Deiglis junto a su marido, ambos venezolanos

Deiglis junto a su marido, ambos venezolanos Cedida

Galicia

Deiglis (51), venezolana en Galicia desde hace 18 años: "No celebré la libertad porque todavía no la tenemos"

Se marchó de Venezuela hace 18 años junto a su marido y sus dos hijos, de 9 y 2 años, por aquel entonces, para buscar un futuro mejor

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Este sábado todas las televisiones hablaban de una noticia que sorprendió a diferentes países del mundo: el ataque de Estados Unidos sobre Venezuela y la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por parte del presidente estadounidense Donald Trump. Ese mismo día, cientos de venezolanos se concentraron en diferentes ciudades gallegas para expresar su opinión.

Una de ellas es Deiglis, una venezolana que llegó a Galicia hace 18 años. Aunque recibió la noticia con alegría, decidió no acudir a ninguna concentración, pues siente que, por ahora "no tienen libertad". Sus hermanos siguen en Venezuela, y hoy todas sus esperanzas están puestas en que la situación, por fin, empiece a mejorar.

18 años lejos de Venezuela y con la mirada puesta en el futuro

Instalada en Galicia desde hace 18 años, Deiglis recuerda con claridad el momento en que decidió dejar su país. La situación política y social ya mostraba signos de crisis y, aunque "no era tan difícil como ahora", decidió marcharse junto a su marido y sus dos hijos "buscando un futuro mejor".

"Vinimos huyendo del mismo comunismo que ahora se vive", nos comenta Deiglis. En aquel momento, su hija tenía nueve años y su hijo apenas dos. Aunque ha hecho su vida en Galicia, sus lazos con Venezuela siguen muy presentes. Tiene cinco hermanos en el país, y todos, aquí y allí, mantienen la esperanza de que la situación mejore.

"Están esperando que haya una mejora, porque realmente esa es la esperanza de todos", indica. Deiglis confiesa que, a pesar de los cambios políticos que se están viviendo y con la incertidumbre de lo que va a ocurrir ahora, todavía no puede hablar de libertad plena: "Salir de Maduro y que quede Delcy es lo mismo. Yo no celebré la libertad porque todavía no la tenemos".

Y añade: "Se han llevado a uno, pero nos han dejado a los peores".

A la espera de cambios reales

Para Deiglis, el cambio de un líder no significa que Venezuela haya dejado atrás su crisis. Señala que las verdaderas decisiones siempre han estado en manos de otros actores del régimen, las verdaderas cabezas pensantes, como los hermanos Rodríguez y Diosdado Cabello, y que mientras ellos permanezcan en el poder, el país seguirá atrapado.

Según nos cuenta a este medio, la situación económica y social es desoladora: hospitales sin inversión, pobreza creciente y un bolívar prácticamente inexistente, lo que refleja la devaluación del país. En su opinión, la salida de Maduro no representa la solución completa: "Tiene que haber una transición y un cambio político, porque si no es lo mismo con distintos protagonistas", afirma.

"Es un país en donde no hay libertad, ¿qué más podemos perder nosotros? Ya no tenemos nada, sin libertad no somos nada". Aun así, Deiglis mantiene cierta esperanza en las próximas elecciones: "Delcy puede estar solamente allí 90 días. En ese tiempo tiene que llamar a elecciones... Y si las tenemos, las ganamos, porque ya las ganamos una vez", sentencia.

Su experiencia refleja la frustración de muchos venezolanos que han vivido décadas de incertidumbre. En su caso, la emigración fue una decisión de supervivencia, como de tantos otros. Ahora, mira al futuro pensando en la posibilidad que tiene su país de recuperar la dignidad.

Diversas opiniones sobre el ataque de Trump

Sobre la intervención de Estados Unidos, reconoce que algunos venezolanos critican las formas, pero recuerda que llevan años esperando soluciones: "Hubo gente que dijo que esas no eran las maneras, pero nosotros llevamos veintipico años esperando la manera correcta".

"Nosotros muchas opciones no tenemos. Hay gente que opina que somos los venezolanos los que tenemos que recuperar el país, ¿pero a cambio de cuántas vidas? Es muy difícil cuando civiles se tienen que enfrentar a gente con armas", señala Deiglis.

Sobre las afirmaciones de que Estados Unidos lo hace por el petróleo, ella lo tiene claro: "Realmente la gente dice que nos dejamos quitar el país, que Trump quiere el petróleo, pero los venezolanos de ese petróleo no nos beneficiamos", afirmando que se lo llevaban otros países.

Aun así, Deiglis enfatiza en el grave problema de la falta de libertad dentro del país: "Tú puedes tener todo el petróleo del mundo, pero si no tienes libertad ¿qué haces? Realmente no hay vida", afirma.

La posibilidad de regresar a Venezuela parece remota. Para ella, la reconstrucción del país llevará años, no solo por el deterioro de las infraestructuras, sino por el daño moral y social: "Una generación completa se crió pensando que las cosas eran como el chavismo las manejaba. Hay gente que se acostumbró a los bonos, a las bolsas de comida, a que no te hace falta trabajar porque el gobierno te da una miseria. Recuperar y trabajar en eso... hace falta mucho tiempo".

Hoy, con sus hijos formando una familia en Galicia y su vida aquí desde hace casi 20 años, Deiglis admite que volver sería casi imposible: "Para mí es muy difícil pensar en ir y quedarme. Tendría que haber una mejora increíble".