Jubilados manifestándose el jueves en Madrid.

Jubilados manifestándose el jueves en Madrid. EFE / Miguel Toña

Columnas LA IMAGEN DE LA SEMANA

Revolución yeyé

25 febrero, 2018 02:26

Miles de pensionistas tomaron la calle el jueves porque este año -¡porco governo!- les suben la paguica un misérrimo 0,25%. La protesta fue prolijamente celebrada por esa legión de ojeadores de la excelencia que, como -moscas de agosto- proliferan en el pudridero de Twitter y en los directorios de algunos periódicos, los partidos y los sindicatos.

Indagar en las razones del éxito de esa mañana de la ira desde una perspectiva ajena a razonamientos pecuniarios -la protesta era justa y punto- es otro modo de mirar en derredor. Para mí -que nunca discuto a los mayores- que en la exaltación mediática de la manifestación de jubiletas hubo más paternalismo barato y pirotecnia que sinceridad.

Hemos oído salvas pintorescas:

.-Que si lección de dignidad. Pues no termino de entender qué tipo de dignidad es esa que cuida por lo propio y lo inmediato cuando la insostenibilidad del sistema público de pensiones semeja el fin de fiesta de una estafa piramidal en la que los grandes paganos, los auténticos perdedores, no son los jubilados de ahora sino sus hijos y sus nietos.

.-Que si el relevo del 15-M. Ciertamente, las acampadas del 15-M y la revolución yeyé tienen en común el brillo de lo exótico y el atractivo de lo bizarro. Si en las plazas de aquellos días de gloria adolescente comulgaron bajo el cielo de las quechuas charlatanes de toda laya, la semana pasada corearon contra el Gobierno menesterosos reales y figurados; jubilados de alpargata y regaliz con señoronas y puretas de los barrios bien.

.-Que si faltaron los jóvenes. En ese empeño andan ahora los partidos de izquierdas. Bien vendida, la protesta de los pensionistas puede surtir el efecto bandwagon que acabe por descarrilar al Gobierno de Rajoy, ya cuesta abajo y sin dirección ni timonel. El problema es que el mismo conservadurismo que llevó a miles de pensionistas a protestar por su dinero el jueves opera a la hora de las urnas. No está claro en absoluto que los más mayores dejen de votar al PP, aunque motivos tiene para verle las orejas al lobo.

.-Que si mayo del 68. A escasos meses del 50 aniversario de aquel guateque francés, no han faltado las remembranzas romanticonas. Dicen que muchos de quienes el jueves salieron a la calle son los mismos que hace medio siglo buscaron la arena de la playa bajo los adoquines de París. Está bien visto en términos biológicos, más que biográficos. En España no nos enteramos de la revuelta de La Sorbona hasta muchos años después. Por otro lado, el mayo del 68 vino a confirmar que la socialdemocracia es el opio de los pueblos: las revueltas concluyeron con las vacaciones de verano.

Vaya por delante que me parece justa la protesta de los pensionistas. Un Gobierno que le dice a la gente a la calle que se busque la vida porque no habrá pensiones en el futuro no debería arrogarse el derecho a cobrar impuestos.