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Galicia Baleira, la plataforma vecinal que podría saltar a las urnas con España Vaciada

Las encuestas le dan a España Vaciada 15 escaños, uno de ellos en Lugo. Aquí juega un papel fundamental esta entidad gallega que reivindica mejoras en el rural y exige "un cambio brutal" sin descartar su entrada en política: "No tenemos miedo a nada"
Varios de los miembros de Galicia Baleira.
Cedida
Varios de los miembros de Galicia Baleira.

Alrededor de 400 asociaciones vecinales forman parte de Galicia Baleira, una plataforma que grita las reivindicaciones de los "olvidados", aquellos a los que no llega el transporte público ni una buena conexión a internet y que deben desplazarse decenas de kilómetros para asistir al médico. Integrada en España Vaciada, la entidad gallega no descarta presentarse a unas elecciones, pero por ahora centra sus esfuerzos en escuchar a los ciudadanos y trasladar sus peticiones a los políticos.

El portavoz de Galicia Baleira, José Manuel Carballo, explica que la iniciativa nació del desencanto con la política gallega y nacional que mostraban tanto la Federación provincial de asociaciones de vecinos de Lugo como la Federación de asociaciones de vecinos de Ourense (Limiar). Presidida por Jesús Vázquez y con Manuel Mosquera como vicepresidente, la plataforma forma parte de España Vaciada, inscrita como partido político el pasado 30 de septiembre y a la que las primeras encuestas le dan 15 escaños en las próximas elecciones generales, uno de ellos por Lugo.

La puerta abierta a una posible entrada en política

"Trabajamos y luchamos por todo lo que es la España Vaciada, la Galicia Baleira. Las administraciones nos tienen abandonados, no hacen cambios, parece que te toman el pelo cuando eres alguien que está en el rural y no tienes los medios a tu alcance", lamenta el portavoz de la entidad. Carballo habla, entre otros asuntos, de lo ocurrido durante la pandemia, cuando el acceso a los servicios sanitarios se complicó para muchas personas residentes en el rural que tampoco podían contactar con las administraciones. "Parece que no tenemos derechos y que nadie estaba ahí para atendernos", denuncia el representante de la plataforma.

Y precisamente por esto, Galicia Baleira no descarta la entrada en la política. "No tenemos miedo a nada", sentencia Carballo, que indica: "Es un tema que está en el aire. Faltan todavía dos años, a ver qué ocurre, pero no lo descartamos. Los políticos no entienden ni nos atienden, van a cobrar y se buscan señoritos. Lo que hace falta es gente que quiera trabajar". El portavoz de la plataforma cree que al frente de las administraciones hacen falta personas que conozcan la verdad que viven los vecinos, "no una realidad preparada" como la que, ejemplifica, se produce en las visitas institucionales.

Varios de los miembros de Galicia Baleira (Cedida).

"La posibilidad de conseguir escaños está ahí", asegura con firmeza Carballo respecto al diputado que las encuestas dan a España Vaciada por Lugo. El representante de Galicia Baleira, sin embargo, apela al paso del tiempo para ver como evoluciona la situación. "Hasta ahora casi no nos hemos pronunciado, pero se está viendo la posibilidad porque somos muchos ya. No hay ideología, no vamos con ninguna ideología", explica el portavoz de Galicia Baleira. La plataforma niega rotundamente cualquier tinte partidista y su portavoz explica que aunque en ella están integrados representantes de diferentes partidos políticos, estos "no tienen la voz más alta que la de otros asociados".

Las reivindicaciones de Galicia Baleira

"Hasta ahora hemos estado callados. Ya no nos vale lo que están haciendo", reivindica Carballo, que exige igualdad para el rural respecto a las oportunidades y medios que se ofrecen en las ciudades. Galicia Baleira elaboró en abril un decálogo con sus reivindicaciones, que se aplican en las cuatro provincias de la comunidad a pesar de que la plataforma esté formada por asociaciones de Lugo (la mayoría) y Ourense, y mantiene la puerta abierta a todas aquellas entidades de A Coruña y Pontevedra que quieran sumarse.

Galicia Baleira ejerce presión a través de diversas plataformas, como las dedicadas a la regulación de la antena de la telefonía móvil; la defensa de los derechos de la mujer; la exigencia del tren para Lugo; o la defensa de la sanidad, pionera en exigir que los hospitales gallegos se dotasen con robots Da Vinci y entre cuyas reivindicaciones actuales está una Unidad de Ictus para el HULA. Todas estas reivindicaciones forman parte del decálogo, que establece los siguientes puntos fundamentales:

  • Plan de Reformas Administrativas: Una administración más cercana al rural en la que puedan realizarse la mayor parte de los trámites sin necesidad de desplazarse demasiado y la eliminación de gran parte de la documentación. Este punto reclama, además, que se mantengan los centros educativos en el rural, así como más médicos y un aumento de plazas en residencias públicas de la tercera edad para evitar que las empresas que se lucren con este negocio.
  • Registros administrativos: Puntos físicos accesibles y próximos para dirigirse a las administraciones y "un verdadero, fiable y sencillo" acceso online a la documentación registrada y a la evolución de los expedientes presentados.
  • Sistemas bancarios en el rural: Mantenimiento de las oficinas bancarias en el rural con una atención personalizada a los clientes. "En este sentido, en España se nota la falta de una entidad bancaria pública, que se responsabilice de dar cobertura al abandono propiciado por las entidades privadas", recoge el decálogo.
  • Comunicaciones, telefonía e internet: Negociar con las compañías que en un plazo de tres años se garantice la cobertura al 100% de internet y telefonía en todo el territorio, así como trazar un plan de respuesta y atención a la tercera edad.
  • Transporte público: Facilitar los desplazamientos de las personas mayores hasta lugares de referencia como el centro de salud o el supermercado, además de un transporte escolar que evite que los niños deban recorrer más de 300 metros desde su casa hasta la parada del autobús.
  • Planificación para el desarrollo agrario y rural gallego: Elaboración de un plan de apoyo a la agricultura que fomente la ecología y canales de comercialización especializados, así como la promoción urgente de más concentraciones parcelarias. Otros dos puntos fundamentales de esta demanda son la promoción de los productos locales y del turismo rural.
  • Ordenación forestal: Diseñar un plan de producción forestal basado en el respeto a la diversidad, a la rentabilidad económica y a la defensa del territorio.
  • Edificaciones e instalaciones agrícolas y ganaderas: Agilizar y eliminar documentación para edificar en el rural y revisar el IVA que se aplica a las viviendas y edificaciones, con una fiscalidad diferente para los alpendres, entre otros.
  • Saneamiento rural: Repartir la recaudación del canon del agua de forma equitativa.

El decálogo aglutina las peticiones que la plataforma quiere trasladar a los representantes políticos, pero hay muchas más. Galicia Baleira llegó para quedarse y son muchos "olvidados" los que ven en ella una oportunidad para que sus demandas sean escuchadas. "Tiene que haber un cambio brutal. Los políticos tienen que entendernos y entender, porque no entienden de nada, y tienen que empezar a atendernos, hacernos caso. No hablamos por hablar", concluye Carballo.

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