En defensa de la España de las piscinas.

En defensa de la España de las piscinas. Gabriel Sanz

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La izquierda te quiere insectizar: en defensa de la España de las piscinas

"El socialismo odia la libertad porque sabe que con libertad nadie escoge socialismo" (Margaret Thatcher)

12 junio, 2021 01:13

1. Es el nuevo caballo de batalla de esa izquierda comunitarista para la que el individuo es sólo una hormiga más del hormiguero

2. Pero ¿por qué critica esa izquierda la España de familias de clase media con casa, coche y piscina? ¿A qué esa inquina contra las viviendas con metros, terraza, luz y jardín en barrios de nueva construcción sin delincuencia?

3. La España de las piscinas es, además de un excelente eslogan (al césar lo que es del césar), el título de un libro del periodista Jorge Dioni. Un libro que ha sido esgrimido como argumentario de la enésima campaña de la izquierda contra la clase media aspiracional. 

4. Léase el adjetivo aspiracional en su connotación más negativa posible: la que implica desear algo que no deberías desear. Es decir, una vida mejor que la que te puede proporcionar el socialismo

5. Dice Dioni que La España de las piscinas es "un ensayo nacido de la intuición". De la intuición de cómo deben vivir su vida los demás. 

6. ¿Qué es la España de las piscinas? Con ese término, la izquierda alude despectivamente a los nuevos barrios (ensanches) en las afueras de algunas grandes ciudades españolas (o a las urbanizaciones de casas unifamiliares en la periferia de los pueblos). 

7. Son los barrios nacidos de los PAU, los Programas de Actuación Urbanística de ciudades como Madrid, Toledo, Salamanca o Zaragoza, entre muchas otras. 

8. Se dice que el de los PAU es el modelo urbanístico estadounidense. El que permite a la clase media huir de la degradación del centro de las grandes ciudades (y de los barrios de moda con pisos de precios inasequibles) hacia barrios periféricos de viviendas pensadas para familias de clase media con hijos

9. De acuerdo con una parte de la izquierda, la alta calidad de vida de ese modelo urbanístico (que ellos no consideran más que un simulacro de calidad) es una conspiración neoliberal para la conformación de una clase media individualista al grito de sálvese quien pueda. El modelo del Madrid de Esperanza Aguirre, Cristina Cifuentes e Isabel Díaz Ayuso

10. "¿Sálvese quien pueda?" se preguntan retóricamente desde el Ayuntamiento de Madrid, con cuyos técnicos hablo para este artículo. "Tiene gracia. Lo que fue un sálvese quien pueda fue la paralización de todos los planes urbanísticos por parte del equipo de Manuela Carmena, que no presentó alternativa alguna a ese modelo". 

11. Los primeros PAU, iniciados durante la década de los 90, fueron los del norte de Madrid. Los de Sanchinarro, Las Tablas y Montecarmelo. Los más modernos, todavía en desarrollo, son los del sureste de la ciudad: El Cañaveral, Los Berrocales, Los Ahijones, Valdecarros y Los Cerros. A medio camino de uno y otro se sitúan el Ensanche de Vallecas o Valdebebas. 

12. Los primeros PAU pagaron el pato de la novedad y alimentaron esa caricatura que los dibuja como barrios artificiales y deslavazados de avenidas inmensas que obligan a recurrir al coche para cualquier desplazamiento. Como la Brasilia de Oscar Niemeyer, por mencionar un referente bastante más cercano al concepto de los PAU que el urbanismo estadounidense de barrios suburbiales, y que fue saludado en su momento como la cima del urbanismo progresista. 

13. Los PAU actuales, en cualquier caso, cuentan con la experiencia de los errores cometidos en los años 90. "En los nuevos PAU del sureste vivirán 300.000 ciudadanos en aproximadamente 100.000 viviendas. La mitad de ellas tendrán algún tipo de protección pública a precio tasado" dicen en el Ayuntamiento de Madrid. 

14. "Los primeros ensanches son de hace 25 años" añaden. "Ese no es el Madrid de hoy ni representa el urbanismo contemporáneo. Ahora, por ejemplo, las aceras ganan metros sin reducir el número de carriles, que son más estrechos. La distribución de las calles también es diferente, como corresponde con un concepto del urbanismo más moderno".

15. Otra crítica habitual de la izquierda es la de la supuesta carencia de equipamientos en los barrios PAU. "No es cierto. Ahora mismo trabajamos con un plan de equipamientos que se alargará durante ocho años. Se van a crear 96 nuevos equipamientos en la ciudad, y muchos de ellos estarán en los nuevos PAU: centros culturales, centros deportivos, escuelas infantiles, transporte…". 

