Miguel Reija en el juicio este martes.

Miguel Reija en el juicio este martes. Quincemil

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Miguel Reija niega haber ayudado a su hermano para quedarse con la Primitiva de los 4,7M: "Lo hice en beneficio del titular"

Miguel Reija declaró este martes como acusado en el juicio de la Primitiva millonaria. Mantiene que el boleto se lo "encontró" su hermano y que actuaron según lo que consideraron al tratarse de una situación "completamente inusual"

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Los dos hermanos acusados de quedarse con el boleto premiado de la Primitiva de 4,7 millones ya han hablado. Ambos coinciden en sus relatos: el boleto se lo "encontró" Manuel en su administración y, según añadió hoy Miguel Reija, siguieron el procedimiento que consideraron apropiado al tratarse de un hecho completamente "inusual".

La fiscalía pide para Miguel Reija seis años de prisión por blanqueo de capitales y estafa. Lo que contó hoy ante el tribunal será decisivo para su entrada en prisión. Ya no es que no huelan ni un céntimo del bote millonario, es que, además, este último deberá pagar el doble del valor del premio a la familia del beneficiario en concepto de indemnización.

Así, para evitar que eso suceda, el delegado provincial de Loterías de A Coruña trató de convencer a la sala de que no hizo "ninguna gestión" para que su hermano "cobrara los 4,7 millones”. Sin embargo, cada decisión que tomó aquel 2 de julio de 2012 fue decisiva para que Manuel actuara como lo hizo.

Y es que, cuando Manuel llevó el boleto premiado a su delegación aquel día, este lo mandó de vuelta a su administración. Según contó, esperaba que "alguien se pasara a buscarlo".

Pero no fue así. En este caso, su hermano, como delegado, debía haber seguido otro procedimiento: poner en conocimiento de la Selae el "extravío" e iniciar lo que se denomina un "expediente de hallazgo".

"El carácter extraordinario del hecho" fue lo que le animó a actuar de esa forma. Según explicó, si esa tarde hubiera aparecido el dueño del boleto, con la información que pudiera aportar esta persona, se habría resuelto de forma "mucho más ágil". En caso de no ser así, que fue lo que ocurrió, "entraría en el circuito de la Selae".

"No vi ningún acto ilícito"

"Lo hice todo en beneficio del titular", indicó. Quiso dejar claro, además, que cuando su hermano apareció con el boleto no le “preocupó”, ya que el billete lo tenían ellos bajo su custodia. “Cuando se trata de reclamaciones en las que no hay boleto físico, bien porque se ha destruido, es más complicado. Pero en este caso lo teníamos en nuestras manos”, añadió.

Por ese mismo motivo tampoco pensaron en llamar a la policía: "No vi ningún acto ilícito". Sin embargo, de haber sido así, tal y como ya se ha comentado a lo largo del juicio, las cámaras de Carrefour habrían resuelto el enigma desde un primer momento. No obstante, el propio día 3 de julio de 2012 —un día después de la “aparición” del billete— se lo comunicaron a Madrid.

"Todas mis actuaciones fueron siguiendo órdenes directas de la Selae", añadió. Según el delegado, eso incluía también el hecho de avisar a su hermano cuando caducara el boleto a los tres meses del sorteo. De hecho, él mismo le ayudó a redactar el escrito de solicitud de cobro.

La llamada clave

Si bien, Miguel mantiene la versión de su hermano de que todo ello iba con el único fin de "facilitar la reclamación del beneficiario". "Yo mismo metí el boleto en un sobre para proteger las posibles huellas que hubiera", matizó.

Por eso mismo llama la atención la llamada que mantuvo con la dueña de la administración de Carrefour cuando esta le preguntó por el boleto. "Le dije que ya había aparecido, no cobrado", matiza en respuesta a la fiscalía.

Y es que, según declaró la propia lotera, esta le comunicó a Miguel que había una persona diciendo que ese boleto era suyo y este, en respuesta, le dijo que no le preguntara más por ese tema. Si lo que dice el delegado es cierto, cambiaría mucho la naturaleza de la llamada, al cambiar "cobrar" por "aparecer".

La conclusión de la fiscalía

Con todo ello, lo que ha querido dejar claro Miguel Reija es que si actuó así fue porque lo consideró "más ágil". De hecho, se desvincula de su hermano en el resto de solicitudes de cobro que hizo, asegurando que él no tenía conocimiento de esos otros tres escritos.

Si bien, más tarde, la fiscala concluyó en su valoración final que todo lo que hizo sirvió para "allanar" el camino de su hermano para quedarse con el boleto. También aseguró que se aprovechó de su "posición de privilegio" para ello y que era consciente de que su hermano "no estaba solo en la administración cuando encontró ese grupo de boletos".