión humanitaria de Médicos por los Derechos Humanos. Lo que no se imaginaba es que la aventura acababa de comenzar, y entrar en Israel y poder volver a Galicia a tiempo para la Navidad se convertiría en algo parecido a una película de espías.

González Rivas operó el pasado fin de semana a diez pacientes en la Franja de Gaza, gobernada por la Autoridad Nacional de Palestina. El problema llegó cuando intentó entrar en Israel desde Gaza para continuar con su plan, que consistía en operar a otros seis pacientes en Jerusalén con su innovadora técnica, al mismo tiempo enseñársela a los cirujanos israelitas y volver a su A Coruña natal por Navidad.

Diego, en la Franja de Gaza

Atrapados en la frontera

El domingo día 20, por la mañana, Diego y su compañero palestino llegaron a la frontera de Gaza con Israel a las 10:00 horas. Según cuenta el propio doctor, les retuvieron varias horas en la frontera sin ninguna explicación. Según nos cuenta Diego, posteriormente los guardias le explicaron que no podía entrar en Israel porque su vuelo de vuelta era el martes 22, por lo que tenía que quedarse en Gaza y esperar dos días hasta poder coger su avión en el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv. Esto significaba quedarse atrapado en Gaza durante 48 horas y no poder realizar sus operaciones en Israel.

Tras varias horas de espera y con su compañero palestino -con permiso de entrada y trabajo en Israel- sin entender nada, a Diego se le ocurre comprar un vuelo ficticio para Atenas, que salía la misma noche del domingo 20, y mostrárselo a los guardias. Estos se toman su tiempo y, justo 20 minutos antes del cierre de la frontera, les dejan pasar.

Toda la aventura de Diego en Palestina e Israel ha sido grabada para producir un documental

La aventura no terminaba ahí. En el control fronterizo les despojan de todas sus pertenencias, incluyendo móvil y ordenador encendido, y tras 30 minutos se las devuelven, con todo desordenado, faltando algunos objetos y con unas maneras nada amables, con el ánimo de humillarles. En el control de pasaporte finalmente le emiten una nueva visa, pero le advierten que debe salir del país ese mismo día o tendrá "problemas serios".

Pasada la frontera y llegado a Jerusalén, Diego confirma con un abogado que la ley no le obligaba a hacer ningún tipo de cuarentena al volver de Gaza -llevando, además, una PCR negativa-, y se plantea las opciones que tiene: ¿Mantener las operaciones con el riesgo de incumplir su visa?

La contraseña que abre puertas

Es entonces cuando el relato adquiere tintes de película de espionaje. Diego comienza a llamar a diferentes contactos con Israel hasta acceder al jefe del aeropuerto, que además es familiar de uno de los médicos que asistía el día siguiente a su curso. Esa persona consigue arreglar la situación para que González Rivas pudiese operar el lunes y marcharse la madrugada del martes, tal y como tenía previsto. Según nos cuenta el doctor coruñés: "Me da una contraseña que tendré que decir en cada control del aeropuerto al llegar y me explica los gestos que debo hacer", para así poder embarcar tranquilamente en el avión.

Diego realizó sus operaciones en Jerusalén y dio su clase maestra a los otros cirujanos tal y como tenía previsto, pero reconoce que estuvo intranquilo todo el día, y que de hecho no publicó nada en redes sociales, por si las autoridades israelís estuviesen comprobando que estaba en Atenas.

Diego en el hospital de Jerusalén donde enseñó su técnica el lunes 21

Cuando hoy mismo a las 2:00 AM (hora de Israel) llegó al aeropuerto Ben Gurión, tras pasar tres controles con gente armada, dijo la contraseña y todo cambió por arte de magia. Las autoridades le llevaron por una zona especial, sin controles excesivos, y pudo volar de vuelta a Europa sin mayores problemas. El propio doctor lo ha contado hoy en sus stories de su perfil de Instagram, ya con los pies en Galicia,

Diego respira tranquilo y dice que, pese a los momentos complicados, volvería a la Franja de Gaza y Palestina. "La situación allí es dramática y es importante ayudarles". El médico contará sus experiencias en un documental que ha conseguido rodar con dos equipos diferentes, uno en Gaza y en otro en Israel, ya que este último no podía acceder a la Franja.

El cirujano coruñés continuará durante las próximas semanas con sus viajes por el mundo enseñando su técnica y en enero visitará Costa Rica y Uzbekistán.

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