Arbit y Jacob en la estación de bus de A Coruña.
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La huelga de transporte en A Coruña pilla por sorpresa a dos turistas: "No sabemos qué hacer"
La provincia vive este martes la quinta jornada de los paros convocados en enero en pleno conflicto entre patronal y sindicatos, que insisten en que no están dispuestos a suspender las protestas para iniciar la mediación, tal y como demandan las empresas
Más información: Los autobuses de A Coruña, en huelga este martes: estos son los servicios mínimos
Arbit y Jacob son dos jóvenes alemanes que estudian en Oporto y que estos días están de visita en A Coruña. Una escapada en la que se han encontrado, con sorpresa, con la quinta jornada de huelga del transporte de viajeros de la provincia, que ha tenido de nuevo un gran seguimiento.
Ambos reconocen que desconocían que hubiese huelga. "Todavía no sabemos qué hacer", señalan en referencia a qué harán para conseguir transporte. Estos dos jóvenes son los únicos pasajeros que estaban esta mañana, sobre las 11:30 horas, en la estación de bus de la ciudad herculina.
Son miles las personas afectadas en toda la provincia de A Coruña por estos paros, que en Santiago han afectado también al transporte escolar y que han llevado a los trabajadores de otros sectores que usan el transporte público a buscar alternativas para llegar a sus puestos de trabajo.
El conflicto sigue en pie
"En A Coruña no se ha movido ni un solo bus de la estación de buses", asegura el representante de CCOO, Jorge García. Un seguimiento similar al de otras jornadas de huelga tanto el pasado mes de diciembre como este enero, cuando el servicio quedó paralizado.
También está paralizada la negociación con la patronal, a la que hizo referencia el representante de la CIG, Ernesto Rei: "Leva todo o xonflito xogando ao rato mais ao gato. Diante da solicitude formal nosa non conseguimos que saíse da cova de todo, porque teñen que aceptala e por agora non o fixeron.
"Mandaron un escrito moi ambiguo para aceptar a mediación. Nós entenderiamos que se puxeran condicións na negociación, pero non para iniciala. Estamos agardando as xestións do Consello Galego para ver se realmente a patronal ten vontade de negociar ou vai rexeitar a mediación", añade Rei.
Los sindicatos denuncian que la patronal solo aceptaría negociar si se suspenden los paros, algo que los trabajadores se niegan a hacer. Una vez finalizados el próximo viernes las jornadas de huelga convocadas en enero, la previsión es que sea indefinida desde el próximo 2 de febrero.
"Si hai mediación iremos a mediación, e senón seguirimos resistindo", indica con contundencia el representante de la CIG, que concreta: "Se se dera algún tipo de suspensión é porque se dan as condicións que fan entender que hai avances na negociación. Por agora non hai negociación nin moito menos avances".
Ernesto Rei, además, ha acusado a la Xunta de "colocarse de perfil" en este tipo de conflictos: "Este está indo un pouco máis lonxe. Esta é a novena xornada, levamos un mes de conflito e a Xunta tiña que ter tomado cartas no asunto, non para defender a ningunha das partes no conflito, senón para defender aos viaxeiros".
Un conflicto que previsiblemente seguirá en las próximas jornadas, a menos que se produzca el acercamiento entre la patronal y los sindicatos, que insiten en exigir subidas salariales y la mejora de sus condiciones de trabajo.
Rueda apela a llegar a un acuerdo "cuanto antes"
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha apelado a patronal y sindicatos para que lleguen a un acuerdo "cuanto antes" para poner fin a la huelga de autobuses y ha señalado que los servicios mínimos "hay que cumplirlos, y si no se cumplen tiene que haber sanciones".
Rueda aseguró a preguntas de los periodistas durante un acto en Santiago de Compostela que es "consciente de las molestias" que ocasionan los paros: "La Xunta es la primera interesada en que se resuelva, porque es la administración de todos los ciudadanos que están sufriendo las consecuencias".
El titular del Gobierno autonómico señaló que ofrece su mediación y también el ejercicio como autoridad laboral, para insistir en el cumplimiento de los servicios mínimos. "Estaremos vigilantes, pero las dos partes deberían llegar a un acuerdo cuanto antes, porque prestan un servicio público fundamental", concluyó Rueda.