16. "Se sienten ricos por bañarse en la piscina o llevar a sus hijos a un colegio concertado" dicen los críticos de los PAU. La frase huele a clasismo. ¡Cómo se atreverá la clase trabajadora a disfrutar de una piscina! ¡O a matricular a sus hijos en la escuela de su elección y no en la que imponga el funcionario de turno a partir de criterios ideológicos! Es la izquierda de la famosa viñeta de Chumy Chúmez.  

17. "Tener pista de pádel o piscina o jardín no convierte un PAU en un barrio de lujo" decía hace unos días un tuitero. Pero nadie dice que un PAU sea un barrio de lujo, aunque disponga de algunas de sus mismas comodidades. ¿Y por qué le molesta tanto a esa izquierda que las clases medias y trabajadoras mejoren su calidad de vida y digan tener una vida de lujo? ¿Cuál es la alternativa socialmente progresista? ¿Que esas clases medias y trabajadoras piensen que su vida es miserable?

18. Se ha llegado a decir que el modelo de los PAU es el de José Luis Arrese, ministro de Vivienda de Franco entre 1957 y 1960. El Arrese de "primero la vivienda, y luego el urbanismo". 

19. Observen la estratosférica balumba intelectual de quienes asimilan La Falange con el neoliberalismo, Margaret ThatcherRonald Reagan.   

20. Dicho lo cual, ¿qué demócrata del siglo XXI no prefiere una nación de propietarios a una de proletarios?

21. Un proletario, en la concepción marxista del término, es un ciudadano que depende al 100% del Estado. Un insecto más de la colonia. Un propietario es un ciudadano que se ha garantizado un mínimo margen de independencia: el que le confiere ser el poseedor de una vivienda en propiedad. Es decir, de un mínimo vital que no depende de una concesión graciosa de la Administración

22. ¿Acaso no es eso el progreso? Que familias de cuatro o cinco miembros pasen de vivir alquilados en viviendas interiores de 40 m2 con baño compartido en barrios con altos índices de criminalidad a ser propietarios de viviendas de 100 m2 o más en barrios de nueva construcción? 

23. Ese modelo, además, es escogido por decenas de miles de familias cada año. Y no porque esa sea su única opción, como ocurre con el modelo de viviendas de protección oficial, sino por libre elección. ¿Cómo responde la izquierda a eso? "Se autoengañan". "Están alienados". "El neoliberalismo los ha lobotomizado". 

24. Saulo de Hispalis da una de las claves en Twitter. La alternativa a un país de propietarios de pisos adaptados a los gustos de la clase media es un país de arrendatarios de infraviviendas en manos de grandes tenedores. 

25. El modelo social de esta izquierda no es humano, sino ornitológico. Es un modelo de hormigas obreras hacinadas en comunidades fuertemente ideologizadas y controladas por una reina (el partido y/o el Estado). 

26. José Ignacio Wert Moreno, colaborador de EL ESPAÑOL, da otra de las claves. La sobredimensionada representatividad en los medios de la izquierda caviar con piso en Malasaña (habitualmente financiado por la renta paterna). Es un tipo de izquierda que puede permitirse el lujo de ejercer de prescriptor de salón del obrerismo porque las consecuencias de sus trogloditas teorías sociales jamás repercutirán en su piel, sino en la de otros

27. Esa izquierda caviar que receta urbanismo insectizador (para los demás) desde sus áticos malasañeros ha adoptado incluso el término despectivo pauer para las familias con hijos que viven en estos nuevos barrios urbanos. Los pauer son los más recientes fichajes de esa larga lista de traidores de clase que no deja de sumar nuevos sectores sociales a medida que las prescripciones de la izquierda son ignoradas, poniéndole a esta más difícil su principal objetivo: el control social de los ciudadanos

28. Un último dato relevante. El mismo Dioni es un pauer. ¿Su razonamiento? "Si promueven ese tipo de viviendas, si te hacen deducciones fiscales por planes de pensiones privados, garajes y carreteras enormes... Si las instituciones te guían hacia un modelo, hay que ir a eso y no acusar a la gente que no se resiste". ¿En qué quedamos?

29. Entre el 30 y el 50% de los madrileños tiene seguro de salud privado y lleva a sus hijos a colegios privados o concertados. El 70% de ellos tiene vivienda en propiedad. "Esto antes se estructuraba a través de soluciones colectivas. De asociaciones de vecinos, vinculadas al partido, al sindicato o a la parroquia" dice Dioni.

30. Por ahí sangra la herida. "Todo esto" antes lo controlaba la religión. La religión espiritual (la Iglesia) y la religión laica (el socialismo).

31. Es el crecimiento económico, y no la ideología, el que otorga a los ciudadanos la libertad de escoger por sí mismos. Esa es la verdadera aspiración de la inmensa mayoría de los españoles. Y está bien que así sea. La alternativa es el hormiguero.  

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