Sombrillas y un lateral abierto de una terraza acristalada de la plaza de María Pita en A Coruña.

Sombrillas y un lateral abierto de una terraza acristalada de la plaza de María Pita en A Coruña. Quincemil

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A Coruña

Hosteleros de María Pita, en A Coruña, reclaman elegir diseño de terrazas: las prefieren cerradas

Los profesionales de la zona consideran que el diseño fijo que establece la ordenanza no es seguro para usuarios y viandantes. Más de un colectivo presenta alegaciones antes de la aprobación definitiva de la nueva regulación

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La nueva regulación de terrazas se aprobó inicialmente en el Pleno de A Coruña, con el rechazo del PP, en febrero, y aún debe ser aprobada definitivamente sin saberse cuándo volverá a ser debatida por la Corporación. Primero tendrán que analizarse las distintas alegaciones a la norma, cuyo plazo para presentarlas acabó ayer, entre las que se incluyen las de hosteleros que solicitan que no se imponga un modelo único en la plaza de María Pita.

Los empresarios con negocios en esta ubicación prefieren que se mantenga un modelo de terraza cerrado, como las tradicionales peceras acristaladas implantadas hace más de dos décadas con la concesión caducada, y no el propuesto en la ordenanza, que se inspira en instalaciones que se usan en plazas de San Sebastián.

Aunque no han alegado de forma colectiva, estos hosteleros coinciden en respaldar alegaciones formuladas a título individual por el propietario de un negocio de la plaza, El Tequeño. Su texto incide en que la ordenanza definitiva proponga que la nueva instalación "sea opcional y no obligatoria".

El propósito de esta alegación no es otro que permitir tener terraza en la plaza, "autorizando la instalación de mesas y sillas ocupando el mismo espacio que ocupa la instalación actual", bien con el diseño de terraza vigente desde hace más de veinte años o uno distinto al que describe la ordenanza.

Turistas en terrazas de María Pita.

Turistas en terrazas de María Pita. Quincemil

La principal razón por la que los hosteleros de María Pita prefieren tener terrazas cerradas es porque consideran que la implantación de tarima o plataforma y la configuración de nuevos toldos y mamparas con "protecciones ligeras" es "particularmente vulnerable a episodios habituales de viento y lluvia en A Coruña".

"La instalación de elementos ligeros expuestos puede generar riesgo objetivo para los viandantes (desplazamientos, vuelcos, desprendimientos, golpes por efecto vela, colapsos parciales), con mayor criticidad si se produce en zonas de tránsito intenso o en proximidad a itinerarios peatonales", alega Javier Pastoriza, responsable de El Tequeño.

Los hosteleros de María Pita trasladaron esta petición a representantes municipales en una reunión el mes pasado, ya aprobada la ordenanza de forma inicial, en la que reclamaron poder hablar con integrantes de la comisión evaluadora del Plan Especial de Protección y Reforma Interior (Pepri) del casco histórico para consultar qué tipo de instalación pueden utilizar en sus negocios sin que contravenga los criterios de protección urbanística establecidos.

Con una terraza cerrada, apuntan, sus instalaciones no quedarían a la intemperie en los meses de peor clima, por lo que, con su propuesta, evitarían bajadas bruscas de ingresos por parte de los consumidores.

Más quejas, más alegaciones

La Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de A Coruña también ha presentado alegaciones a la nueva normativa reguladora de terrazas. Su presidente, Héctor Cañete, señala de forma somera que algunas disposiciones y aspectos de la ordenanza "quedan al criterio de la administración sin que los administrados sepan a qué atenerse".

Pone como ejemplo la colocación de terrazas en plazas de aparcamiento, determinada por un criterio de tránsito peatonal en la calle donde está el establecimiento. "Hay aspectos técnicos que, al quedar al criterio del funcionario, provocan inseguridad jurídica y arbitrariedad".

La Asociación para la Defensa de la Hostelería de A Coruña también ha presentado alegaciones a la norma de terrazas. El grupo municipal del PP, que votó en contra de la ordenanza en el Pleno y denunció "falta de diálogo" con el sector en la elaboración del texto, las estaba ultimando ayer y aún no se ha pronunciado.

Terrazas de la plaza de María Pita con consumidores.

Terrazas de la plaza de María Pita con consumidores. Quincemil

La asociación vecinal de Orzán y Pescadería envió un texto la semana pasada que, bajo el título de "alegaciones", detalla diversas objeciones a la normativa reguladora y a la actividad de los hosteleros en la zona.

Una vez respondidas todas las reclamaciones enviadas por las partes afectadas, el texto de la ordenanza podría mantenerse tal como está si el Gobierno local las desestima o ser modificado en parte para incluir matizaciones o requerimientos en caso de que sean tenidos en cuenta. A continuación, volverá al Pleno para su aprobación definitiva.

Periodo de adaptación

Cuando la ordenanza entre en vigor, los hosteleros de María Pita tendrán un periodo de adaptación a los cambios recogidos. Tras las primeras reuniones, en octubre, se planteó diciembre de 2026 como fecha límite.

En la plaza llevan más de veinte años instaladas las peceras cubiertas y acristaladas, un polémico diseño que causó reparos cuando fue aprobado y que, con el paso del tiempo, se han convertido en parte del paisaje reconocible de la zona. Hay casi una docena en la actualidad.

Los hosteleros han pagado un canon anual por la utilización de este tipo de terrazas (todos los empresarios con mesas y sillas en la vía pública lo abonan), de cuyo mantenimiento también se han encargado todo este tiempo. Parte de ellas presentan deterioros visibles, en gran medida a consecuencia de la meteorología.