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Tribuna Abierta

Sesenta y un años después de Patria, Minerva y María Teresa

Una reflexión de Yoya Neira, Concejala de Igualdad, Bienestar Social y Participación de A Coruña, sobre los constantes retos de luchar contra la violencia de género
Yoya Neira
Por Yoya Neira
Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, asesinadas el 25 de noviembre de 1960
Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, asesinadas el 25 de noviembre de 1960

Pasan ya cuarenta años desde que el recuerdo del brutal asesinato de las hermanas Mirabal despertó la conciencia de nuestras compañeras activistas del feminismo, que alzaron su voz en contra del patriarcado y de la violencia de género. Han transcurrido sesenta y un años desde aquella atrocidad que revolvió conciencias y dio pie a la conmemoración anual que conocemos hoy y tan solo dos meses desde que el Barómetro Juventud y Género 2021 de la FAD nos alerta sobre el aumento del negacionismo de la violencia de género entre chicos jóvenes llegando éstos a representar el 20%.

Es tal la gravedad de esta estadística que debemos preguntarnos en qué estamos fallando como sociedad para que, el año en que hemos llegado a la cifra de 1.118 mujeres asesinadas por el machismo, nuestros jóvenes piensen que es un invento ideológico.

¿Por qué todos los medios y recursos económicos y humanos que pone la administración pública al servicio de la lucha contra la violencia de género no dan los frutos que deseamos? Esta es la pregunta que todas las personas con responsabilidades de gobierno debemos hacernos, parar y reflexionar de dónde venimos y hacia dónde queremos ir para encontrar el camino mejor asfaltado por el que transitar.

Los jóvenes son un fiel reflejo actual de aquellos que les hemos precedido y que ahora tenemos la obligación de servirles de apoyo y referente así que, por muy desagradable que nos resulte, no es de extrañar el resultado del informe si tenemos en cuenta la creciente aquiescencia sobre el discurso negacionista que proclama la ultraderecha de este país.

Esta situación pretende normalizar aquello que es anómalo y reabrir debates sobre asuntos ya superados en los que el conjunto de la sociedad había llegado a un consenso. Es ahí donde las personas que luchamos por construir sociedades igualitarias  debemos mostrarnos inflexibles y no transigir ante una supuesta impunidad que a estos discursos les otorga el ampararse en la libertad de expresión.  

Y es que, como mujer progresista, siempre defenderé que todo el mundo pueda expresar su opinión por muy en desacuerdo que esté con ella, del mismo modo que Evelyn Beatrice Hall atribuye este pensamiento al filósofo Voltaire, salvo que dicha opinión no menoscabe la integridad de nadie ni represente una amenaza a sus derechos. 

Las mujeres hemos soportado históricamente que se nos nieguen nuestros derechos y se nos invisibilice, hemos aprendido que nada es gratis y que todo nos cuesta el triple y como manera de compartir este sobreesfuerzo y de acompañarnos hemos cultivado la sororidad, una palabra que cobra especial importancia en una ciudad como la nuestra, a la que se la nombra en femenino, una ciudad construida con mujeres como María Pita, Marcela o Elisa, una ciudad que ha elegido democráticamente a una mujer, Inés Rey, como su alcaldesa, una ciudad que no guarda silencio ante las injusticias que sufren sus vecinas. 

En ese cuarenta aniversario de aquellas primeras protestas que recordaban a Patria, Minerva y María Teresa, añadimos a nuestra ciudad otro nombre de mujer, el de Emilia Pardo Bazán, a la que conmemoramos en el centenario de su fallecimiento. El año que viene, seguiremos incrementando la lista y será la pionera María Casares quien nos recuerde lo importante que es celebrar la igualdad todos los días y así, año a año, podremos engrosar esa lista que evidencia que porque fueron somos y porque somos, serán.

Yoya Neira
Yoya Neira
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Yoya Neira Fernández, nacida en A Coruña en 1975, desde el 2019 forma parte del gobierno municipal como Concejala de Igualdad, Bienestar Social y Participación.